<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184</id><updated>2011-07-08T06:20:10.104-07:00</updated><title type='text'>TODO SERGIO</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>29</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-5267625798637458494</id><published>2010-06-05T22:57:00.000-07:00</published><updated>2010-06-06T17:40:42.332-07:00</updated><title type='text'>49</title><content type='html'>49&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay para quienes los números lo son todo. Hay para quien las palabras. Pero cómo se cuentan las lágrimas en el ciego transcurrir de días sin sueño. Cómo se dice ya no puedo más con una cifra atravesada en la garganta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No debieron morir repite la nube que ya no los mira. Somos un coro pálido que reprocha con la clava de un olvido imposible. Sólo una palabra más. Justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5 de todos los junios. 49 velas negras. 49 lágrimas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-5267625798637458494?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/5267625798637458494/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=5267625798637458494' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5267625798637458494'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5267625798637458494'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2010/06/49-hay-para-quienes-los-numeros-lo-son.html' title='49'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-1317846353498292712</id><published>2010-03-03T09:44:00.000-08:00</published><updated>2010-03-03T10:09:58.271-08:00</updated><title type='text'>EL DIOS POETA</title><content type='html'>EL DIOS POETA&lt;br /&gt;Frente a la tarde de salitre y piedra/armada de navajas invisibles/una roja escritura indescifrable/escribes en mi piel y esas heridas/como un traje de llamas me recubren. Paz&lt;br /&gt; (Piedra de Sol)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Gran Cañón del Colorado es una colosal formación pétrea que millones de años y toneladas de océano diseñaron en las profundidades como celosos artistas que, refugiados en su propio ego, no dejaron emerger hasta que la obra estuvo terminada. Al norte del estado gringo de Arizona, el Gran Cañón entretiene con su paleta multicolor el paso de un río azul que desmiente de su nombre para coronar con chispazos celestes la profunda ostentación de este gran alarde divino. Porque uno podrá ser todo lo libre pensador que quiera pero tiene que rendirse a la evidencia de una mano milagrosa donde la sucesión de maravillas no se detiene cuando el alma pensaba que ya era imposible encontrar una nueva. Para llegar al Parque Nacional hay que atravesar la zona de Flagstaff donde se admira la mayor plantación de pinos en todos los Estados Unidos, un auténtico páramo en el desierto que parece dar la bienvenida al vecino fenómeno de piedra vibrante. De las extensas expresiones desérticas, altas cimas, suelos ralos, carreteras serpeantes, desfiladeros de ahogo, se ingresa de pronto al olor penetrante a alquitrán, el clima templado de las cumbres protegidas por verdes pirámides en un horizonte sin fin, duelistas vencedores del infierno al que superarán por kilómetros hasta que el panorama de la zona árida –Arizona- vuelve a campear. Y de repente la montaña, el Gran Cañón, ora verde, a ratos oro, azul grisáceo, tierra, plata, bronce, aristas en profusión, símbolos fálicos, miradores tímidos que avistan fuegos, cofres de tesoros no imaginados, distancias nostálgicas de visiones empedernidas, el Gran Cañón, desafiante, echando tiros contra la probabilidad del ser posible, lonjas de piedra burbujeante, en ebullición, la bravuconada de la naturaleza en que todo es grito poderoso, la ola de roca que imitó al mar con sus espumarajos de niebla, destilando el infinito entre las vértebras de sus columnas hercúleas, el Gran Cañón. Regodeado en su triunfo, Dios prepara en este escenario impar una masterpiece; participan, en orden de aparición, las nubes oscuras que combinan tonalidades con la complicidad de la primera figura de la función, el sol, que está a punto de ejecutar la danza suprema de su muerte -por lo pronto permanece enhiesto, como fondo escenográfico, pendiente de su gran entrada-, los arbustos que circundan el abismo y su ejecutante, el viento, que comienza a afinar por entre bastidores, remontando al calor polvoso que entretiene al público. En un invisible movimiento de batuta, el sol se aposta detrás de la cinta púrpura que bordea la cima más alta y el mundo se viste de naranja, la brisa responde con la suave caricia a la vegetación baja de saguaros y artemisas, enebros y yucas de hojas anchas, que excitadas anuncian con un coro subyugante lo mejor del espectáculo. Hipnotizados por la ambientación, sólo podemos seguir las evoluciones de la gran estrella, a través de un imaginario de color que va dibujando sombras multiformes entre los rincones voluptuosos de la gran matrona rocosa, recostada sobre si misma, poseída por mil matices. La plástica de 500 kilómetros de largo y uno y medio de profundidad reclama el derecho a pregonar que el tamaño importa. Cuando el grand finale se aproxima, el astro crepuscular emite en silencio un postrer rugido de rayos bostezantes que se van tiñendo de un violeta progresivo y el concierto de sensaciones únicas –la puesta del sol, el Gran Cañon, la brisa sibilina, las nubes de todos los colores y de ninguno, las sombras invasoras hasta lo profundo de la emoción- quedan suspendidas en un momento de gloria irrepetible, por mucho que se represente cada veinticuatro horas. Lo que este momento de éxtasis tiene de único es el instrumento del realizador. Los espectadores tratamos con camaritas, celulares, videos –algunos con pinceles y lienzos- de captar este clímax, pero es inútil, no hay fotos, películas o pinturas donde este prodigio pueda verse reproducido fielmente; lo que vemos en ellas es siempre parcial, mínimo, referente. La imagen completa, que lo es todo, sólo puede captarse con los ojos, los oídos, la piel y –sobre todo- el numen sensible que nos descubrimos tan a la mano como nunca. El poeta de este performance sinfónico no ha dejado resquicios a su creación, ideó las formas vivas en la materia inánime, las conjuntó con la armonía exquisita del genio y se reservó egoísta la capacidad exclusiva de la presentación total por los medios también diseñados por él, que se alojan temporalmente en nuestra pobre humanidad. Pero eso no nos queda claro, cuando nos quedamos sin estas evidencias poéticas de lo divino, nos retiramos pensando que fue nuestro dinero, el tiempo que reservamos para unas cortas vacaciones o cualquier circunstancia particular lo que ha logrado que admiremos un crepúsculo en el Gran Cañon. Allá, a lo lejos, se escucha la risa irónica del creador auténtico pero nosotros pensaremos que fue un trueno. Sergio Salazar Julio de 2008.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-1317846353498292712?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/1317846353498292712/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=1317846353498292712' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/1317846353498292712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/1317846353498292712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2010/03/el-dios-poeta.html' title='EL DIOS POETA'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-2285667721718350316</id><published>2010-03-03T09:35:00.000-08:00</published><updated>2010-03-03T09:40:09.695-08:00</updated><title type='text'>¿POR QUÉ NO LE DIERON EL NOBEL A BORGES?</title><content type='html'>¿Por qué no le dieron el Nobel a Borges?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También para el pasado habrá premios.&lt;br /&gt;Confiemos, lector, en que se acordarán&lt;br /&gt;de vos y de mí en ese justo&lt;br /&gt;repartimiento de gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J. L. Borges, Inquisiciones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Advertencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo puede ser el autor en lengua hispana más leído de su generación; cuando menos el reconocimiento a su valía como poeta, narrador y ensayista le alcanzó para obtener el Premio Cervantes, máximo galardón que se otorga a un escritor en lengua castellana. Pero ni sus indiscutibles méritos, ni las peticiones reiteradas y generales pudieron mover a la Academia Sueca de lo que el propio Borges llamó una tradición escandinava repetida desde 1899 –el año de su nacimiento-, es decir, el no darle el Premio Nobel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque el objetivo de este trabajo será tratar de elucidar el o los motivos de dicha omisión, debo señalar que yo, como millones de seguidores del argentino, soy un convencido de que debió haber obtenido el Premio. Pero claro, en ese sentido, esta multitudinaria opinión es como la de los veinte críticos italianos que en cierta ocasión propusieron para el Nobel a Borges. Éste al ser inquirido al respecto contestó con una sonrisa maliciosa: “le cambió a esos veinte italianos por un sueco”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque la versión más difundida es que perdió su oportunidad para ser premiado cuando aceptó una medalla del régimen dictatorial de Pinochet en Chile, como se verá más adelante, hay mucho más de fondo en esta cuestión y lo más probable es que aquélla no haya sido una causa tan definitiva. Ciertamente no se trata de un misterio, porque se han externado múltiples razones que en alguna medida son aceptables, pero no tratándose de un caso único, ha dado lugar a que se piense que el Nobel en realidad no premia a los mejores escritores sino a los caprichos de la Academia Sueca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, para sentar un criterio sustentado tendremos que partir si no de 1899, cuando el Premio todavía no se entregaba, si desde sus inicios en 1901, con las controversias que desde sus orígenes se presentaron y que, cabe decirlo, no han obstado para mantener al Nobel como la mayor ambición de todo autor literario. Porque si la lista de grandes plumas no premiadas es importante -Tolstoi, Proust, Joyce, Ibsen, Kafka, Pessoa. Strindberg, Malraux, Carpentier, Cortazar, entre otros- y aun cuando la opacidad de muchos de los recipiendarios no es menos significativa, año con año, los jueves de cada octubre, en todas las latitudes, se espera el anuncio que mayor expectativa genera en el mundo de las letras, el del ganador del Nobel de Literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por décadas se aseguraba que ese nombre sería el de Jorge Luis Borges. Por décadas se pasaba del estupor a la diatriba, hasta 1986 cuando se pensó que la muerte del escritor, el 14 de junio de ese año, llevaría a los suecos a una entrega póstuma. El director de la Biblioteca Nacional de Argentina, Oscar Ibarra Mitre, lo solicitó expresamente. La mexicana Monique Lemaitre –autora del lúcido ensayo sobre Elvia Carrillo Puerto, la monja roja del mayab- difundió y respaldó la carta de Ibarra, solicitando una excepción que habían concedido ya, cuando menos en dos ocasiones, a sendos paisanos, a Erik Axel Karlfeld, ganador del Nobel de Literatura en 1931 y en 1961 a Dag Hammarskjöld, quien obtuvo el de la Paz, ambos después de su muerte. Pero una vez más los otorgantes se hicieron sordos al clamor y decidieron la entrega para el nigeriano Wole Solyinka.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muerto Borges nació un reclamo perpetuo y una invitación abierta. El reclamo es para los insensibles suecos que nunca le dieron el premio que estaba en sus manos. La invitación es para aventurar el motivo fundamental de tal negativa. En este trabajo se recogerán algunas opiniones sobre el punto, la de Nobel y Borges incluida, pero también se presentarán a algunos de los premiados en esos largos años en que se supone que don Jorge Luis debió serlo en su lugar. No prometo una solución absoluta, pero ciertamente existe un eje del que puede desprenderse una respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a lo mejor no, tal vez, como Borges también decía, “Me han prometido tantas veces el Nobel que el jurado de Estocolmo tiene que creer que ya me lo dio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué no debieron dárselo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges dixit.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cien años de soledad es una gran novela, aunque creo que tiene cincuenta años de más... El hecho de que se lo hayan dado a García Márquez y no a mí revela sensatez de la Academia Sueca; mi obra no es tan importante”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El otro día un señor me para en la calle y me dice: "Créame, para mi ha sido un golpe que usted no recibiera el Premio Nobel". "¿Por qué? -le digo yo-: ¿A usted le gusta lo que yo escribo?. "Bueno -me contesta-, yo no he leído una sola línea suya, pero hubiera querido un premio argentino". Entonces, hubiera sido lo mismo darle un premio al vigilante de la esquina..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Roma, 1981. Conferencia de prensa en un hotel de la Via Veneto. Además de periodistas, están presentes Bernardo Bertolucci y Franco María Ricci. Borges, inspirado, destila ingenio. Llega la última pregunta. "¿A qué atribuye que todavía no le hayan otorgado el Premio Nobel de Literatura?".&lt;br /&gt;"A la sabiduría sueca".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los suecos son muy razonables. En el pasado se contentaban con confirmar reputaciones. Ahora quieren descubrir escritores"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El Nobel se da por muchas razones y una importante es la distribución geográfica. Como se han dado algunos galardones a América Latina, supongo que los próximos caerán en Asia y Africa y es posible que a futuro se lo den a un escritor de Groenlandia. Recuerdo que en vísperas de la entrega del premio Nobel, estaba en Estocolmo y fueron los periodistas a verme. Me hablaron del premio. Les dije que (obtenerlo) sería un error que yo agradecería, pero que sería un error. Y que hay dos escritores (que lo merecen) que mencioné: Andre Malraux y Pablo Neruda. Les dije: ahí tienen dos candidatos. Esos sí pueden ser tomados en serio. Pero en cuanto a mí, sería agregar un error a los otros ya cometidos por la Academia. De modo que no los adulé tampoco (a Malraux y Neruda). Lo importante es la hombría de bien, ser un caballero que no sacrifica lo que piensa por un premio" Sin embargo, cuando se lo concedieron al poeta chileno declaró: "si se lo dieron a Neruda, me siento reconfortado de no haberlo recibido. Oda a la cebolla!!!(???).”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre todo en su juventud Borges se caracterizó por un carácter muy poco amable. Sus frases lapidarias le generaron malos sentimientos en medio mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“--¿Vasco? Yo no entiendo como alguien puede sentirse orgulloso de ser vasco... Los vascos me parecen más inservibles que los negros, y fíjese que los negros no han servido para otra cosa que para ser esclavos. Por supuesto que resultan insoportables los negros... no me desdigo de lo que tantas veces afirmé: los norteamericanos cometieron un grave error al educarlos; como esclavos eran como chicos, eran más felices y menos molestos».--Dígame: y a una guerra como la de Vietnam, ¿también la justifica?&lt;br /&gt;--Naturalmente; aunque esto en Estados Unidos no podía decirlo, porque allí estaban todos contra esa guerra... son muy sentimentales.&lt;br /&gt;Así es, las cárceles me parecen abominables: a ciertos hombres en vez de encerrarlos en las cárceles directamente hay que matarlos. Ni a mis enemigos les puedo desear las cárceles, pero la muerte sí. Sí, fueron palabras de Jorge Luis Borges al periodista y escritor Rodolfo Braceli, quien le hizo una serie de reportajes entre 1965 y 1996.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con Juan Domingo Perón y su venerada Evita no tuvo mejor relación. En Norteamérica le preguntaron por el primero y se negó a contestar, con la expresión “No me interesan los millonarios” y de la segunda “Tampoco me interesan las prostitutas”. No es de asombrar que al regreso de Perón al poder en Argentina le separaran de la dirección de la Biblioteca Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para que la cuña apriete&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la declarada intención de “defender a Borges, pero sobre todo defender la verdad”, el albacea literario de Adolfo Bioy Casares, publica en 2006 un descomunal volumen de más de 1600 páginas que incluye la voz casi diaria de los encuentros entre los escritores que fueron amigos por más de cuarenta años, hasta que, aparentemente, la discordia entre Silvina Ocampo, esposa de Bioy, y María Kodama, amor postrero de Borges, los separó. En el texto, con una crudeza que Kodema denunció como “una felonía”, se revela a un Jorge Luis Borges gorrón de todos los días, insensible hasta el grado de orinarse los zapatos y dejar inundado el baño de visitas en la casa de Bioy o exhibiéndose sin calzoncillos en la playa, pero, sobre todo, a un asco de persona. Junto a deliciosas reseñas del continuo diálogo literario con una elevada capacidad analítica y la erudición más profunda, el libro nos presenta la sobrada presunción de un Borges autoritario, fundamentalista y autor de frecuentes manifestaciones discriminatorias contra medio mundo, empezando por sus propios coterráneos –salvo su gente cercana-, los lugares distintos de su entorno, negros, judíos, homosexuales, mujeres y, como no, nosotros los mexicanos y nuestra patria, con contadas excepciones como referencias elogiosas a López Velarde y Elena Garro, de quien, entre otras cosas, se refiere que solicitó y obtuvo su solidaridad –la de Borges y Bioy- para Díaz Ordaz, después del 2 de octubre. Solo algunos botones para muestra de las expresiones de Borges en la intimidad más sincera:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Yo no soy antisemita, pero que, en todas partes, los pueblos más diferentes hayan perseguido a los judíos es un argumento en contra de ellos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Yo soy partidario de la censura. Cuando hay censura la literatura es más viril, más sutil, más decantada. Ésta es la interpretación de la censura como estilo, como calzado que nos aprieta, nos incomoda, nos obliga a marchar derechos, a ser más correctos y más vigorosos… Ahora en este país se peca por exceso de libertad. ¿Cómo pueden los peronistas y los comunistas decir los que se les dé la gana?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Recuerdo Libertad bajo Palabra de Octavio Paz. A continuación del título vigoroso, poemas deshilachados. Pero no agradables, no vayas a creer: en cuanto asoma la posibilidad de agrado, el poeta reacciona, no se deja ganar por blanduras, y nos asesta una vigorosa, o por lo menos incómoda, fealdad.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Todo el Norte es famoso por su color local, porque el pueblo es ahí genuino y siente hondamente… Pero ¿qué ha producido? Muy poco, es estéril. También México es famoso por el color local. ¿Cuál es el Martín Fierro mexicano? Sólo tienen algunos novelistas realistas, algún Manuel Gálvez”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Todo lo que se hace en la India es feo. Imagínate lo que serán los artistas modernos de la India. Les ganan a todos. Hay países con vocación para la fealdad: la India, México. Peor que los demonios (para ellos no serán demonios) de los aztecas, son los personajes de caricatura de los frescos de Rivera.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no era ajeno de su yo y sus circunstancias. Decía en 1963: “Estudio inglés antiguo, escribo versos medidos y rimados, me gustan los filmes norteamericanos, estoy inscripto en el partido conservador: soy un viejo de mierda, estoy perdido.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, para sus adversarios en la Argentina, la realidad política y personal de nuestro autor no pasó desapercibida. En 1999 su paisano Martín Lafforgue compendió en Antiborges, dieciséis textos que, según el compilador, “recorren un arco temporal de casi un siglo –el ciclo borgeano-; con puntos de vista ideológicamente y estéticamente contrapuestos”. Casi todos los autores son argentinos o uruguayos –con excepciones como la de García Terrés, que citaremos pronto- y sus participaciones van desde 1926 hasta 1996 y aunque en algunos casos –los menos- revelan una parcialidad hacia Borges, la gran mayoría lo tunden de manera terrible. Sólo algunas perlas de este muestrario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique Anderson Imbert (1926): “¿No siente Borges… que los argentinos padecemos raquitismo intelectual… que somos pobres enfermos incapaces, no digamos de crear ciencia y filosofía, pero ni siquiera de asimilar sin indigestión los difíciles libros que nos envían los editores transoceánicos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos Pontatiero (1956) “Veo en Borges el problema del escritor que traiciona a su país traicionando a su oficio. Ejemplifica mejor que ninguno… ese proceso de desvinculación del intelectual con el pueblo, en el que hay que ver la decadencia de nuestra cultura”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;García Terrés (1956): “Enemigo de toda trascendencia… el temible argentino le opone un desfile de pálidos fantasmas que se devoran a sí mismos; un engaño infinito de oquedades, una razón que opera sobre círculos y laberintos ficticios…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Abelardo Ramos (1961): “Para él, la Argentina ha sido siempre Buenos Aires y la glorificación de la ciudad en su obra es una forma de desestimación del país entero… busca demostrar invariablemente las “lástimas” de la Argentina y de sus hombres… como el esteta puede detenerse en una desgracia, en una fatalidad, en una tara.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Liborio Justo (1978): “…si Leopoldo Lugones fue el poeta del Shorthorn y del chilled beef… hoy Borges, con la decadencia de ésta y la preponderancia del imperialismo, lo es del Fondo Monetario Internacional”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Blas Matamoro (1969): “La reacción internacional lo cuenta siempre a su lado: firma manifiestos aplaudiendo la invasión yanqui a Cuba, la represión de los negros rebeldes en los Estados Unidos y el exterminio de los guerrilleros en Bolivia. Jubilado como profesor universitario en la cátedra obsequiada por la restauración libertadora, pide a la universidad intervenida por el gobierno militar. Apenas instaurada… se pronuncia contra la Reforma Universitaria”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras voces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Héctor Zagal Arreguín, académico mexicano: “Borges siempre supo estar fuera de tiempo. Sí, he escrito bien, fuera de tiempo o como dirían los futbolistas, fuera de lugar. Cuando algunos inciensan la Dialéctica de la naturaleza de Engels como comprensión cabal del universo, Borges se muestra displicente. Cuando Cortázar es un escritor poco afamado, Borges lo publica. Cuando se considera que la filosofía no tiene nada que hacer en la literatura, él se inspira en su conocimiento de los clásicos. Cuando la moda es escribir monótonas novelas donde la United Fruit Company explota a los nativos en cañaverales malolientes, Borges escribe sobre el minotauro de Creta.&lt;br /&gt;Quizá precisamente por ello nunca recibió el Nobel. Porque no supo estar a tiempo, logró estar fuera de lugar. A ningún escritor con pretensiones de Nobel se le ocurre saludar en público a Pinochet. En cualquier caso un colega malicioso y no siempre objetivo gusta de repetir: "El Nobel ha padecido dos grandes devaluaciones: el día que lo recibió Gabriela Mistral y el día que Borges murió sin él".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ensasyista Rafael Gutiérrez Girardot, ganador del premio Alfonso Reyes, entrevistado por Alfonso Carvajal: “La postura política de Borges es de liberal-conservador, porque él era muy antitotalitario, antiperonista, pero conservador en el sentido de que no creía en ciertas cosas como la democracia, pues la consideraba un abuso de la estadística; tampoco creía o le gustaba la nivelación de las clases sociales en el aspecto intelectual. Aunque en el cuento de "Pierre Menard, autor de El Quijote", decía que esperaba que todo el mundo pensara como él había pensado. Es decir, pensaba en una democracia intelectual, en la que todo el mundo fuera capaz de pensar. Eso lo saca de las corrientes políticas contemporáneas y conocidas, y lo coloca en una posición política de absoluta libertad, gracias a la cual piensa cuando quiere, como quiere, según las circunstancias. A él lo combatieron mucho por una cantidad de cosas que dijo y que no se las perdonarán, especialmente en Alemania. Afirmó que García Lorca era un andaluz profesional y que tenía fama porque lo habían fusilado. Es una verdad que no se la perdonó nadie. Y como tal, creyeron que Borges era un reaccionario. Lo de García Lorca lo publicaron en muchos periódicos. Posteriormente, la condecoración de Pinochet regó el escepticismo sobre su pensamiento democrático. El Nobel es un premio político, ya no es un premio literario. Y aunque fuera un premio político, ya es muy dogmático; porque Borges naturalmente fue antihitleriano, antifascista, partidario del eje, esto es, tenía todas las características para ser una persona aceptable para el mundo del premio Nobel: "Mi utopía sigue siendo un país, o todo el planeta, sin Estado o con un mínimo de Estado, pero entiendo no sin tristeza que esa utopía es prematura y que todavía nos faltan algunos siglos". Lo que no le perdonaron a Borges fue su libertad de expresión. Saludó la medida de la dictadura después de Perón, y eso no se lo perdonaron, pero olvidaron la antología de frases sobre el militarismo latinoamericano, sobre todo cuando dio la bienvenida a la democracia argentina en 1983: "... Renacerá en esta república esa olvidada disciplina, la lógica. No estaremos a merced de una bruma de generales... Si cada uno de nosotros obra éticamente, contribuiremos a la salvación de la patria". Eso lo callaron, porque les convenía. Había otras personas que estaban detrás del premio Nobel, como Octavio Paz, que hizo una campaña fabulosa. Tenía además en su favor a Artur Lundqvist (miembro del jurado del Nobel), que tradujo al sueco a García Lorca y a Paz. De manera que Borges no tenía ese lobby; era una persona de primera categoría, y un pensador políticamente libre no cabía en ninguna parte, tampoco en el premio Nobel.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL PINOCHETAZO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Orlando Letelier era Ministro de Relaciones Exteriores y Defensa de Chile en el momento en que las fuerzas pinochetistas entraron a la Moneda a derrocar y asesinar –o provocar su suicidio- a Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973. Letelier fue detenido pero de algún modo logró salir al exilio, llegando a los Estados Unidos, donde ingresó al Instituto de Estudios Políticos, en Washington. Activista respetado y de gran influencia, sus constantes críticas al gobierno criminal que gobernaba su país, le valieron, primero, que Santiago decidiera retirarle la nacionalidad y, poco después, el 21 de septiembre de 1976, que mientras transitaba en un Chevelle azul cerca de la rotonda Sheridan en la capital estadounidense, un operativo de la macabra Dirección de Inteligencia chilena, según comprobó el FBI americano, al paso de su automóvil hiciera estallar una bomba que lo privó salvajemente de la vida, junto a una acompañante.&lt;br /&gt;La noticia provocó una conmoción universal, los periódicos mostraban las siniestras imágenes de los hierros retorcidos entre los que la policía escudriñaba los restos del político fallecido. Y, en la misma edición, podía verse a Jorge Luis Borges convertirse en doctor Honoris Causa de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su crónica, Carlos Maldonado destaca el siguiente párrafo del discurso de aceptación:. "Hay un hecho que debe conformarnos a todos, a todo el continente, y acaso a todo el mundo. En esta época de anarquía sé que hay aquí, entre la cordillera y el mar, una patria fuerte. Lugones predicó la patria fuerte cuando habló de la hora de la espada. Yo declaro preferir la espada, la clara espada, a la furtiva dinamita, Y lo digo sabiendo muy claramente, muy precisamente, lo que digo. Pues bien, mi país está emergiendo de la ciénaga, creo, con felicidad. Creo que mereceremos salir de la ciénaga en que estuvimos. Ya estamos saliendo, por obra de las espadas, precisamente. Y aquí ya han emergido de esa ciénaga. Y aquí tenemos: Chile, esa región, esa patria, que es a la vez una larga patria y una honrosa espada"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, Borges se entrevista amistosamente con el dictador y ya en el aeropuerto, rumbo a Buenos Aires, declara: “Yo soy una persona muy tímida, pero él se encargó de que mi timidez desapareciera, y todo resultó muy fácil. Es una excelente persona, su cordialidad, su bondad... Estoy muy satisfecho... El hecho de que aquí, también en mi patria, y en Uruguay, se esté salvando la libertad y el orden, sobre todo en un continente anarquizado, en un continente socavado por el comunismo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María Kodama ha declarado que éste recibió, días antes de la visita a Chile, una llamada donde le informaban que ya era un hecho su designación como ganador del Nobel de ese año, sugiriéndole que desistiera de su viaje. Según Kodama, para Borges eso significó una especie de chantaje que decidió no aceptar, por lo que no sólo fue a Santiago sino que calculó en sus palabras –tómese en cuenta la alusión a la “furtiva dinamita”- el efecto más impactante para dejar en claro su posición política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, con ello, estiman muchos, perdió para siempre el Nobel. El influyente Arthur Lundkvist, académico sueco ya citado, declaró que Borges no obtendría nunca el Nobel de Literatura por su posición política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Nobel a los 77?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las estadísticas no favorecen la tesis de que Borges haya perdido el Nobel por su presencia en Chile en 1976. Para entonces contaba con la ya provecta edad de 77 años, es decir, que antes de ese desliz la Academia había tenido tiempo de sobra para elegirlo, si hubiera sido su intención.&lt;br /&gt;Hasta 1976 el Premio se había concedido en 74 ocasiones, ya que aunque tres años no tuvo un ganador, en 4 ocasiones se otorgó en forma mancomunada. El promedio de edad de esos recipiendarios fue de 62 años y, entre ellos, sólo 7 tenían 77 o más, los alemanes Theodor Mommsen y Paul von Heyse, de 85 y 80 años respectivamente, el francés André Gide, el británico Bertrand Rusell y el israelí Samuel Agnon, todos de 78, el también inglés Winston Churchill y el italiano Eugenio Montale, ambos de 79. Fueron más los menores del medio siglo los reconocidos con el Nobel en esos primeros 75 años de su existencia. El más joven, otro inglés, Rudyard Kipling, de apenas 42, que desde 1907 es el más joven de los premiados. Otros cuarentones en esta lista fueron el belga Maurice Matterlinck, los franceses Romain Rolland y Albert Camus, la noruega Sigrid Undset y los norteamericanos Sinclair Lewis, Eugene O’Neill y Pearl S. Buck que, por cierto, dieron a Estados Unidos tres Nobeles de Literatura en un periodo de apenas ocho años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges empezó a publicar desde 1923 y su amistad con intelectuales en todo el mundo lo hacía sumamente visible en el escenario de los literatos universales. De ahí que en 1961 alcanza junto con Samuel Becket el Primer Premio Internacional de Literatura “Formentor” y sólo en los sesenta, es condecorado como Caballero de la Orden de Honor inglesa, se le nombra Comendatore en Italia, recibe la Orden del Sol del Gobierno de Perú y obtiene la Medalla de Oro del IX Premio de Poesía de Florencia. En 1970 se le reconoce con el Premio Literario Interamericano de Brasil; en 1971 se le otorga el Premio Jerusalén y es nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Oxford. México le concede el Alfonso Reyes en 1973, sólo por citar algunas de las múltiples distinciones que hacían del argentino una opción casi inevitable en la selección de los nominados al Nobel año con año, mucho antes del asunto chileno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría pensarse que los suecos no lo atendieron por estar dispensando su premio a figuras insuperables del medio literario, así que revisemos nada más la lista de los ganadores de los 15 años anteriores al famoso 76, a saber, el yugoslavo Ivo Andric, el americano John Steinbeck, el griego Georgos Seferis, el francés Jean Paul Sartre, el ruso Mijail Sholojov, el ya mencionado Agnon, la alemana Nelly Sachs, el guatemalteco Miguel Angel Asturias, el japonés Yasunari Kawabata, el irlandés Beckett, otro ruso, Alexander Solzhenitsin, el chileno Neruda, Henrich Boll de Alemania, Patrick White de Australia, los suecos Eyvind Johnson y Harry Martinson que compartieron el Nobel del 74, y Montale. En 1976, el año trágico, el premio se entregó al americano Saul Bellow.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece poco probable que entre esa relación tan dispareja en celebridad literaria, no hubiera podido incluirse a un personaje tan laureado como Jorge Luis Borges. Y mucho menos sustentable es que la animadversión escandinava se hubiere generado a partir de Chile. Podría, eso sí, pensarse que fue ahí de donde se confirmó y tomo ya un rumbo indeclinable para la poca fortuna del argentino. Pero antes de llegar a ese punto, reflexionemos sobre lo que es en sí el Premio Nobel, en el campo de la Literatura, las causas por las que se concede y los méritos más reconocibles de algunos de los que lo han obtenido. Luego volveremos a ocuparnos del caso Borges.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los motivos del Nobel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sueco Alfred Nobel, al morir en 1895, dejó 355 inventos patentados en muy variados campos de la ciencia. Entre los más destacados está el faro moderno y, por supuesto, la dinamita. Se dice que cuando se dio cuenta de los terribles efectos de este último invento, creyó que había encontrado la clave de la paz, porque nadie se atrevería a usarlo. En realidad, durante su vida la dinamita no tuvo un empleo bélico, por lo que parece que no es muy real la versión de que quiso con su testamento purgar la culpa de haber creado uno de los instrumentos más mortales en la historia de la humanidad.&lt;br /&gt;Lo cierto es que este científico filántropo decidió donar testamentariamente toda su fortuna para la creación de un fondo en fideicomiso, con cuyos dividendos se otorgaran premios anuales en cinco categorías: Física, Química, Medicina, Literatura y la Paz. La de Economía se incorporó en 1968, con el patrocinio del Banco Nacional de Suecia, para conmemorar su 300º aniversario.&lt;br /&gt;La Fundación Nobel tardó tres años en crearse por disputas entre los herederos y los primeros premios se entregaron en el aniversario de su muerte, el 10 de diciembre de 1901.&lt;br /&gt;&lt;a name="testamento"&gt;&lt;/a&gt;Para conocer sin interpretaciones la última voluntad de Nobel respecto de cada premio, se transcribe la parte de su testamento donde instituye el fondo:"La totalidad de lo que queda de mi fortuna quedará dispuesta del modo siguiente: el capital, invertido en valores seguros por mis testamentarios, constituirá un fondo cuyos intereses serán distribuidos cada año en forma de premios entre aquéllos que durante el año precedente hayan realizado el mayor beneficio a la humanidad. Dichos intereses se dividirán en cinco partes iguales, que serán repartidas de la siguiente manera: una parte a la persona que haya hecho el descubrimiento o el invento más importante dentro del campo de la Física; una parte a la persona que haya realizado el descubrimiento o mejora más importante dentro de la Química; una parte a la persona que haya hecho el descubrimiento más importante dentro del campo de la Fisiología y la Medicina; una parte a la persona que haya producido la obra más sobresaliente de tendencia idealista dentro del campo de la Literatura, y una parte a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, el criterio para otorgar el Nobel de Literatura, a diferencia de los otros premios, no radica en la excelencia del autor, o no solamente en su excelencia, sino que además exige que la obra a reconocer sea “la más sobresaliente de tendencia idealista”. ¿Podría entenderse que la obra de Borges, para los académicos suecos, no haya sobresalido en ese rubro? ¿Justificaría eso las polémicas que se han dado sobre otros autores también omitidos? Hablaremos de esas polémicas, leeremos algunas opiniones al respecto y luego trataremos de dar respuestas coherentes a estas interrogantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escándalos varios&lt;br /&gt;Tomás Eloy Martínez, en “Un mal que dura cien años”, artículo publicado en el rotativo argentino La Nación, con motivo del centenario del Nobel, recuerda que la polémica empezó con el Premio, cuando, para sorpresa general, los académicos se lo otorgaron a un casi desconocido francés, René Sully Prudhomme, obviando a Tolstoi, el más famoso y reconocido literato de su época. El mismo Tolstoi creía que iba a ser premiado y anunció el donativo de los recursos financieros a una secta cristiana, que también resultó perdedora en consecuencia. Relata el autor de “Santa Evita” que, después del desaguisado, cuarenta y dos de los más importantes escritores suecos enviaron una disculpa pública a Tolstoi por el supuesto error de la Academia, pero, en los nueve años que todavía siguió vivo el ruso, de todos modos nunca fue considerado para el galardón. En rescate de la memoria de Sully Prudhomme habría que decir que, en su momento, el propio Tolstoi lo reconoció como uno de los mejores autores franceses vivos.&lt;br /&gt;En 2001, también por el centenario del premio, se reeditó una obra de Kjell Espmark, miembro de la Academia de Sueca de Letras desde 1981, titulado “El Premio de Literatura. Cien años de la comisión Nobel”. Con información directa de lo que sucede al interior del sínodo que resuelve su otorgamiento, Espmark refuerza la posición de que, sobre todo en sus inicios, trató de respetarse al pie de la letra la intención declarada de Alfred Nobel, para conceder el Premio a un escritor “de tendencia idealista”, más que a una gloria literaria, de tal modo que los aspirantes, según el académico, debían ser “sanos de espíritu, en lo posible buenos cristianos, idealistas, y para nada críticos con los sistemas imperantes”. Con estos criterios tan restringidos, citando al primer secretario de la Academia, Carl David af Wirsén, se rechazó a. Zola por ser “demasiado cínico”, a Tolstoi por meterse “más de lo debido con temas sociales", a los nórdicos Ibsen y Strindberg, “demasiado pesimistas”.&lt;br /&gt;Si le creemos a Espmark, a la muerte de Wirsén se relajaron estos criterios, para considerar un poco más la “popularidad de los premiados”, sin dejar de permitirse algunos deslices como el único Nóbel póstumo literario otorgado a Karlfeld, un poeta modesto pero integrante de la propia Académica de Letras desde 1907 y su secretario permanente por casi 20 años. A favor de Karlfeld se dice que en vida rechazó continuamente el homenaje.&lt;br /&gt;Entre las contradicciones que la obra resalta están la concesión del premio al noruego Knut Hamrun, en 1920, quien sería luego confeso colaboracionista nazi, circunstancia por la cual se marginó en su momento a Ezra Pound. Los no muy coherentes académicos obviaron a Conrad por su simplicidad, pero rechazaron a Joyce por ser excesivamente complicado. El propio libro comentado no halla explicación para el lauro otorgado a Churchill, con muy escasos méritos como autor literario, más allá de sus libros históricos que si bien son masivos -“La Segunda Guerra Mundial” tiene más de un millón de palabras- fueron por lo general autopromocionales y pro-bélicos, lejos de la tendencia idealista subrayada por Nobel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero para el objeto de este trabajo lo más interesante es lo que se comenta sobre Arthur Lundkvist, nombre clave en la designación de premiados en nuestro idioma. Sobre el carácter, juicio crítico e influencia de Lundkvist, recuerda el libro que no tuvo empacho en desacreditar públicamente a sus compañeros por la elección del británico William Golding ("a quien ni siquiera se puede considerar escritor" apostilló) en detrimento de su candidato, el francés Claude Simon, uno de los padres del nouveau roman, el movimiento renovador de la prosa que elimina la historia formal a favor de la riqueza del lenguaje o la introspección. Simon, excombatiente en la guerra civil española, sólo tardaría un año más en obtener el Nobel. En 1989, otro escándalo. El premio se otorga al franquista Camilo José Cela, candidato del académico Knut Ahnlund. Ante eso, Lundkvist (muy enfermo por entonces) reaccionó con violencia contra su compañero por haber impuesto al español "por intereses personales", relegando a "su" candidato, Octavio Paz. Luego Ahnlund respondió que dada la senilidad de Lundkvist, no podía tener voz ni voto en las decisiones de la Academia. Lundkvist sabía de que hablaba, junto con el anuncio del Nobel para el frívolo e insustancial Cela, apareció la versión sueca de Mazurca para dos Muertos traducida ni más ni menos que por Ahnlund. Al año siguiente el Nobel recayó -inesperadamente- sobre Octavio Paz. “Fue la última travesura de Lundkvist”, señala Espmark.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los premiados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vuelta a las estadísticas, podemos encontrar algunos patrones interesantes en el otorgamiento del Nobel literario. Para mayor claridad, se presenta un cuadro de los premiados, por su lugar de origen:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCIA 13&lt;br /&gt;ESTADOS UNIDOS 10&lt;br /&gt;ALEMANIA 10&lt;br /&gt;INGLATERRA 9&lt;br /&gt;SUECIA 7&lt;br /&gt;ITALIA 6&lt;br /&gt;ESPAÑA 5&lt;br /&gt;IRLANDA 4&lt;br /&gt;POLONIA 4&lt;br /&gt;URSS 4&lt;br /&gt;DINAMARCA 3&lt;br /&gt;NORUEGA 3&lt;br /&gt;CHILE 2&lt;br /&gt;GRECIA 2&lt;br /&gt;JAPON 2&lt;br /&gt;SUDAFRICA 2&lt;br /&gt;Los&lt;br /&gt;PAISES CON UN PREMIADO: AUSTRALIA, AUSTRIA, BELGICA, CHECOSLOVAQUIA, CHINA, COLOMBIA, EGIPTO, FINLANDIA, GUATEMALA, HUNGRIA, INDIA, ISLANDIA, ISRAEL, MEXICO, NIGERIA, PORTUGAL, SANTA LUCÍA, SUIZA, TURQUÍA Y YUGOSLAVIA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lista nos permite darnos cuenta de que el Premio Nobel:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) es prepoderantemente para europeos. Los siete distinguidos europeos –doce de los últimos quince- que llevan, en fila, obteniéndolo, dan prueba de ello. Tres de cada cuatro de los países de origen de los escritores laureados son del llamado Viejo Continente. Y para el afán que los académicos suecos ha tenido en hacer patente esta norma no ha sido precisamente el chauvinismo un impedimento. A pesar de ser un país de menos de de 9 millones de habitantes y de que su idioma sólo es hablado en el país, la literatura sueca ha recibido 7 premios, cuatro de ellos otorgados a los propios académicos, aunque uno de ellos tuvo la moderación de rechazarlo en vida. Para la crítica, solo la enorme Selma Lagerlof, pionera de la lucha por los derechos de la mujer y primera autora en ser premiada, literariamente justificó la distinción.&lt;br /&gt;Más pequeños y menos trascendentes por su idioma, los otros cuatro países nórdicos –Dinamarca, Noruega, Islandia y Finlandia, se han llevado otros ocho Nobeles de Letras, dándose el lujo los jueces de dejar fuera al noruego Ibsen, probablemente el mejor y más significativo autor teatral desde Moliere, en quien se inspiraron evidentemente los nobeles George Bernard Shaw, John Galsworthy, Gerhart Hauptmann y Eugene O’Neill. Otro excluido, August Strindberg reconocía que debía mucho a su magisterio y un premiado más, Luigi Pirandello, le colocaba inmediatamente después de Shakespeare.&lt;br /&gt;Vecinos de los suecos y de una conocida influencia en la literatura escandinava, los alemanes han ganado –con la de este año, Herta Muller- 10 veces el reconocimiento, incluyendo el que se llevó Nelly Sachs después de vivir casi 30 años en Suecia. Pero nombres como Rudolf Eucken, más filósofo que escritor o el del muy limitado dramaturgo Hauptmann, no justifican su presencia al nivel de un Herman Hesse o del galardonado en 1999, Gunter Grass, y mucho menos cuando un auténticamente idealista y revolucionario como Bertolt Brecht fue omitido.&lt;br /&gt;Como se demostró desde el principio, la literatura que más impresiona a la Academia Sueca es la francesa. Y es cierto que los franceses han marcado hitos en cuanto a la visión, objetivos, formas y planteamientos del quehacer literario, pero 12 premios, habiendo dejado fuera a Proust, Breton, Reverdy, Eluard y Maulraux, entre otros, no parecen hablar de justicia aún en el caso de los galos. Por el contrario, se dice que cuando designaron al favorito de Lundkvist, Claude Simón, era tan desconocido en Francia que los periodistas tuvieron que averiguar sus datos en Estados Unidos.&lt;br /&gt;El mundo nórdico, Alemania, en mucho parte de él y Francia, entonces, han obtenido la tercera parte de los premios en cuestión. Oceanía, un continente, a través de Australia, sólo ha merecido uno, los mil millones de chinos otro, toda la literatura asiática 5 y la auténticamente africana 1, porque a pesar de sus referencias locales, los sudafricanos Gordimer y Coetzee, -el nobel de ninguna parte, según Armando Tejeda– son más europeos que africanos. Más africana que ellos parecería Doris Lessing, pero en su ficha personal aparece como inglesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) tiene un oído al que el idioma inglés le es grato. 28 de los autores que han alcanzado el galardón escribieron –o escriben- en esa lengua, es decir, uno de cada 4 premiados. La estadística se hace más impresionante cuando advertimos que de los primeros 20 designados sólo uno era angloparlante, el genial Rudyard Kipling. En cambio, 8 de los últimos 20 usan el verbo de Shakespeare en sus obras.&lt;br /&gt;Si los 10 nobeles para Estados Unidos y los 9 de los ingleses -2 entre los 5 más recientes-, parecen una exageración, qué decir de los 4 otorgados a la pequeñísima Irlanda. Claro que en la perspectiva histórica es difícil no respaldar los premios de Yeats, Bernard Shaw y Becket y aún del respetadísimo poeta Heaney, galardonado en 1995. Y todavía hay quienes piensan –yo, entre ellos- que se lo debieron a Joyce. Ni hablar, los irlandeses son mucha pieza.&lt;br /&gt;Pero todavía los críticos se preguntan como justificar el Nobel de V. S. Naipaul que si bien es muy alabado en la prensa norteamericana, según Tomás Eloy Martínez, en el artículo antes mencionado, está obsesionado por describir a América Latina “como una jungla de machos alevosos que maltratan a las mujeres y afirman su identidad por lo que fingen ser, no por lo que son… Ignorar a Tolstoi o a Borges, beatificar a Naipaul, son signos del errático humor de la Academia Sueca.”, remata Martínez.&lt;br /&gt;Más discutible es la distinción para Tony Morrison, una autora de best sellers con apenas seis obras publicadas, cuando recibió el premio en 1993, aunque, eso sí, es una mujer –la primera Nobel de su género de raza negra- combatiente a favor de los derechos humanos y, en particular, en contra de la discriminación.&lt;br /&gt;Lo que resulta claro es que los académicos suecos conocen bien el idioma del dólar y han valorado, mayormente en justicia, no sólo la calidad literaria sino también el valer personal de aquellos a los que ha otorgado su reconocimiento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) aprecia más en los escritores latinoamericanos sus méritos diplomáticos que su trascendencia literaria. Y esto se puede decir fundadamente. De la primera premiada –la única mujer en lengua castellana, por cierto- Gabriela Mistral, hay literariamente muy poco que decir. Cuenta la leyenda que escribía sus poemitas con un diccionario en la mano. Cierto o no, ni sus críticos más favorables la reconocen como un astro fulgurante en el mundo de las letras. Ella misma comentaba con sorna que había recibido el Nobel antes de obtener el Premio Nacional de Literatura chileno. En realidad, la mitad de su vida la pasó fuera de su país, en parte por su labor como educadora en México, bajo la protección de Vasconcelos y luego como diplomática. Fue más su labor en ambos campos la que le deparó el sorprendente regalo del Nobel.&lt;br /&gt;Algo parecido sucedió con el segundo Nobel latinoamericano otorgado en 1967 al entonces embajador guatemalteco en Francia, Miguel Angel Asturias, cuya obra más memorable, El Señor Presidente, en la temática inaugurada por Valle-Inclán sobre los dictadores de nuestro entorno, queda lejos, muy lejos, de la prosa arrebatadora y excelsa de Carpentier o de la profundidad y el perfeccionismo de Rulfo, por citar sólo a dos de sus contemporáneos a los que el Nobel siempre ignoró.&lt;br /&gt;Pablo Neruda fue el tercer diplomático iberoamericano laureado por la academia sueca, otra vez para un embajador en Paris, ahora de Chile. Su candidatura al premio fue presentada desde 1951 por Lundkvist, su traductor al sueco, quien inclusive declaró que había aceptado su puesto en la Academia para conseguir el premio para Neruda. En este caso es casi unánime el reconocimiento a su calidad de poeta fundamental de nuestras letras, pero en su momento se le negó el reconocimiento por su declarado estalinismo y el rumor de que había colaborado, como embajador de su país en México, en el atentado que acabó con la vida de León Trotski. Fue un secreto a voces que para que su candidatura tuviera éxito se requirió la intervención directa del propio Olof Palme, por la intervención del mismo Salvador Allende.&lt;br /&gt;En contraste, el cuarto Nobel del subcontinente, el colombiano Gabriel García Márquez, es un indiscutible, auténtico monstruo de la narrativa contemporánea, creador de una identidad literaria propia a través del universalmente reconocido “realismo mágico”. La monumentalidad de su obra, aunada a su conocido activismo por los derechos civiles no pudo ser obviada por la Academia sueca que le otorgó el Nobel en 1982 aún sin pertenecer al cuerpo consular de su país.&lt;br /&gt;El caso de Octavio Paz fue también peculiar, más allá de su genio poético, porque si bien perteneció muchos años a la diplomacia mexicana, alcanzó una gran notoriedad su separación de la misma, en protesta por la matanza de Tlatelolco. Se dice que Lundkvist admiraba su erudición y talento y fue su traductor al sueco e impulsor principal al premio que consiguió otorgarle apenas unos meses antes de la muerte del académico sueco en 1990.&lt;br /&gt;Y eso ha sido todo, hasta el momento, para Latinoamérica. Los grandes nombres del boom –salvo el Gabo- han sido ignorados, lo mismo que lo fueron los constructores de una de las expresiones literarias más ricas en cualquier idioma, llámense Rubén Darío, Lugones o Alfonso Reyes, con las excepciones citadas. Sería injusto seguir citando omitidos, porque no cabrían en este espacio, pero es evidente que si en la contienda por el Nobel se hubiera tomado en cuenta los méritos artísticos, otra sería la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges nunca tuvo la oportunidad de ganar el Nobel. ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Porque el Nobel no es un premio preponderantemente a la calidad literaria. Basta recordar la interminable lista de autores omitidos y compararla con los premiados para darse cuenta de la distancia entre Tolstoi y Sully-Phrudomme, entre Borges y Gabriela Mistral. Los académicos suecos, hay que decirlo, basándose en el criterio establecido por el propio Alfred Nobel, las más de las veces han mirado el pensamiento idealista reflejado en la obra o la vida de los designados que en su capacidad para hacer arte con la expresión literaria. Y podrá alegarse que Kipling fue un imperialista que utilizó su brillante pluma para justificar la barbarie de la colonización o que Bergson defendió el irracionalismo y negó la teoría de la evolución o que Singrid Undset, -en contra de su propio género- cuestionó la igualdad entre el hombre y la mujer o que Cela fue un espía franquista acusado de plagio o que Hamrun, germanófilo declarado, en plena ocupación alemana a Noruega, su país, le regaló a Goebbels su medalla de Nobel. Es decir que los criterios de la Academia Sueca tampoco han sido parejos, ni han pretendido serlo, como vimos con las estadísticas.&lt;br /&gt;Pero dígase lo que se diga, Borges fue un hombre que no se destacó por defender ideales universales y que, en el ejercicio de su libertad de expresión o por querer ser original, se presentó ante el mundo como un intelectual absorto en su mundo, protector de mitos decadentes y, sólo de manera tardía, condescendiente con la realidad externa. Puede que esa última etapa en que dio por hacer apología de la democracia y mostrarse más humano y accesible, le hubieran podido generar la buena voluntad del Nobel, pero también tuvo la mala fortuna de morir antes que Arthur Lundkvist. ¿Por qué decir que fue una mala fortuna?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Porque Lundkvist fue su bestia negra. Hombre virulento y de exagerada influencia entre sus compatriotas, sobre todo el ya citado Olof Palme que lo citaba como el autor que de mayor manera conformó su manera de ver el mundo y la realidad. El académico, galardonado con el Lenin de la Paz, se calificaba como un socialista utópico y su presencia en la Guerra Civil Española lo llevó a aprender el español e interesarse en el fenómeno hispanoamericano y en la literatura de nuestra región. Fue, como se dijo antes, amigo y traductor de Neruda, por quien sintió una admiración sin límites, al compartir su visión poética y social. Desde su primer viaje a Sudamérica conoció a Borges y lo trató ampliamente, declarando sobre el argentino: "Borges se ha convertido en un mito, sobre todo en Europa y pienso que su trabajo no está a la altura de un Nobel".&lt;br /&gt;Aunque sus candidatos al premio eran frecuentemente rechazados por sus compañeros de Academia ningún autor latinoamericano hubiera podido ser premiado sin su anuencia, ninguno lo fue sin su apoyo, mientras él estuvo entre los jueces, ninguno lo ha ganado tras su muerte. Después del reconocimiento de la dictadura chilena, como antes se dijo, el negarle el premio a Borges se convirtió en un compromiso de Ludkvist. El sueco enfermó gravemente desde los setenta pero resistió con vida hasta 1990. Seguramente se sintió aliviado en 1986 cuando con la muerte de Borges su misión quedó cumplida. Pero como en todas las historias de Borges, esta no queda acabada con su fin. ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Porque cada año, cuando el Nobel se otorga, la polémica se reinicia. Nuevamente se reaviva la discusión sobre el valor que tiene el premio después de haber renunciado a legitimarse con la entrega a tantos autores principales omitidos. Y en esta discusión no se plantea la última voluntad del inventor de la dinamita, ni la valía espiritual de la obra de los premiados ni su trascendencia en la creación de un mundo moralmente mejor, si se me permite la aliteración. Lo que los interesados en su mayoría se plantean es que el Nobel le falló, le sigue fallando, a sus favoritos y, dentro de éstos, surge inevitablemente, una y otra vez, Jorge Luis Borges. Tal vez éste, argentinamente, contestaría que es cierto, que él debió estar en la lista que nunca lo recibió. O quizás, borgeanamente, respondería que todas las obras son posibles si el mundo cree en su realidad y que al final de cuentas la relación indisoluble entre los nombres de Nobel y Borges llevará algún día a que se confundan y un jueves de un octubre, naturalmente futuro, un autor llamado Alfred Nobel, al que todos conocerán por cuentos como el Aleph o El jardín de los senderos que se bifurcan o poemas sobre Buenos Aires o algún abuelo que ganara una batalla, recibirá por fin el tan ansiado premio Borges de Literatura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-2285667721718350316?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/2285667721718350316/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=2285667721718350316' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/2285667721718350316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/2285667721718350316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2010/03/por-que-no-le-dieron-el-nobel-borges.html' title='¿POR QUÉ NO LE DIERON EL NOBEL A BORGES?'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-2290157583034169705</id><published>2008-11-14T10:53:00.000-08:00</published><updated>2008-11-14T11:00:01.316-08:00</updated><title type='text'>Un mundo sin Heat</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;UN MUNDO SIN HEAT&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.kioscomayor.com/foto.php?artid=13547"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vive rápido, muere joven y deja un hermoso cadáver.&lt;br /&gt;Lema rockero atribuido a James Dean&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La locación es el barrio del Soho, en Manhattan, un departamento con decorado de diseños exclusivos, la cama a medio hacer y, a sus pies, el joven protagonista de bruces y desnudo, con el gesto de angustia e impotencia que le ha dado fama, emite un estertor y muere. La escena se congela y no hay director que marque el corte porque la historia de este hombre de veintiocho años, actor desde los diez, en continua lucha contra mil demonios, esta historia, parece haber jugado la apuesta de convertirse en una leyenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Heatcliff Andrew Rufus Gregory Fitzpatrick Peter Bob Ledger III, nacido en Perth, al suroeste de Australia, tuvo claro desde la adolescencia que su vocación era interpretar personajes ajenos como modo de vivir una vida distinta a la que su agraciado físico le deparaba. Ya en su preparación actoral obtuvo varios reconocimientos y la alternativa de continuar en el arte escénico o seguir una prometedora carrera en el hockey profesional. La elección por las tablas, dijo después, fue sencilla, el deporte le atraía pero la actuación le apasionó desde siempre. Del teatro estudiantil transitó a la televisión australiana y luego a la gringa antes de dar el paso al cine de Hollywood que lo adoptó con su figura de galán atípico, de nariz abombada, boca de clown y rostro demasiado anguloso, sin grandes ni marcados músculos, pero con una imagen melancólica, voz profunda y grave, el acento casi británico de los aussies y un amor indiscutible de la cámara que resaltaba su exaltada cabellera rubia y el tipo de héroe rebelde que lució tanto en la extrañamente buena comedia romántica Ten things I hate about you, como en el dramón melgibsonesco The Patriot y la cursi A Knight’s Tale. La primera, una versión más de La Fierecilla Domada de Sheakespeare, tenía todos los elementos para ser un bodrio juvenil cualquiera pero, de acuerdo con el New York Times, la actuación de los protagonistas, madura y llena de inflexiones, le dio un alcance poco común para el carácter de la película. Un Heat cantando para Julia Stiles el clásico can’t take my eyes off of you ( I love you baby), acompañado de la banda militar de la escuela y bailando con tan poca gracia como exultante virilidad, mientras huye y nalguea a un policía, fue probablemente su primer esbozo de “joven Brando”. El conjunto de estas tres cintas – y una previa, Two Hands, filmada en Australia- le valieron en el 2001 el reconocido premio Showest como “la estrella del mañana”, ser incluido en la lista de las 50 personas más bellas de la revista People y una naciente popularidad como “teen hunk” que le prometía una fácil carrera en el cine comercial.&lt;br /&gt;Pero Ledger iba tras otra meta.&lt;br /&gt;En sus biografías se usa el término “desesperado” para calificar el modo con que trató de huir de esa imagen de figura de cartón; y sus elecciones de personajes hablan también de ello. Se incluyó en un breve papel en la producción de bajo costo Monster´s Ball, que le valió un Oscar a Halle Barry. En el escaso cuarto de hora que aparece en pantalla, Heat no se parece en nada al muchacho bonito y echado hacia delante de sus anteriores trabajos. Su depresiva actuación fue objeto de elogiosos comentarios.&lt;br /&gt;A partir de ahí, ya desde roles de mayor peso, buscó en definitiva aparecer sólo en películas “de autor”, asumiendo el riesgo de perder la súbita celebridad que había alcanzado. Los pocos que vieron la cinta seguramente lo recordarán en Four Feather’s, como un joven graduado que no resiste el miedo de ir a la guerra y renuncia a la academia militar. Su expresión de cobardía, al principio de la cinta, es quizás uno de los momentos más memorables de su periplo actoral. Quienes ahora vean este filme del 2002 tal vez encontrarán, en la carcajada con que concluye, el indicio de la risa sicótica que, según los avances, caracterizará a su Joker.&lt;br /&gt;Por la misma línea, durante el 2003, participó en Ned Kelly y The Order (The Sin Eater), la primera una producción de grandes pretensiones y poca fortuna, en la que Heat encabezó un elenco que incluía al laureado Geoffrey Rush, así como a Naomi Watts y Orlando Bloom. Aunque su versión del glorificado bandido australiano pareció poco apropiada para su edad, las críticas más fuertes se enderezaron contra el director Gregor Jordan por la tediosa narración de la historia. Hay que decir, sin embargo, que para Ledger, ésta fue una de las actuaciones que más satisfacción le produjo. Tampoco la segunda obtuvo mayor éxito económico, aunque el cura angustiado que asume la eternidad nos presenta a un Ledger realmente antológico. Lo complicado de la trama, probablemente, alejó al público de la taquilla, pero la forma en que Heat llena la pantalla amerita buscar este filme en el videoclub favorito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente con dichos trabajos el australiano se ubicó en el territorio que perseguía, en cuanto a su búsqueda profesional, al caracterizar personajes de matices complejos e intensos, ambientados en realidades diversas y distantes desde cuyo crisol su personalidad polimorfa se destacaba plenamente. Dentro del ambiente cinematográfico se formó una reputación de primer orden, a despecho de su casi extinta popularidad, sobre todo fuera de Estados Unidos, donde su nombre era poco conocido. Pero si bien en su expresión artística había alcanzado un alto grado de realización, la dimensión y trascendencia de su obra era muy limitada. De ese modo, se dio más de un año para decidir sus siguientes proyectos fílmicos, sin alterar un ápice el rumbo de sus elecciones, así que en el 2005 asumió cinco auténticos retos para su carrera: los roles principales de Candy, Lords of Dogtown, Casanova y Brokeback Mountain y el coprotagónico –junto a Mat Damon- de The Brothers Grimm. Es difícil imaginar el tremendo tour de force que significó para Ledger intervenir en tantas producciones que se desarrollaron en Australia, Estados Unidos, Italia, Canadá y la República Checa, en un solo año. Al margen del resultado de ese esfuerzo físico impresionante, debe analizarse la posición de este muchacho -más bien convencional, hetero, amante de la vida en familia, que, justo antes de estos filmes, confesaba ser vergonzosamente tímido y adicto nada más al tabaco- desdoblarse en un abanico de caracterizaciones antípodas a sí mismo. Extrayendo de sus miedos e ilusiones las raíces de cada interpretación y apoyado además en la confianza de directores de vena imaginativa y audaz y en acompañantes por los cuales manifestaba una patente admiración, 2005, el gran año de Heat, nos lo presentó como un poeta adicto a la heroína e involucrado en una estremecedora relación en Candy, otra vez con Geoffrey Rush, Luego en Lords of Dogtown, sobre la invasión de la cultura de la patineta a la vida norteamericana y al mundo, Ledger bordó una vibrante semblanza del alocado promotor de los míticos Z- Boys que a mediados de los 70’s convirtieron el skateboarding en un arte contemporáneo. De su Casanova, rodeado de figurones como Jeremy Irons y Oliver Platt y bajo la dirección del autor de Chocolate, Lasse Hallstrom, las críticas coincidieron en que fue un fresco veneciano, modernizado, con una naturalidad de excepción; donde Ledger es el amante por excelencia, seductor y pícaro, pero sin las poses afectadas de versiones anteriores. En la fallida película sobre los Grimm, cuyo primer crédito correspondió a Matt Damon, dirigida por el contestatario Terry Gilliam (The Fisher King, Twelve Monkeys), lo más que se puede decir es que Heat desaparece detrás del burdo personaje que le tocó interpretar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El parte aguas en su vida artística y personal será, sin duda, Brokeback Mountain, película que ha pasado a ser de culto por tocar un tema que fractura por el centro la moral hipócrita de la “América profunda”, racista e intolerante, en su convicción fascista de ser la nueva sociedad elegida. Heat pudo elegir entre los personajes principales y se inclinó por el reprimido Ennis del Mar, lacónico perdedor que jamás aceptará su homosexualidad y encerrará en el mismo clóset la camisa ensangrentada de su amante perdido y el recuerdo de los muchos años en que su única felicidad manó de sus eventuales encuentros secretos en la montaña que da título a esta auténtica obra maestra del taiwanés Ang Lee. La elección fue, según declaró Ledger, por lo intrincado de un rol en el que, de entrada, tuvo que disimular su celebrado acento australiano detrás del modo de hablar de un vaquero de Wyoming, al mismo tiempo que se imponía el conflicto de ser un no gay que representa a un gay que sufre porque no entiende por qué lo es y cómo el mundo se le reduce de tal modo que lo acaba enredando en una soledad insuperable, permeada por un amor sublime. Hacer un papel homosexual sin caer en los clichés del género pero además traslucir el sufrimiento por la situación de alguien que no se asume, requería una portentosa actuación. Heat accede a ella, temeroso y hasta con un rictus de asco en el primer trance sexual con Jack Twist (Jake Gyllenhaal), luego luce una ansiedad vibrante en la espera de su primer reencuentro que se vierte en la vehemencia de los besos a la entrada de su vivienda, escena tan vívida que casi le cuesta una pieza dental a Gyllenhaal; pero donde se remonta a un grado histriónico mayúsculo es cuando descubre las prendas escondidas que simbolizarán su romance frustrado y las aspira con una ternura que es la única concesión a la rudeza y parquedad de su introvertido cowboy. De este trabajo el riguroso New York Times diría: “Mr. Ledger mágica y misteriosamente desaparece debajo de la piel de su pecaminoso personaje. Es una actuación a la altura de las mejores de Marlon Brando o Sean Penn”. La revista Rolling Stone –fan regular de Heat- declaró que la forma en que Ledger llegó a capturar hasta la manera de respirar de Ennis resultó “un milagro actoral”. El moderado Boston Globe y la influyente Variety que no fueron particularmente entusiastas con la película, coincidieron en que había que verla por la actuación extraordinaria de Heat Ledger. Su nominación al Oscar y a los mayores premios del 2006 encontró un obstáculo, sin embargo, en otra caracterización igualmente fenomenal, la de Philip Seymour Hoffman al también atormentado gay Truman Capote, un homosexual pleno de estereotipos, amanerado, débil, neurótico y bajo el patrón del original demasiado cercano en el tiempo como para no ser apreciado por muchos de los votantes que, jugando a lo seguro, relegaron a Ledger. Por cierto, para los amantes de las trivias, en A Sangre Fría –la novela de Capote que es el eje de la película homónima- aparece brevemente un empleado de la familia masacrada que es apodado Heatcliff por el héroe ambiguo de Cumbres Borrascosas, el mismo motivo que le dio nombre al actor australiano. Una más, mientras el mundo conocía de la muerte de Ledger, se velaba a otro joven actor, hallado muerto en su departamento por una sobredosis de heroína, Brad Renfro –aquel niño de tan brillante actuación en El Cliente, junto a Susan Sarandon-, que cuando era una de las grandes promesas de Hollywood, antes de despeñar su vida en el infierno de las drogas, protagonizó una película cuyo título en español fue A Sangre Fría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Premios aparte, ya todos los sentidos de la realidad cambiaron para Heat. Con Michelle Williams, una espléndida actriz de temprana fama televisiva (Dawson’s Creek) y su compañera en Brokeback… inició una relación de la que tendría, en el mismo 2005, a una hija que se convirtió en el centro de su existencia, al grado de dedicarse por varios meses a criarla personalmente. En medio de las aclamaciones por su triunfo histriónico, los paparazzi no tenían problema para captarlo paseando la carreola de Matilda Rose, comprando en supermercados, jugueteando por las calles de Brooklyn convertido en papá modelo, mientras su mujer trabajaba. Diría en una entrevista: “Mis preocupaciones eran servir el desayuno, ir a comprar la comida adecuada para el almuerzo y preparar la cena, sin pensar en otra cosa”. &lt;a href="http://www.nydailynews.com/gossip/galleries/heath_ledger/heath_ledger.html"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Es claro que mientras calculaba los siguientes pasos de su trayectoria dio por desarrollar otras inquietudes, como su afición por la música y la dirección. En 2006, año en la que no actuó en ninguna cinta, dirigió los videos del álbum Cause an Effect del grupo de hip-hop australiano N´fa y fundó una compañía de grabación (Masses Music) con el dos veces ganador del Grammy Ben Harper –esposo de Laura Dern- a quien le dirigió el video de su canción “Morning Yearning”. Después produjo y actuó en un video de la canción “Black Eyed Dog” compuesta sobre una obra de Churchill acerca de los caracteres depresivos, por el trovador inglés, Nick Drake, muerto en 1974, a los 26 años, tras una lucha contra la depresión y el insomnio… por una sobredosis de fármacos. Ya estaba en tratos para dirigir su primera película, sobre una adaptación propia y de Allan Scott de The Queen´s Gambit, la novela de Walter Travis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un misterio se tiende sobre la transformación que Ledger experimentó en esta época en la que únicamente seleccionó tres proyectos a realizar para 2007, en su línea favorita: la participación muy secundaria como uno de los siete caracteres alrededor de los cuales Tod Haynes reescribió la vida de Bob Dylan (papel que el Entertainment Weekly calificó como un molde Brando/Dean), el ya citado Joker en un nuevo episodio de Batman y, otra vez con Gilliam, The Imaginarium of Dr. Parnassus, una incursión más en el mundo fantástico de este director. Por otra parte, se dio el lujo inexplicable de rechazar de los hermanos Cohen el papel en No Country for Old Men que le valiera cuanto premio se ha inventado a Javier Bardem. Su argumento para el rechazo fue “que estaba muy cansado”.&lt;br /&gt;Entre la asoladora persecución que las figuras de Hollywood sufren –máxime cuando se trata de una pareja célebre-, la revolucionada vida social que el estrellato impone, el frenesí de su actividad en la producción y dirección de musicales y la compenetración en los intrincados personajes que Heat encarnaba, lo cierto es que para el 2007 su relación con Williams terminó entre rumores de adicciones y desequilibrios emocionales del actor, intensificados por la dolorosa separación de su hija. De repente, la fábrica de sueños transformaba otra vez a un chico normal y sano en un personaje de novela de Jacqueline Susan. Eso no pareció reflejarse en su trabajo ya que recibió muy buenas críticas por su actuación en I’m not There (la película sobre Dylan) y de su interpretación del archirrival del hombre murciélago, que hasta agosto se estrenará, ya se dice que opacará la versión del inmenso Jack Nicholson. Quien mire, sin embargo, sus entrevistas de los últimos meses, notará que evidenciaba un nerviosismo incontrolable y, se ha confirmado por la gente que estuvo próxima a él, que dormía apenas un par de horas al día, pese a la gran cantidad de medicamentos cuya ingesta ya conocemos la consecuencia que le traerían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de su muerte y su ingreso a lo que un crítico español llamó “el selecto club de los cadáveres exquisitos” (en los que debe haber un nicho especial para la letra J: Jimmy Hendrix, Janis, James Dean, Jim Morrison, Norma Jean) han comenzado a rodear la figura de Heat los pastiches que impulsan la ruta de los mitos de la farándula. El excelente Daniel Day-Lewis, al recibir uno de los tantos reconocimientos que este año se le otorgaron por There will be blood”, declaró sobre su deceso “Parece extraño estar hablando de algo más. No es que haya algo qué decir realmente, excepto expresar pesar y decirle desde lo más profundo de mi corazón a su familia y a sus amigos que lamento su dolor ... No lo conocí. Tengo la fuerte impresión de que me hubiese gustado mucho como persona… Ya me había maravillado con algunos de sus trabajos y estaba ansioso por ver lo que haría en el futuro”. Terry Gilliam expresó que de ningún modo dejaría de finalizar la película The Imaginarium Doctor Parnassus, en la que Ledger todavía tenía que completar algunas escenas. Su primera intención declarada fue utilizar imágenes del actor, digitalizadas, para concluir el filme, pero al poco tiempo se supo que Johnny Deep, Colin Farrell y Jude Law, en un ejemplo de solidaria humildad, brindarían sus cotizadísimas presencias para cerrar el ciclo fílmico del australiano. La comunidad cinematográfica en masa –con Natalie Portman y Sara Jessica Parker como cabezas visibles-, reclamó el anuncio de Entertainment Tonight (el Ventaneando gringo) de que difundiría un video de Heat consumiendo drogas y, asombrosamente, el medio, que no se caracteriza por su ética, desistió de su anunciada presentación –alguien dijo que en realidad en el video Ledger mostraba el tatuaje de una M en su brazo, por su hija, señalando que eso le recordaba que no debía volver a probar la “hierba”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final de una larga espera, la autopsia oficial no encontró en los motivos del fallecimiento del actor más que un uso equivocado de medicinas prescritas para el insomnio y la depresión, pero eso no ha hecho cesar las opiniones de toda índole sobre el tema que circulan en cientos de sitios de la red. Como sucede en estos casos las especulaciones van desde un asesinato hasta el suicidio y no faltará quien piense que está vivo. Las informaciones que llegan continuamente sobre esta persona de la que en vida se habló tan poco, son realmente sorpresivas. Al abrirse su testamento resultó que el total de sus propiedades apenas alcanza la suma de 145 mil dólares, cantidad irrisoria si se piensa en los millones que cobró por sus actuaciones y que era conocido por su morigeración. Luego, en contraste, se conoció la denuncia del robo de una combi adaptada del 75, que era una de sus pertenencias más preciadas, a la que se le asignó un valor estimado en 70 mil dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las sorpresas disparan hacia todos lados; la obra pictórica de Vincent Fantauzzo Heat, que representa a un Ledger desolado entre dos burlonas imágenes de sí mismo, se coló, entre 700 candidatas, a la final del Premio Archibald, el más tradicional concurso de retratistas en el mundo. Ese cuadro representa sin duda la expresión de un hombre al límite, rodeado de flagelos que se auto inflige y de los que no puede escapar. La pintura, por cierto, a diferencia del modelo, ganó la batalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Adquirirá con el tiempo Heat Ledger la consistencia legendaria de los inmortales que trascienden a su tiempo y circunstancias? Ya se verá, pero por lo pronto para los que no aceptan la exaltación que la cultura pop ha hecho de lo “cool” y lo banal, su irradiación asombrosa y penosamente corta, llena de luminosidad y ardor, vibrante en 15 películas cuyo valor todavía tardaremos en apreciar, el calor de Heat, no abandonará del todo este mundo, reaparecerá siempre que la pantalla nos lo devuelva cantando, sin alcanzar la nota, riendo hasta la paranoia, cobarde, erótico, antihéroe, ansioso, conquistador, gay no gay, guerrero derrotado, ícono evanescido, clásico tardío, muerto estúpido.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://news.yahoo.com/nphotos/Heath-Ledger-Colin-Farrell-Johnny-Depp-File/photo/080311/photos_ennew_afp/c1b2d8b2141462a72172dff04a491c5a/s:/afp/entertainmentusaustraliafilmpeopleledger;_ylt=AmbznYoQyDLhdBqomWGWEsHLOrgF" target="ss"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="javascript:openWin("&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="javascript:openWin("&gt;&lt;/a&gt;Sergio Salazar, abril 2008.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-2290157583034169705?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/2290157583034169705/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=2290157583034169705' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/2290157583034169705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/2290157583034169705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/11/un-mundo-sin-heat.html' title='Un mundo sin Heat'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-5796451398188868419</id><published>2008-07-09T17:21:00.000-07:00</published><updated>2008-07-09T17:22:35.320-07:00</updated><title type='text'>SÓSIMO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;SOSIMO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te duermas Leodegario, deja que te explique bien porque yo creo que toda la culpa se la tuvo la pistola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya es muy tarde Sósimo y  tienes la lengua más enredada que una hipomea. Total, la noche no se va a llevar tu historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No seas cabrón, espérate, después no voy a poder dormirme con este chismesote dentro del cuerpo. Cierra los ojos y óyeme, te lo voy a contar como debe ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Las tardes del rancho son tan húmedas que el calor pega los demonios al cuerpo. Los hombres y las mujeres escapan por los hilos del agua que llenan la cañada para regalarse la libertad del trópico. Y son animales de manada que retrasan el amanecer para disfrutar su numen.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya lo viste Sósimo que nada más me quieres estar perjudicando. Dices que me vas a dar la hora y me haces la historia del reloj. Qué tiene que ver el calor con lo de la Flor y Mariano, déjame dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Flor y Mariano se conocieron desde que el mundo les abrió su caja de tesoros. Juntos hallaron el sabor coloreado de las cochinillas de río y la radiación penetrante del verde entre las lluvias de julio. De la mano subieron la ruta de las culebras por el sicoyo y ayudaron a las hormigas en su marcha de safari. Antes de reconocer las mordidas del deseo se burlaron del arte amoroso de todas las especies del monte y comenzaron a separarse temerosos cuando los poros se les erizaron y las erecciones de la piel les rompieron el alma infantil”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Córtale Sósimo, todo el pueblo sabe que eran novios desde muy chamacos. Si no empiezas con lo del casorio, me entro a dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En el rancho, un hombre tiene que regalarle la dignidad a la mujer, cuando la escoge para que sea la suya. Mariano llegó una tarde a casa de la novia, subiendo por la cuesta ritual de todas las generaciones de su raza mestiza. Antes había obtenido de don Geovanni, el patrón, la yegua alazana y la pistola con cacha de plata que daban presteza al traje de lino con que fue a pedir a la Flor.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿A poco le regaló la pistola el patrón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ni la yegua, sólo se las emprestó para que se pusiera toro frente a los suegros. Pero el accidente fue por la pistola, nomás espérate que llegue ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Después de la petición los novios tienen permiso para andar contando que se van a casar y pueden ya salir solos a la furia de las noches sin estrellas que el verano abunda. De lo que ocurre por los rumbos de una noche de verano ya se ha dicho todo, pero en la simiente de estos amantes no existen palabras de amor, como entre los de Verona. La ternura es una exiliada de sus juegos y las herramientas del idilio son apretadas caricias para ahuyentar la soledad de los cuerpos. Así es la poética de la selva, un río que sirve de marco a la luna, mientras los rumores encarcelan a la fauna del paraíso: el olor de la hierba para imaginar un cuento, neblinas que dibujan el ballet de los siglos y adán ignorante fornicando a eva, con los ojos cerrados.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sósimo levantafalsos, dónde vas a saber que ya cogían por ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El mismo Mariano lo presumía en la piquera cuando estaba bolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Porque las manchas del rocío sobre su encaje de pelo le herían el pecho, le reventaban las ganas como una ventolera de septiembre cuando los árboles cantan la furia del despeñadero. Los cangrejitos de sus ojos en el éxtasis le venían a la memoria y le llevaban a sus labios el orgullo de repetir su risa, como un bando.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Como el que dice que tenía la seguridad de ser el dueño de la concha, podía alardear de la perla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues sí, entonces la Flor y su familia estarían esperando el día de la boda como agua de mayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y también Mariano, y de paso don Geovanni, porque el préstamo de la yegua y la pistola era hasta para después del casamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero más la Flor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Es que mi boda va a ser una danza suspendida en el espacio, el recorrido de los sueños, una clava en todos los corazones del amor, tiene que ser. La lluvia, ya la invitamos, cuando llegue nos va a consumir los vapores de estas anónimas melancolías. Vendrá con el sol a regalarnos el arcoiris y por él será la fuga hasta el tálamo. Mi boda será el surco de mi semilla y mi etopeya toda será.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y entonces se cruzó Lucrecia en el camino de Mariano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Viejas envidiosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Yo no soy una flor, porque mi tiempo de pasear entre los montes perseguida por las abejas se llenó de pasado. He visto transcurrir cada tarde somnolienta en el deseo de partir mi angustia. Las hierbas se quejan de mis mordiscos, pero su savia no me contagia de la fecunda atracción de su primavera. Sigo sin mirar mis brazos llenos, incapaz de alargar el hirviente centro de mi hoguera hasta la dura polución que rebose en la espiga rabiosa de un hombre que me atraiga el pistilo y desmembre mi corola.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, Lucrecia ya anda por los veinte años y si se tarda más se le tateman las habas. Y donde sabe que a Mariano lo dominan el chupe y el pito, le revolvió las dos cosas, como que de despedida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sólo era un perfume cuando comenzó la noche. Los ojos de Lucrecia eran señales apagadas y yo caminaba entre sus ascuas, indemne. ¿Cómo rechazar la soledad de una caverna de aromas? Me tendí a superar la aurora de esa piel de laberintos, con la confianza del que abreva en un estanque sin sirenas ni sombras de naufragio. Ella me ahuyentó el coraje y los miedos con sus manos silvestres y recibí la emoción de un regalo no prometido.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pendejito. Y la otra tan zorra lo retuvo casi quince días en su casa, sin dejarlo acordarse ni del resuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y la boda?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Se la llevó el carajo. Nadie sabía donde estaba el Mariano y los parientes de la Flor ya lo andaban buscando pero pa’ matarlo, porque con eso no se juega. Entonces fueron a ver a mi patrón, Don Geovanni, que era otro damnificado y que me va encomendando que yo lo localizara hasta debajo de las piedras si allí estaba guarecido. “Me lo encuentras, me dijo, y lo haces que se case con la muchacha que pidió y que me devuelva mis cosas o con la misma pistola lo dejas frío”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿A poco tu sirves para esas cosas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Servir, sirvo en lo que me paguen y más si hay merecimientos como se los ganó el Mariano. Así que me fui a las rancherías del rumbo y no tardé en que me platicaran en donde habían visto a la yegua  que por su pinta cualquiera dejaba de verla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Luego te dijeron que con Lucrecia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Aquí se le atoró el camino a mi Marianito, se le confundieron las entendederas, olvido su nombre y su coraza, se agregó a mi especie sin condición. Pudo mi ardor, sobre sus recuerdos, poner un dique. Cuando regresó del primer sueño, se conectó a un nuevo viaje hacia el infinito en mi nave de pasión.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Ya se había quedado a vivir con ella?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Qué va, cuando se le acabó el huaro, que ya te dije que no fueron ni dos semanas,  patas pa que las quiero. Y hubieras visto el desconsuelo de la otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mi mundo se quedo sin medida, lejos de la protección de la ceiba y el caobo, endeble en su ruina. Poco era cuando encontró la luz, que atisbó a hurtadillas. Nada, fragmento de nada se convirtió cuando el abandono le hizo este nido insondable”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así de pesadas se ponen las viejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y adónde se paró Mariano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Volví a mi Flor y hallé de nuevo su espera intacta. Ni precisé rendirle el tributo del arrepentimiento, ni holló mi dignidad con sus reproches. Regresé con mi fuego para avivar la hoguera que ella mantuvo sabia, conocedora de mi ser, dependiente del suyo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero cómo no lo mataron el suegro o los cuñados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Porque no se les presentó a lo derecho. No lo iban a matar, sobre todo si regresaba a casarse, pero de una madriza nadie lo salvaba. El muy ladino llegó de noche y se robó a Florecita y ¿qué crees que les dejó de prenda?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues a la yegua menso, a la yegua del patrón. Me la voy hallando, cuando conocí su rumbo, casi en los huesos, sirviendo de juguete a los chamacos de la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entonces  no hubo boda ni fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pero la tempestad que patrocinó nuestra fuga se vistió de relámpagos y truenos, como en las romerías. El torrente que nos despidió sabía a licor de miel y era sólo nuestro. Nuestra la ilusión rediviva de las caléndulas que nos besaban al partir y se ensanchaban de buenaventuras. Nuestro el palmotear de los bananales que ulularon un ángelus sin parar hasta que el sendero difuminó nuestra huida.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fiesta la que armó don Geovanni cuando fui a contárselo y me miró llegar sin la pistola, la condenada pistola. “A donde se haya ido ese muerto de hambre lo vas a encontrar y me traes la plateada, me dijo con unos ojos de lechuza tras ratón, y  te ofrezco el plomazo que tu no le des a ese malnacido si no te la devuelve”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Favor con trompeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué le hacía? Ahí me tienes como chucho olfateando el aire para saber adónde habían jalado. Hasta que me los fui a encontrar en un paraje por el norte, hasta eso cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Recogíamos los restos del paraíso que en esta tierra están desperdigados. Las tortugas de río que ofrendan su sangre , las guanábanas que ya ni falta te hace comértelas después de mascar su olor, el jabalí que se mata a tus pies para que obtengas su carne condimentada y están la anona y el nanche, la culebra y el peje-lagarto, la pitahaya y la tortolita, todos sirviéndole un banquete al fresco si tu te olvidas del mundo y te acoges a su obsequio.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estaban esperando que se les pasara el coraje a los parientes y luego volvieran a presentarse para el casorio. “Muy bonito, le dije a Mariano cuando se le bajo el soponcio de mirarme, y no fuiste varón para acordarte de devolver lo que te prestaron”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo agarraste en la maroma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero estaba prevenido. La pistola, la remaldita pistola la tenía bien a la mano y como que la debía, no sé que se figuró, pero me la puso enfrente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y no le explicaste que eras mandado del patrón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No le iba yo a demostrar miedo. Le dije “dame esa madre o dispárame y ve muy bien que me mates porque si no yo te la voy a quitar y tu vas a ser el muerto.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Qué bruto eres, Sósimo, menos mal que te la dio ¿No?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sósimo, ¿dónde andas? ¿Por dónde saliste si está todo cerrado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No estés jugando, cabrón, que ya es muy noche y cualquier ánima se ofende y te la cobra, dónde te mestiste, Sósimo, ven a contarme en que paró tu historia. No seas así, hijo de la chingada, si ya estás difunto qué me tenías que venir a espantar el sueño, ahora ya no voy a dormir en una semana, qué cabrón, Sósimo, cómo me viniste nomás a dar en todita la madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-5796451398188868419?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/5796451398188868419/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=5796451398188868419' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5796451398188868419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5796451398188868419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/ssimo.html' title='SÓSIMO'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-3695914826570951046</id><published>2008-07-09T09:06:00.000-07:00</published><updated>2008-07-09T09:07:55.287-07:00</updated><title type='text'>ES TAN CORTO EL AMOR</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Es tan corto el amor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué, te ví sentada en esa piedra estúpida a la que atribuíamos sibilaciones y rumores. Esa simple masa calcárea, sin ninguna virtud, que para nosotros fue algún día filosofal o romántica. La amorfa ridícula, que luego era, tantas noches, testigo de mis esperas inútiles y a la que no le conté mis penas, porque yo no soy de contarle cosas a las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te estabas riendo, como aquella noche de carnaval, que mira a los cuántos años vengo a referir en una historia, aunque es lógico porque tu y lo tuyo, tienes razón, lo nuestro, es hasta hoy, en todo, inédito. Y cuando digo que era como aquella noche de carnaval de un sábado cinco de marzo de mil novecientos ochenta y cuatro, es porque era una risa larga, tan larga como el olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me sorprendió, o sí me sorprendió, pero quiero contar que no, que pensaras que a través de los años te iba a seguir esperando. En realidad no debió de sorprenderme. Todos tus recuerdos de mi son tan jóvenes como lo éramos entonces y tu juventud era así, optimista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me puse en guardia, eso sí, para protegerme de la compasión, pero tampoco iba a permitir que creyeras que en mi rechazo había un desquite, nada más la intención de dignidad que me faltó siempre, cuando creía en el chantaje y en que para evitar un adiós me servían las renuncias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso te pedí que en vez de platicar o de entrar a acariciarnos, como tal vez el cuerpo me pedía –quítale el tal vez-, me permitieras hacer esta narración subterránea que si estás atenta y al editor le parece, pronto verás en algún periódico o en cualquier revista, cuando menos en mi blog.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Porque decir amor es tan difícil como no decirlo y las palabras escritas saben callar lo que la emoción le exprime  hasta a una declaración de principios. No sé, creo que nunca fui romántico o no sé como serlo, pero si me duele que una ilusión no pueda mandarse al taller de reparaciones, ahora que le apareció la pieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Vas a decirme, como siempre, que cambie y te diré que he cambiado. Para demostrártelo, adiós, te doy este adiós así nada más, sin corregir las rimas internas –esperas, penas, amor, ilusión, emoción, etc.- y sin volver a tocar lo de la piedra que, en mi estilo normal, iría en esta parte.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-3695914826570951046?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/3695914826570951046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=3695914826570951046' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/3695914826570951046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/3695914826570951046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/es-tan-corto-el-amor.html' title='ES TAN CORTO EL AMOR'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-5863081251306127384</id><published>2008-07-08T20:52:00.000-07:00</published><updated>2008-07-08T20:53:13.794-07:00</updated><title type='text'>JUAN RULFO, UN ESPIRITU DE LA NOCHE</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;   “Por lo sombrío que soy, creo que nací a la medianoche”, aventuraba Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, nacido el 16 de mayo de 1917 en Apulco, poblado del Distrito de Sayula, en el sur de Jalisco. Descendiente  de un aventurero caribe que luchó contra los franceses y, según él mismo, de algún delincuente, porque el apellido Vizcaíno no existe en España y los que venían de Vizcaya ocultaban su origen por bandidos, Rulfo tuvo en Sayula “donde la lluvia es una proeza”,  apenas su lugar de origen. Sus recuerdos de infancia se remontaban a un pueblo llamado San Gabriel, de los más importantes en el Jalisco sureño de aquella época, junto con Zapotlán, por donde pasaba el camino real de Colima. Hoy San Gabriel lo ha perdido todo, hasta el nombre, se llama Venustiano Carranza y bien  pudiera llamarse Comala.&lt;br /&gt;   De familia numerosa por el lado de las mujeres, los hombres nunca encontraban la paz, todos morían temprano, asesinados por la espalda, como su padre, muerto mientras huía sabe Dios de qué o de quién, como su tío y otros y otros, “al abuelo lo colgaron de los dedos gordos y los perdió, todos morían temprano”. Dos años después de la muerte del padre moriría su madre y el escritor, hasta los diez, iba a  vivir con su abuela, en cuya casa el cura de San Gabriel dejó su biblioteca a guardar, por los avatares de la guerra cristera; Rulfo diría más tarde que leyó todos los libros del sacerdote.&lt;br /&gt;   De la casa de la abuela pasó a un orfanato en Guadalajara, donde estaría hasta los catorce años. A los dieciséis, casi al entrar a la Universidad de Guadalajara, estalló una huelga estudiantil, por lo que tuvo que partir hacia la ciudad de México a continuar sus estudios. Dado que su abuelo había sido abogado “alguno tenía que usar la biblioteca”, trató de entrar a la Facultad de Derecho, pero no pudo aprobar el examen de ingreso. Así pues, empezó a trabajar como agente migratorio en la Secretaría de Gobernación, primero en la capital y luego en Tampico y el resto del país hasta que regresó a Guadalajara. Su primer texto, según Luis Leal, fue el cuento “La vida no es muy seria en sus cosas” que se publicó en la revista América, a pedido de Efrén Hernández, en 1942. En 1945, dice Emmanuel Carballo, ingresa a las letras mexicanas con el pasaporte de los cuentos que publica en la revista Pan de la capital tapatía. La revista era dirigida por Juan José Arreola, Antonio Alatorre y a la postre el mismo Rulfo; los cuentos “Nos han dado la tierra” y “Macario”, corregidos, formarían parte de “El llano en llamas”.&lt;br /&gt;   Dentro de los pocos testimonios de esa época, el de Efrén Hernández, nos habla del “rigor, la rigurosísima y tremenda aspiración, el ansia de superación artística de este escritor nato.”&lt;br /&gt;   En 1945 entra al departamento de publicidad de la Goodrich-Euzkadi, donde laboraría por diez años. En 1952 el Centro Mexicano de Escritores le otorga una beca y en 1953 recibe la beca de la Fundación Rockefeller y publica “El llano en llamas”. Dos años después aparece “Pedro Páramo” su segunda y última obra formal. Para escribirla, el propio Rulfo reveló la clave, la vuelta a San Miguel treinta años después. De aquel pueblo de siete u ocho mil habitantes y más de ciento cincuenta casas inmensas, no quedaba más que las paredes y las puertas con candado, La gente se había ido, pero a alguien se le ocurrió sembrar de causarinas las calles. Y en una noche, frente al viento de la sierra madre, oyó a las causarinas mugir, aullar. y el viento, y comprendió la soledad de Comala. Comala, lugar sobre las brasas.&lt;br /&gt;   La obra de Rulfo dividiría a la crítica en México. Quienes lo elogiaron, hablaron de un parteaguas en la literatura nacional. Sus detractores, al frente de los cuales Carballo ubica a Fernando Benitez “el jefe indiscutido e indiscutible de la mafia”,  se revelan en el siguiente comentario aparecido en 1960: “Una de las mayores responsabilidades que se deben cargar a la Fundación Rockefeller, por su Centro Mexicano de Escritores, es la de haber sido la cuna en donde se ha incubado el más grande fraude nacional con el infundio del “talento” de Juan Rulfo”.&lt;br /&gt;   Treinta años después, en la celebración correspondiente al aniversario de Pedro Páramo, Rulfo, generalmente introvertido e inmune a la tremenda popularidad que le rodeaba, hizo un inusual comentario: “ No tengo nada que reprochar a mis críticos, era difícil aceptar una novela que se presentaba, como apariencia realista, como la de la historia de un cacique y en verdad es el relato de un pueblo...Cuando escribía en mi departamento de Nazas 84, en un edificio donde habitaba también el pintor Pedro Coronel y la poetisa Eunice Odio, no me imaginaba que treinta años después el producto de mis observaciones sería leído incluso en turco, en griego, en chino y en ucraniano”&lt;br /&gt;   Prácticamente con Pedro Páramo concluyó la actividad literaria de Rulfo. En los sesenta se anunció la aparición de otra novela “La cordillera” de la que se publicaron fragmentos, pero que nunca vería la luz. “El gallo de oro y otros textos de cine” aparecido en 1980 compendia su obra para el séptimo arte y en el mismo año aparece Inframundo: el México de Juan Rulfo que reúne la creación fotográfica y material sobre el escritor. Tengo que citar, por lo curioso de la coincidencia, el postulado de Julio Cortázar, aparecido en 1962, sobre la identidad entre la novela, el cuento, el cine y la fotografía. Dice el autor de Rayuela: “La novela y el cuento se dejan comparar analógicamente con el cine y la fotografía...una fotografía lograda presupone una ceñida limitación previa, el tiempo del cuento y su espacio tienen que estar como condensados, sometidos a una alta presión espiritual y formal para provocar esa apertura”. &lt;br /&gt;   Después de la muerte de Rulfo, en 1986, su viuda publicó sus cuadernos de apuntes, de emotivo valor sentimental por revelar un poco del espíritu de un hombre que tanto lo mantuvo a distancia.&lt;br /&gt;  La calidad de Rulfo quedó ya fuera de cualquier discusión. Su obra se tradujo hasta al Esperanto. Críticos de todos los continentes la han analizado, con las más variadas interpretaciones. Le fueron otorgados todos los honores y premios, salvo el Nobel que con éstas y otras muy marcadas excepciones, como las del propio Cortázar y de Borges, ha perdido reputación.&lt;br /&gt;   Admirador confeso de su tocaya Sor Juana, otra “rama de Vizcaya”, a quien por estos rumbos homenajeábamos en años pasados, como ella, Rulfo abandonó las letras y luego el mundo muy temprano y en medio de misterios. Carballo dice que así se comportan los clásicos.  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-5863081251306127384?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/5863081251306127384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=5863081251306127384' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5863081251306127384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5863081251306127384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/juan-rulfo-un-espiritu-de-la-noche.html' title='JUAN RULFO, UN ESPIRITU DE LA NOCHE'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-6650379973202625114</id><published>2008-07-08T20:50:00.001-07:00</published><updated>2008-07-08T20:50:59.246-07:00</updated><title type='text'>CARIDAD</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;CARIDAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Iba y venía al compás de la hamaca colgada a través de la única habitación de su vivienda.&lt;br /&gt;   Sentada en el primitivo mueble, apenas rozaba el piso de tierra con los pies descalzos, para no perder la oscilación sincrónica que le permitía pensar.&lt;br /&gt;   Finalmente, el bordado de flores de su alguna vez blanco terno, se elevó con un suspiro que le trajo el recuerdo de su encuentro matutino  en la defensoría legal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Mire señora, ya hemos intervenido hasta donde nos fue posible para evitar el deshaucio, pero a todo le llega su hora. Usted no es dueña del predio en que vive y su propietario lo quiere recuperar después de dos años que no le pagan la renta. La justicia es la justicia. A más tardar mañana tiene que encontrar un lugar para llevar sus cosas y a sus niños. Desde hace tiempo le dije que se preparara y viera a donde irse. Usted me dice que es sola y que sus parientes viven muy lejos y no tiene como ir a pedirles que le auxilien, ya lo sé, que los familiares de su esposo no la quieren y que él está preso, si también lo están asesorando en la defensoría penal, pero, bueno, a sus hijos puede llevarlos a la casa cuna y usted a ver donde se acomoda mientras le va mejor. No se vaya a poner a llorar, por favor, mire a todas las demás señoras que están esperando, algunas tienen problemas peores que el suyo y con una que se me desespere, se convierte esto en un mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Anduvo tanto rato bajo el sol que su rostro curtido adquirió el sólido contexto del calabazo de cuya fresca agua rebajaba la sed. Balanceándose en la hamaca, sólo a través de sus senos bajo la tela gastada se percibía la vida en Caridad. El gesto, los brazos cruzados sobre el vientre abultado y las piernas lacias retrataban su indolencia ante un mundo que no le era propio y contra el cual, por inercia, sobrellevaba la actitud ajena con que la noche anterior se entregó sin emoción a su marido, en la visita conyugal de la prisión&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Ay chaparrita, sólo por estos días no me pongo a llorar o de plano me mato y termino de una vez con esta cochina existencia. Estoy aquí, pensando nada más en ti y en los chamacos. Tu dices que ya no aguantas oír que lloren y que son muy terribles, que te da vergüenza ir a mendigar algo para que coman, que ya no tienes ni luz en la casa y que te están corriendo. Pero cuando menos estás con tus hijos y puedes disfrutarlos y largarte con ellos a donde quieras sin que nadie te diga nada. En cambio yo, aquí metido como un animal dando vueltas en su jaula, sin poder ni ver la calle, no puedes comparar. Pero te di mi nombre, eso sí, no me arrepiento, me casé contigo por todas las leyes, aunque esa maldita mujer que dice que fue mi primera esposa reniegue y me tenga  encerrado. Yo estoy contento porque te di tu lugar y te saqué con la cabeza en alto, aunque mis parientes no te reconozcan y hasta ese cura vendido diga que la boda no valió, tu sabes que sí, que a fuerzas que sí. Eres a todo dar, nunca dejes de venir a verme para que yo no me vaya a enfriar con tantos ardores que me dan. Te consta lo caliente que soy y aquí puras malas tentaciones que tiene uno. Sólo gracias a ti me puedo salvar. Aunque ya no me traigas mis comidas como antes y me tenga que tragar las puerquezas que dan acá. Ni modo. Lo de la casa, pues ve como te ayudas, dile al abogado a ver si no te presta, que mire que estás muy fregada y esperando familia y que tenga buen corazón. A poco te va a decir que no. Dile que a mí ya me dieron para un año más, pero en cuantito que salga me pongo a chambear como loco, le pagamos a todos y usted a vivir como una reina, mi chaparrita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   El chirrido de los ganchos en que se columpiaba la hamaca, eran el místico fondo musical de la escena imperturbable que Caridad no miraba, con los ojos abiertos. Sus largos cabellos, en cascadas, disimulando el avanzado embarazo que protegía con los brazos. Las piernas en el mínimo y mecánico esfuerzo de mantener el vaivén que la apartaba del sopor de la noche y del estatismo. La casa de techo de palma en dos aguas y las paredes de estuco y huano, diríase que gravitaba en el péndulo en que Caridad recordaba ahora su entrevista en la casa hogar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Pues sí, para eso estamos, para recibir a los niños de padres irresponsables. Mira nada más, si ya nos estás preparando otra chambita. Seguro que no te has preocupado en buscar un trabajo pero bien que te las ingeniaste para encargar otro chamaco mientras tu marido está preso. Siquiera para eso tuvieras gracia, no estarías pasando penurias. Bueno, vamos a recibir a los niños por un tiempo a ver si puedes volver por ellos y demostrar que ya restableciste tu hogar y los puedes mantener. Si no, los vamos a pasar al trámite de adopción para ver si se colocan en una casa decente donde puedan desarrollarse como debe de ser. Ya sé, ya me dijiste que los quieres mucho, pero de una vez te advierto que para tener hijos hay que poder mantenerlos. En vez de aprender a leer y escribir o algún oficio, me imagino que te la pasas viendo la novela o platicando chismes con las vecinas o qué sé yo, pero te estoy viendo la cara de desobligada. Eso no es querer a un hijo. Es más fácil que yo te vuelva a ver cuando me traigas al que estás esperando que porque regreses a buscar a los que traes ahora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Detuvo suavemente el ondular de la hamaca y fue a asomarse por la ventana de la noche abierta. Las apiñadas casas de la cuadra estaban oscuras y quietas, como su vida, como todos los diecisiete años de su vida que la habían conducido hasta este lugar extraño donde le había tocado morir.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-6650379973202625114?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/6650379973202625114/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=6650379973202625114' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/6650379973202625114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/6650379973202625114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/caridad.html' title='CARIDAD'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-6014595405813715405</id><published>2008-07-08T20:46:00.000-07:00</published><updated>2008-07-08T20:47:21.219-07:00</updated><title type='text'>YO TAMBIEN HABLO DE LA ROSA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;YO TAMBIEN HABLO DE LA ROSA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Sigilosamente, como era tu costumbre, José Antonio se introdujo en mi acto permanente de vivir, perpetrando en mi desdicha el horrible crimen del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                 He aquí la relación cronológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Margarita, -de las buenas- y concha tardía, era a mis veinticinco virginales años la flor de la Flor de San Tirso, expendio de barrio donde se surtían los ultramarinos más finos y los mejores vinos, como decía don Salustino el catalán -su dueño-, que era de un ripio espantoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   El changarro contaba, además  del mostrador clásico -donde era fama que se encontraba desde un pañal hasta un sudario-, con un apartado en que se congregaba el pensamiento activo de San Tirso; a saber, viejos jubilados y/u ociosos, estudiantes que no estudiaban, abogados (sobre todo) y otros profesionistas que antes y después de ir a las muchas oficinas que circundaban el céntrico y populoso barrio, rodeaban las mesas del humo de olorosos cigarrillos que en espirales se elevaban y disolvían en los ruidosos ventiladores eléctricos de la Flor, suavizando sus acentos con las grecas, pastelillos y demás de la generosa fuente de sodas que era mi feudo particular en el negocio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Los empleados de don Salustino eran, para el despacho de granos y géneros, en la sección de abarrotes, sus dos hijos, ambos idénticos en lo altos, gordos y peludos a su progenitor, pero enteramente distintos a éste en su carácter, porque mientras el chaval y el chavalín - a estas alturas debo confesar que si alguna vez lo supe, ahora no puedo recordar el nombre de los mocetones- eran retraídos y como melancólicos, su señor padre era la verborrea hecha catalán, prodigalidad plena de escatológicas chanzas y amigo de hacer amigos hasta con los monumentos de la ciudad. Yo, como he dicho, atendía la barra y los pedidos del café‚ y la panadería y ahí mismo habían dos meseros que servían a los parroquianos. En medio de las dos secciones, don Salus, bajo un impresionante título de CAJA llevaba control escrupuloso de toda venta realizada en el antepasado más directo de que tengo memoria de los modernísimos Supers de hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Uno de los meseros, René, era un chavo tan guapo como joto y con un corazón de oro, que era frecuentemente traspasado -su corazón- y saqueado -el oro de René-, por sus constantes (más bien múltiples e inconstantes) amores siempre imposibles, ya que, según se quejaba cuando me hacía confidente de sus penas, su problema era que le gustaban los hombres muy hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Fue precisamente por René que conocí¡ a José Antonio o Tony, como todo el mundo te decía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La Flor de San Tirso confundía sus olores de pan bueno y chocolate hirviente con los del barrio matutino que se impregnaba de los cantos de los p pájaros que poblaban en plena explosión demográfica los tupidos laureles de inmemorial presencia de su hermosa plazoleta, al cabo de la cual se ubicaba el negocio de don Salus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   la hora de apertura era entre las cinco y las cinco y media y, religiosamente, porque eran acompañados de las primeras campanadas de la vetusta iglesia santirsiana, sus fieles parroquianos -los de la Flor, no de la iglesia- se hacían presentes en el café, mientras las amas de casa, en la tienda, bordaban los más enrevesados chismes tempraneros y adquirían las galletas, el pan, la leche, los huevos, las frutas y, en fin, los ingredientes de los primeros alimentos de la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Pero, a las primeras horas, la Flor era también el refugio final o de despedida de trasnochados y parranderos del rumbo. Entre ellos, una mañana, apareció Tony en mi vida y, con la fuerza de lo inevitable, tomaste de sorpresas mis rincones de recuerdos, las rutinas y los sueños, mis agravios, mis poemas, mis calores y mi mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Ese día llegué tarde. Era lunes y yo hasta la fecha sostengo que es un día que debe desaparecer del calendario. No acababa de entrar al café, cuando René me urgió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Apúrale Maga, no se vayan a ir esos dos cuerísimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Porque mientras yo no llegara y abriera la cuenta de diario, no se daba servicio y aunque ya habían tres o cuatro mesas ocupadas, la que tenia en pendiente a mi amigo era la dos, donde estabas con otro muchacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -¨Quiénes‚ son? ¿Los conoces? -respondí preguntándole a René  porque desde que te ví coloreaste mis sentidos con el azul de tu mirada que despertó mis acaracoladas sensaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -El huerito es el hijo del químico de enfrente y el grandote es un amigo suyo con el que estuvo estudiando todas las noches en el laboratorio. Ya estuve platicándoles y son rebuenísima onda. Hasta me dijeron que si puedo llevarles refrescos y tortas al mediodía, porque están acuartelados preparando su examen de grado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Mientras mi dicharachero cuate me atiborraba con sus conocimientos, noté que Tony -"el grandote de los ojos claros se llama Tony"- me veía con una sonrisa irónica que delataba que se daba perfecta cuenta que eran el centro de nuestra conversación, y, con esa impulsividad que después  provocaría mi furibundo amor,  robaste la paz que llenaba mis horas, guiñándome un ojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Si las mañanas en San Tirso son un recuento de sonidos y olores gratos y reconfortantes, una explosión maravillosa de vida e invariablemente un acogedor frescor inundando todos los poros; los mediodías, en cambio, desde aquella época se convertían en un páramo sofocante de atronadores ruidos humanos y maquinales, que apologetizaban la modernidad y el progreso con un concierto enloquecedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Si así es el infierno, que chingue a su madre el diablo,- comentaba con frecuencia don Salustino, mientras se secaba el sudoroso y velludo pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Buenas tardes, -me atosigaba el calor interno y externo, mientras los cascos de botellas peligraban en mi temblorosa mano- René  no llegó a trabajar, pero me habló por teléfono‚ "Maga, no sabes que horror, amanecí con conjuntivitis y no voy a chambear. Llévale sus tortas y sus refrescos a Tony y al huero, sí,  te va a convenir, ya sabes quién me pregunta siempre por tí" -y me pidió que les trajera sus cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Pasa, -sonreíste, comprendiendo que ni mi prisa ni la tuya ni el ansia-lobo de nuestros cuerpos iban a esperar otra oportunidad como esa en que el huero se había ido con su papá  no sé a dónde y  te habías quedado solo con la pasión que ya nos reventaba por las furtivas miradas y los encendidos sueños. Y al rodar de nuestros besos y el descubrimiento simultáneo de tu sexo y mi placer, se me fue deshebrando la verdad de mi materia y empezó a constituirse ese sólido y agudo y continuo y total compromiso formal de vencer en la derrota más triunfal de mi ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   No fuimos novios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Fuimos amantes, palmo a palmo, incansablemente, por todos los rincones del mundo y los escondrijos de la piel; por cada gota de sudor y de saliva; envarados frente a una puesta de sol; por la dureza enarbolada y el genio de la lengua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Fuimos amantes, de fértil inspiración que nos llevó a la casa de tu hermano, al departamento de mi prima, a las arenas insondables de una playa nocturna, al asiento trasero del coche de tu tío y hasta a la húmeda cava de don Salustino, con las faldas levantadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Llevamos de la mano de un rayo poderoso, con el alma inundada, con inagotable ansiedad, el título más pleno que pueden llevar dos cuerpos. Fuimos amantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;   Por eso hoy, cuarenta años después‚ al revisar viejos recuerdos escritos, me topo con una hoja de papel amarillenta y me parece ver la mano del huero entregándomela y oír su voz:&lt;br /&gt;   -Te manda esto Tony y me pidió que lo despidiera de tí. Ya regresó a su tierra y creo que allá  va a poner su laboratorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Yo sé que pudo tener mejor final, pero a lo mejor no. Madre que soy de tres hijos y abuela feliz de ocho hermosos nietos que pronto me harán n bisabuela, creo que es maravilloso -y te lo debo- sentirme hervir por un fragmento tan lejano de mi pasado y sonreír, mientras mi llanto moja tu poema de despedida, que el tiempo me ayudó a entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Tu cuerpo en destellos fugaces&lt;br /&gt;          de sal y de savia, de hierba y de viento,&lt;br /&gt;          de imagen sagrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          Tu cuerpo, recinto de donde me llegan&lt;br /&gt;          las voces más altas, mi crucifixión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          Tu cuerpo despierto, por la voluntad&lt;br /&gt;          de cada sentido que alerta, al acecho,&lt;br /&gt;          he puesto en tu busca, para fermentarte&lt;br /&gt;          de todas mis puestas de sol, de todas mis                              &lt;br /&gt;          lunas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          Tu cuerpo soñado en el bosque,&lt;br /&gt;          presente de sed, bastión de rescate,&lt;br /&gt;          almíbar, laurel, chocolate;&lt;br /&gt;          tu cuerpo, ración de mi hora&lt;br /&gt;          de loca ansiedad, pantalla gigante,&lt;br /&gt;          voraz almejar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          Tu cuerpo borracho de risas,&lt;br /&gt;          de amparos gozosos, de luz desmedida;&lt;br /&gt;          tu cuerpo, mayúsculo enigma,&lt;br /&gt;          completa verdad, que sé, que he bebido,&lt;br /&gt;          caliente, dormido, jugando, con miedo,&lt;br /&gt;          con prisa, con paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          Tu cuerpo divino,&lt;br /&gt;          tu cuerpo que adivino,&lt;br /&gt;          tu cuerpo que hada vino,&lt;br /&gt;          tu cuerpo,            &lt;br /&gt;         &lt;br /&gt;          cada vino.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-6014595405813715405?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/6014595405813715405/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=6014595405813715405' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/6014595405813715405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/6014595405813715405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/yo-tambien-hablo-de-la-rosa.html' title='YO TAMBIEN HABLO DE LA ROSA'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-2965395398286772989</id><published>2008-07-08T20:41:00.000-07:00</published><updated>2009-08-31T10:15:58.227-07:00</updated><title type='text'>EL RETRATO DE OSCAR WILDE</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;EL RETRATO DE OSCAR WILDE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL REY DE LA VIDA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puse todo mi genio en mi vida,&lt;br /&gt;y sólo mi talento en mis obras.&lt;br /&gt;Oscar Wilde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al alba del 16 de octubre de 1865, en el número 21 de Westland Row, Dublín, nació Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde, segundo varón del peculiar matrimonio formado por Sir William Wilde y Jane Francesca Elger. El padre fue un personaje que pudo caber en una comedia del hijo. A pesar del orígen noble que revela su título, su fama de médico sabio y filántropo se entremezcló con una sucia reputación que en el aspecto físico parece haber derivado de una enfermedad que le ponía la piel cenicienta y en lo moral de un escándalo precursor del que perdería a su vástago, aunque con otros tintes. Otólogo y dentista, fue acusado por una joven de que aprovechando el sedante aplicado por el doctor, éste abuso de su somnolencia. Aunque el facultativo salió absuelto del lance, el pesar de la acusación y el entredicho que le acarrería lo llevó a la tumba y oscureció los méritos que debió haber tenido ya que entre sus pacientes se contaron la propia Reina Victoria y el Rey Oscar de Suecia y Noruega, un enviado del cual sería padrino del futuro poeta. La madre, por su parte, afirmaba que su apellido era una derivación de Alhigieri, por lo que se decía descendiente de Dante; poeta patriótica y activista, bajo el seudónimo de Speranza, fue autora de artículos encendidos y de llamamiento a las armas en contra del colonialismo inglés y fundadora del partido Young Ireland -antecedente del actual ERI-. A esta dama, con la cual alguna vez Wilde dijo haberse puesto de acuerdo para fundar una liga de supresión de la virtud, se le ha achacado también el vestir a Oscarito de niña hasta la edad de diez años, provocando "la naturaleza y el temperamento de que habría de ser víctima el gran escritor", según señala prejuiciosamente Julio Gómez de la Serna, el primer compilador en español de la obra de Wilde y autor de su primera biografía en nuestro idioma, una de las principales fuentes de este texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a los antecedentes chauvinistas de su madre, Oscar estudia desde los diez años, en colegios protestantes, es decir anglófilos, entre ellos el célebre Trinity College, la Universidad de Dublín, de donde han egresado varios premios nóbel de literatura. Es en su adolescencia cuando descubre, a los dieciséis años, la estética griega. Diría en De Profundis: "La belleza se alzó ante mí como una aurora...Me pareció ver las formas humanas blancas...grupos de adolescentes y de vírgenes moviéndose sobre un fondo azul oscuro"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los veinte años, gana la codiciada medalla dorada del premio Berkeley, por una obra, en griego, sobre los poetas cómicos helénicos y obtiene una beca para estudiar en Oxford. Ahí publica en revistas inglesas y logra un nuevo premio, el Newdigate, por su largo poema Rávena, sobre la metrópolis romana en ruinas “donde reposa Dante...donde a Byron le placía vivir”. Su estancia en Oxford le sirva para comenzar a desarrollar el delicioso arte de su conversación esplendorosa y se desenvuelve tan bien en ese ambiente que llegaría a decir en De Profundis: "Las dos fechas más importantes en mi vida son aquellas en que mi padre me envió a Oxford y en la que la sociedad me envió a la cárcel".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar sus estudios marcha a Londres y, por influencia de su hermano William, se inicia en el periodismo, lo que le permite relacionarse en ambientes exclusivos, donde su elocuencia y simpatía personal le abrirían todas las puertas, llegando a ser el centro de atención de las reuniones sociales de la época. De este modo conoce a Whistler -el autor del famoso cuadro de la anciana sentada, de perfil, en su mecedora, cuyo original inaugura la sala impresionista en el museo D'Orsay de París, célebre también por su charla y sus frases agudas y originales. Wilde se vuelve inseparable suyo y aún desarrolla sus ideas sobre una nueva estética, se apropia de su estilo y hasta adopta algunas de sus frases. Esta fusilata provoca el enfado del pintor americano y la terminación de su amistad que, no obstante, marcaría la idiosincrasia del escritor. Cabe recordar, al respecto, una ingeniosa réplica que hizo Whistler a un crítico del Times: &lt;amigo&gt;&lt;¡Bravo! Me gustaría haber dicho esa frase&gt; habría dicho Wilde, a lo que el pintor respondió premonitorio y cáustico : "Ya lo harás, Oscar, ya lo harás"...&lt;no&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los veintisiete años, Wilde publica, a su costo, su primera colección de versos &lt;poemas&gt;, que recibe un trato desigual de la crítica, pero se vende extraordinariamente por su estilo popular y romántico que encantó al público femenino. Este éxito aunado al social que ya había logrado, lo impulsa a transformarse, en busca de una nueva simbología personal. Así, se convierte en un ser llamativo y reformador. Sus trajes con chaquetas de terciopelo y calzón corto, cubiertos con pieles, capas y gabanes; los puños de encaje y los botines de charol complementados con chalinas verdes o rojas y lirios en el ojal o en la mano indolente, hicieron las delicias de los caricaturistas ingleses. Gilbert y Sullivan, los autores de moda, lo retrataron mordazmente en su comedia Patience y la revista satírica Punch hizo famoso en Londres un mote para Wilde "el demasiado absolutamente absoluto" &lt;the&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1881 viaja a los Estados Unidos, invitado a dar conferencias públicas. Le precede la epigramática fama de Patience, ya estrenada en Broadway. Pese a los prejuicios de los norteamericanos, que lo reciben con burla y desdén, alcanza un triunfo memorable merced a su magnífica elocuencia que cautiva tanto a los públicos de las grandes ciudades como al de los pueblos sureños de la Unión Americana. En Filadelfia, visita a Whitman y él, esteta puntillista, se horroriza por el desaliño y la pobreza que rodean al gran poeta norteamericano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De regreso a Europa, viaja a París, hospedándose en el barrio latino. Recibe la influencia de Baudelaire, como se revela en su poema La dama de la cortesana. Por su parte, deslumbra a los parisienses con su vida fastuosa y la magia de su conversación. Agasaja a Verlaine, a Víctor Hugo y a Daudet. Es recibido en el escenario de la Comedia Francesa por la enorme Sarah Bernhardt. En esta primera visita a Francia quedará marcado también por Balzac, cuyos personajes le sugerirán, en gran medida, los motivos de su propia obra futura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de una época en que se dedica principalmente a dictar conferencias en Inglaterra, su estrafalaria y derrochadora manera de vida le deja en una difícil situación económica que sobrelleva -según costumbre social que él mismo criticaría en El abanico de Lady Windermere- casando en 1884 con Miss Constanza Mary Lloyd, hija única de un consejero de la Reina. Con la magnífica dote de la novia, el matrimonio se instala en la calle Tite, última residencia en Londres de Wilde, quien la decoró, a su estilo, pintando de colores diversos cada pieza y adornándola con pinturas de Lepage, Whistler, su propio retrato por Pennington, dos plumas japonesas embutidas en el techo y una reproducción del Hermes de Praxíteles -su escultura favorita- precediendo el salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus primeros años de casado, Wilde casi no trabaja, vive en un relativo sosiego y procrea a sus dos hijos, Ciril y Vivian. Dirige una revista femenina &lt;el&gt;, en la que colaboran su esposa y su madre y cambia su modo estrafalario de vestir por uno más convencional. Este período, no obstante, es corto. Hastiado de su mujer, se rodea de gentes de reputación dudosa y surgen escandalosas versiones sobre su vida íntima. Simultáneamente su producción literaria se hace prolífica y de mayor calidad. En 1887 publica El Crimen de Lord Arthur Saville y El Fantasma de Canterville y al año siguiente El Príncipe Feliz y otros cuentos. A estos títulos siguen La Decadencia de la Mentira y la novela corta El Retrato de Mr. W. H., imaginaria y ambigua versión sobre la vida privada de Shakespeare que le vale agrios comentarios de los críticos e incrementa el deterioro de su reputación. Esta alcanzara su nivel más bajo en 1890, con la aparición del Retrato de Dorian Gray, novela realizada en 15 días para cumplir un encargo de la revista americana Lippincott´s Monthly Magazine. Al aparecer ampliada, como volumen, despertó una andanada de reacciones contra la personalidad de su autor a quien se le achacan los vicios de sus personajes. Wilde, soberbio, goza el hallarse en la cumbre de la atención y responde galanamente a cada crítica. Descaradamente se exhibe con jóvenes efebos, especialmente con el poeta John Gray, que, según dijo, fue su modelo para Dorian.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de la polémica, el autor alcanza una total independencia económica merced a las ventas de sus obras que se arrebataban en las librerías. Vuelve a París y trata a Mirabeau y a Mallarmé. Jean Lorraine lo invita a su casa y en su mesa convive con Marcel Schwob y Anatole France. Diría Lorraine:"...viaje triunfal a París. Era la época magnífica de las fiestas en los salones principescos del barrio del Trocadero y de los banquetes de poetas y literatos, ofrecidos y dados en honor de Wilde."&lt;br /&gt;En homenaje a la Bernhardt escribe, en francés, su drama Salomé -cuyo texto musicalizaría Richard Strauss, para convertirlo en ópera-, obra que causa nuevo revuelo en Inglaterra, donde le acusan de alterar la versión de la Biblia. El escritor, beligerante, se ostenta irlandés, no inglés y lanza la posiblidad de adquirir la nacionalidad francesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wilde podía hacer cualquier cosa, todo le estaba permitido y su estrella se hallaba en esplendor. A instancias de George Alexander incursiona en el teatro y escribe, en dos meses, El Abanico de Lady Windermere, que se estrena en 1892. Pese al repudio de la prensa, el público se desborda para verla, convierte en frases populares algunos parlamentos y exige la salida del autor al finalizar cada representación. Entre 1892 y 1895 se representarían sucesivamente, con el mayor éxito imaginable, Una Mujer Sin Importancia y La Importancia de llamarse Ernesto -o de ser Formal, juego de palabras por la expresión inglesa &lt;to&gt;que se entiende en ambas acepciones- quizás la comedia wildeana más popular. Es el pináculo de su gloria. Wilde se autoproclama "El Rey de la vida"&lt;el&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este reinado se vería truncado abruptamente a consecuencia de su tormentosa relación con Lord Alfred Douglas &lt;bossie&gt;, joven extraordinariamente apuesto por quien el escritor pierde totalmente los estribos, al grado de derrochar en vicios y francachelas toda su fortuna y arruinar también lo que le quedaba de reputación. El padre de Bossie, el Marqués de Queensberry, -el creador de las reglas del boxeo-, acusa públicamente de pederasta al escritor y éste, dominado por sus pasiones, se involucra en un juicio por difamación que pierde y se le revierte en un proceso criminal por homosexualidad, entonces un delito, según la hipócrita moralidad inglesa. Todos los rencores en contra del escritor se desatan y le es impuesta una condena a dos años de prisión y trabajos forzados. En la cárcel, escribe su Epístola in cárcere et vínculis, que será conocida como De Profundis, vibrante y poético testimonial. Tras purgar su condena, en 1897, estigmatizado y en desgracia, huye de Inglaterra hacia la Europa continental a vivir miserablemente, con el escaso apoyo de sus pocos amigos fieles. Todavía su pluma, como la de un fénix, producirá la bellísima Balada de la Cárcel de Reading. Las circunstancias de la caída del &lt;rey&gt;, su estancia en prisión y sus últimos años, serán expuestos con la amplitud que merecen en un artículo próximo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abandonado de su suerte, en un sórdido hotel parisino, con el seudónimo de Sebastian Melmoth, muere el gran escritor el 30 de noviembre de 1900, al finalizar el año que inicia un siglo. Contradictoria como todo en él, será su muerte el principio de la reivindicación de Wilde, hoy aclamado por su obra igual que en su época fue rechazado por su vida. Sus restos descansan en el cementerio Pêre Lachese de París, a donde fueron trasladados en 1909, en póstumo desagravio de la intelectualidad francesa, promovido por el fidelísimo Robert Ross. En el monumento que adorna su tumba, esculpido por Jacob Epstein, puede leerse el epitafio bíblico -Libro de Job, capítulo XXIX, 22- que seguramente Wilde no hubiera tenido empacho en suscribir:&lt;tras&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"En pos mi palabra no replicaban, y destilaba sobre ellos mi habla..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL PRESO C.3.3.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cada hombre ve en Dorian Gray su propio pecado.&lt;br /&gt;Cuáles son los pecados de Dorian, nadie lo sabe.&lt;br /&gt;El que los encuentra es que los ha llevado."&lt;br /&gt;O. Wilde&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1890, al aparecer El Retrato de Dorian Gray, la prensa inglesa acusa a Oscar Wilde de haber escrito "una obra destinada a corromper el honesto sentir del público inglés". Entre los críticos, un tal Henley, que se consideraba el celador de la pudibundez británica, se constituyó, desde la revista Scott´s Observer, en el principal refutador de Wilde, cuando éste discutió con los medios, en ocho polémicas cartas, la teoría del arte por el arte con que justificaba su novela. Dueño de la capacidad de ser adorado u aborrecido, el escritor irlandés avivó el repudio de sus enemigos con las frases que ya había hecho clásicas, llenas de ingenio y mordacidad: &lt;el&gt;&lt;llamar&gt;. Curiosamente, la tesis moral de "El Retrato..", fue defendida por algunas revistas religiosas, como The Christian World, Light o la severa Bookman, que en su primer número incluyó una crítica laudatoria del libro, suscrita por Walter Pater, una de las primeras y más grandes influencias de Wilde, aunque nunca fueron amigos.&lt;br /&gt;Ya antes Oscar había desafiado abiertamente a la sociedad inglesa con una ambigua exégesis de los sonetos shakespereanos, en el Retrato de Mr. W. H., cuento fantástico en que se pretende descubrir la misteriosa dedicatoria a W. H.:&lt;br /&gt;"Para él, como me figuro que para todos nosotros, los sonetos están dirigidos a un joven cuya personalidad, por alguna razón, parecía haber llenado el alma de Shakespeare de una alegría terrible y de una no menos terrible desesperación..Recuerdo que me leyó: ..¡Oh! Date a tí mismo las gracias si algo mío/encuentras digno de lectura bajo tus ojos/¿Pues quién sería tan mudo que no pudiera escribirte/cuando tú mismo iluminas tu invención?..."&lt;br /&gt;Pero con Dorian Gray, según Ricardo Baeza, se incrementaron los rumores sobre la vida privada del autor. "Las relaciones de Wilde con el movimiento estético de 1880, se parecen a las de Gautier con el movimiento romántico de 1830. Gautier, como Wilde, se había alistado en un ejército ya en marcha, cuyo mejor campeón fue pronto. Y el chaleco rojo de uno vale por los calzones de terciopelo del otro."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1885 la Labouchére's Criminal Law Amendement Act, prescribió la homosexualidad como un delito. A partir de la aparición de las obras citadas y como consecuencia de su conducta escandalosa, Wilde era ya secretamente vigilado por la policía. En el otoño de 1891, conoce a Lord Alfred Bruce Douglas, sin duda el agente de su desgracia. Bosie -nombre cariñoso que le dió su madre por Boysie (niñito)-, segundo hijo del Marqués de Queensberry, pertenecía a la familia más aristocrática de Escocia. En la época de su encuentro con Wilde, contaba con veinte años -dieciséis menos que Oscar- y era, según se le describe, un mozo de gran apostura, muy distinguido, de penetrantes ojos azules y rubio como un dios griego. Poeta y alumno de Oxford, lo mismo que Wilde, seduce a éste con su juventud, belleza y elegancia, virtudes probadamente irresistibles para el irlandés, quien, por su parte, es un cautivador charlista y literato en el pináculo de su gloria, que despierta una deslumbrante fascinación en el joven aristócrata y se hacen amantes. A fines de 1892, Lord Alfred parte de Oxford, sin graduarse, para vivir permanentemente con Wilde. Comen y beben en los mejores restaurantes hasta el amanecer. Satisfacen a plenitud todos los excesos. Viajan a Francia, Italia, Alemania y Argelia -donde tienen un encuentro con André Guidé, que lo recordará en un In Memoriam dedicado a Wilde-. El éxito por el que atraviesa Oscar, le permite costear ese desenfrenado tren de vida, aunque le acarrea deudas que, a la postre, le serán alevosamente cobradas. A pesar de su madurez y de su agudeza, Wilde era sentimental y débil, mientras que Bosie, por el contrario, era arrogante, testarudo y de un despotismo cruel. "Me asusta tanto como me atrae", le escribirá aquél a Frank Harris, su gran amigo, quien relatará que, contra lo que pudiera pensarse, fue Douglas el que arrastró a Wilde a los arrabales de Londres, en busca de los placeres más bajos, el que lo introduce al mundo de la prostitución masculina y le presenta a Alfred Taylor, regente de un burdel de male prostitutes, quien, durante el proceso contra el escritor, se negará a testificar en su contra y, como consecuencia, irá también a prisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1894, Bosie pide a Wilde colaborar para la naciente revista The Chamaleon, dirigida por John Francis Bloxam, amigo de Douglas. Oscar contribuye, para el único número de la revista que vería la luz, con una serie de aforismos "for the use of the young". Bosie, a su vez, publica dos poemas, en uno de los cuales &lt;two&gt;incluye el verso por el cual será recordado: "I am the love that dare not speaks its name". El amor que no puede pronunciar su nombre y el cuento gay y sacrílego "El sacerdote y el acólito", de Bloxam, aparecen juntos en la misma edición de la revista y serán injustificadamente atribuidos a Wilde, para utilizarlos como instrumentos acusatorios en su contra, durante el proceso que lo llevará a la cárcel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero fue la profunda y recíproca animadversión entre Douglas y su padre, el citado Marqués de Queensberry, lo que precipitaría a Wilde hacia la ignominia. Bosie adoraba a su madre, a quien el Marqués había abandonado, después de ultrajarla durante su matrimonio. En consecuencia, los hijos del matrimonio, veían al padre como a un enemigo y, en sus esporádicos encuentros, eran frecuentes los pleitos y las recriminaciones. Queensberry, hombre rudo y soez, era aficionado a los ejercicios físicos, abominaba de las artes y consideraba vergonzosa la afición literaria de Alfred. Siempre le demostró un profundo desprecio, sentimiento en el cual era plenamente correspondido. A manera peyorativa, Douglas escribió de su padre: &lt;sólo&gt;.&lt;br /&gt;La marquesa, por su lado, había tratado de alejar a Bosie de Wilde, consiguiéndole un cargo de agregado honorario en la Embajada Inglesa en Constantinopla, pero Alfred regresó para restablecer las relaciones truncas. Según Wilde, este retorno fue en contra de su voluntad y él trató de evitarlo, ya que consideraba que la proximidad del joven le era perjudicial a su arte y, además, se daba cuenta de que el afecto de Douglas no era desinteresado. Pero la pasión era mayor a sus fuerzas y a su entendimiento. Así lo demostró cuando Queensberrry comenzó a acosarlo, persiguiéndole públicamente y denostándole con violencia, cuando se encontraban, más por molestar a su hijo que por prevenirle de algún mal. Bosie inflamaba las rencillas, provocando a uno y a otro, hasta que el Marqués, el 28 de febrero de 1985, dejó al conserje del elegante Albermale Club, del cual era miembro el escritor, una tarjeta de su puño y letra -escrita con una falta de ortografía-: To Oscar Wilde, possing as a somdomite&lt;to&gt;.&lt;br /&gt;Aunque nadie más que el portero ve la tarjeta, Wilde decide demandar al Marqués por difamación. Frank Harris cuenta que, acompañado de George Bernard Shaw, otro irlandés inmortal, visita a Oscar y consienten en enviar una carta al Director del Times, explicando que no demandaría a Queensberry porque "ningún jurado condenaría a un padre, por grandes que fueran sus culpas", y porque él era un amante de la belleza "y no uno de esos púgiles que, como Queensberry, sólo se sentían a gusto andando a puñetazos". Sin embargo, Douglas irrumpe en la entrevista, llama mal amigo a Harris y convence a Wilde de no desistir de su querella.&lt;br /&gt;Como es previsible, el Marqués es absuelto. Obran a su favor la fama pública de Wilde, sus múltiples enemigos y toda una sociedad decidida a convertirlo en víctima propiciatoria. Condenado a pagar las costas del proceso, cuando su situación económica era ruinosa, se ve además contrademandado por Queensbery. Le apresan, conduciéndole primero a Scotland Yard y luego a la prisión preventiva de Bow Street. A lo largo de tres procesos y el desfile de testigos de la peor calaña, contratados por su acusador, a cuya declaración se le da plena veracidad, del 6 de abril al 25 de mayo de 1895, es sumariamente juzgado y condenado a dos años de prisión y trabajos forzados. Antes, el 7 de mayo, después de tres solicitudes negadas, había salido bajo fianza, pagada parcialmente por el hijo mayor de Queensberry, hermano de Bosie. Sus amigos, sobre todo Robert Ross, le instan a huir de Inglaterra, sabedores de que no habría clemencia para él. Frank Harris contrata una embarcación en la cual huiría subrepticiamente hacia Francia. Pero Wilde, inexplicablemente sobrecogido de terror por la policía, con una propensión a la fatalidad, se considera perdido y comparece a oír su condena y a cumplirla.&lt;br /&gt;Embargado por sus acreedores -entre ellos Queensberry, como ganador del juicio y de la sentencia de costas-, su casa es saqueada, malbaratándose sus excelentes libros y obras de arte. El, que reprocharía a Bosie en De Profundis haber gastado en su romance más de cinco mil libras, sufrió la pérdida total de su biblioteca "desastre irreparable para un hombre de letras y la más dolorosa entre todas mis pérdidas materiales", por menos de ciento cincuenta libras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras breves períodos en las prisiones de Pentouville y Windenorth, el 13 de noviembre de 1895 es trasladado a Reading, donde purgó íntegramente su condena de hard labour: deshacer cuerdas de cáñamo hasta destrozarse la piel de los dedos, mover con los pies la pesada rueda de una noria humana, y otras atrocidades. Además, el ostracismo, que el régimen de Reading imponía a los reclusos, no fue el menor de los martirios para el delicioso conversador, reducido a ser sólo una cifra, el preso C. 3. 3., por ocupar la celda número tres, en el tercer rellano de la galería C.&lt;br /&gt;De nada sirvieron las peticiones de indulto de grandes voces, como Bernard Shaw en Inglaterra, Stuart Merrill en Estados Unidos o Mirabeau en Francia. Sufriría encarcelado la inmensa pena que le produjo la muerte de su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al quedar en libertad, el 19 de mayo de 1897, reside brevemente en la costa francesa, adoptando el apodo de Sebastian Melmoth, tomado el nombre del mártir cristiano y el apellido de la novela "Melmoth el vagabundo". La ayuda de sus amigos y una renta de su generosa mujer, lo aislaban de los problemas materiales, pero no le permitían los lujos a los que, de cualquier modo, ya no estaba acostumbrado. Empieza a escribir la "Balada de la Cárcel de Reading", su obra maestra, en un ambiente de serenidad y buen ánimo. Trabaja también en textos bíblicos y parece retomar la vida, hasta que se presenta a verlo, otra vez, Lord Alfred. Pese a todo lo que le había escrito en De Profundis, desde la prisión, olvida las recriminaciones y las ofensas y, presa de su todavía viva e irresistible atracción, renuncia al consejo de sus amigos y a la ayuda económica de su esposa, para escapar con Bosie hacia Nápoles. Esta relación, sin embargo será muy breve. Ninguno de los dos cuenta con capital para sostenerla y, cuando el que tenían se agota, deben separarse. En un gesto que puede considerarse noble, Bosie consigue que su madre le entregue doscientas libras a Wilde, bajo la promesa, que cumplirían, de no volver a convivir jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1898, Wilde publica la "Balada.."-que concluyó mientras vivía con Bosie-, bajo el seudónimo de C.3.3., y recibe el elogio unánime de la crítica, así como numerosas y sucesivas reediciones. En la séptima, reaparece el nombre del autor quien, no obstante, se halla indiferente a todo, sumido en la pena del amor perdido, a la que se aúna la de la muerte de su esposa, por la que nunca dejó de tener un tierno afecto, a pesar de que ella lo alejó totalmente de sus hijos, quitándose y quitándoles el apellido Wilde, por el estigma que lo acompañaba.&lt;br /&gt;En mayo del mismo año, se traslada a París y se instala en un modesto hotel de la calle Beaux Arts, con los fondos que le produce la "Balada...". Ahí lo encuentra Frank Harris y le convence de hacer un viaje a la Costa Azul, para recuperar el ánimo. Wilde se encuentra a sus anchas y, en el maravilloso ambiente del Mediterráneo francés, promete escribir "con la misma naturalidad que canta un pájaro". Sin embargo, un nuevo amante, Harold Mellor, aparece en su vida. Mellor, inglés pretencioso y afectado, se ve envanecido ante la celebridad que, aún en el ocaso, guarda destellos de su antiguo esplendor. Juntos, admiran en Niza la "Salomé"de Sarah Bernhardt y, después de la función, la Bernhardt recibe a Oscar en su camerino, lo abraza y llora al verlo tan distante del que fue. Invitado por Mellor, Wilde deja nuevamente su reposo y se va a Ginebra. En un principio marchan bien las relaciones, pero Mellor se fastidia pronto y empieza a recriminar a Wilde llamándole mantenido y parásito. El escritor debe regresar a París, con su nuevo fracaso a cuestas y con una depresión creciente. Cada vez es más una sombra. En la primavera de 1899 se topa por última vez con Douglas, cuyo padre acaba de morir, heredándole. No han pasado sino dieciocho meses desde su separación, pero Bosie se horroriza ante el viejo y mal vestido rescoldo de su antiguo amante, que le recuerda un pasado que él ya sólo quiere olvidar. Le arroja unos centavos y huye de su presencia. Wilde se vuelve alcohólico. Todavía Mellor volverá a buscarlo y lo invitará a viajar por Italia. En Roma, admira las glorias religiosas de la ciudad y conoce al Papa. Su alma sufre una extraña transformación y decide convertirse al catolicismo. De regreso a París, es operado por una dolencia crónica en el oído. La intervención resulta bien, pero en su afán incontrolable por beber, la convalecencia se complica y termina por causarle la muerte, en aquel sórdido hotelucho del barrio latino, con el nombre falso de Sebastian Melmoth, y acompañado apenas de dos amigos fieles, Regie Turner y Robert Ross, el 30 de noviembre de 1900. El día anterior había recibido el bautizo y la extremaunción en la fe católica, bajo la cual será también enterrado.&lt;br /&gt;En su cortejo fúnebre, de apenas unos cincuenta dolientes, destacaba la gallarda figura de Lord Alfred Douglas, para muchos su ángel del mal.&lt;br /&gt;Pero, cabe preguntarse si es justo achacar el derrumbe de su gloria a otro y no a su propia búsqueda de ser magnífico y fatal. Adalid y superlativo. José Emilio Pacheco, en su espléndida versión de De Profundis, compara las relaciones de Wilde y Douglas con las de Verlaine y Rimbaud "-salvando las distancias entre el genio poético de Rimbaud y la mediocridad de Bosie-". Se dice que Verlaine pasó dos años en la cárcel, por una bala que le disparó Rimbaud y le pegó a éste de rebote. Pero, dice Pacheco, citando a Auden, "si Verlaine hubiera recibido la tarjeta de Queensberry, se hubiera limitado a devolvérsela con el comentario "Mais oui, je suis pederaste".&lt;br /&gt;Como quiera que sea, según el mismo Auden "Bosie fue un horror y el responsable de la ruina de Wilde. Con todo, si al final de su vida le hubieran preguntado a Wilde si lamentaba haberlo conocido, acaso hubiese contestado que no, y sería en vano lamentarlo por nuestra parte. No podemos saber qué hubiera escrito Wilde si no hubiese conocido a Bosie o se hubiera enamorado de otro. Sólo podemos observar que durante los cuatro años transcurridos entre el encuentro de Bosie y su caída, Wilde escribió la mayor parte de su obra literaria, incluso su única pieza maestra. Tal vez Bosie no tuvo nada que ver con esto o tal vez sí, cuando menos porque obligó a Wilde a ganar dinero para mantenerlo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia se encargó del denigrado nombre de Wilde. Su leyenda ha hecho correr ríos de tinta y las interpretaciones de su vida son tantas como quienes lo siguen atacando o defendiendo. Ya nada tiene importancia, diría el mismo Oscar. Según la biografía que le hizo su incondicional Frank Harris, él, Wilde, debe estar recitando los versos de Heine:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"y siempre allá, como aquí,&lt;br /&gt;me cubrirá el cielo de Dios,&lt;br /&gt;y cual los cirios de los muertos&lt;br /&gt;brillarán las estrellas sobre mí"&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-2965395398286772989?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/2965395398286772989/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=2965395398286772989' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/2965395398286772989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/2965395398286772989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/el-retrato-de-oscar-wilde.html' title='EL RETRATO DE OSCAR WILDE'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-5794643222969443036</id><published>2008-07-08T20:21:00.000-07:00</published><updated>2008-11-14T11:12:12.335-08:00</updated><title type='text'>LOS MISTERIOS DE SOR JUANA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;LOS MISTERIOS DE SOR JUANA&lt;br /&gt;(MISTERIOS GOZOSOS)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En perseguirme Mundo ¿Qué interesas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No alcanzó, Sor Juana Inés de la Cruz, a cumplir cuarenta y siete años -algunos dicen que ni cuarenta y cinco-, y el diecisiete de abril próximo habrán transcurrido trescientos desde su muerte. Durante este período de tres siglos, los estudios, investigaciones, descubrimientos y teorías sobre su vida, por tantos conceptos breve, no tienen número ni consenso. De tal modo, aún hoy, es válido referir a Dorothy Schon, como lo hace Octavio Paz, para señalar que "su biografía está todavía por escribirse".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primer Misterio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el no ser de padre honrado&lt;br /&gt;fuera defecto a mi ver,&lt;br /&gt;si como recibí el ser&lt;br /&gt;de él, se lo hubiera yo dado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La discusión se inicia en su cuna.&lt;br /&gt;El padre Diego Calleja, su primer biógrafo, que no la conoció personalmente pero sí a muchos personajes de la época, afirmó que ella celebraba su onomástico los días&lt;br /&gt;doce de noviembre y decía haber nacido en 1651.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto A. Salcedo y Guillermo Ramírez España, hallaron en el archivo Parroquial&lt;br /&gt;Parroquial de Chimalhuacán un acta bautismal fechada el 2 de diciembre de 1648, en en la que se asienta el bautizo de "Inés, hija de la Iglesia". Los padrinos de esa niña fueron Miguel y Beatriz Ramírez, nombres que llevaron unos tíos de la poeta. Con esta base unos aseguran ahora que Sor Juana nació realmente el 2 de diciembre de 1648, otros que el 12 de noviembre del mismo año. Todas son especulaciones.&lt;br /&gt;Vino al mundo nuestra Décima Musa en una fracción posterior de la hacienda San Miguel en Nepantla, arrendada por su abuelo Dn. Pedro Ramírez de Santillana. Dicha fracción llamada "la celda", ha despertado la imaginación de quienes ven un halo de santidad en la existencia de Sor Juana y un presagio en su lugar de nacimiento para su destino monacal. Lo cierto es que se trataba de una habitación miserable, utilizada, aparentemente, sólo para alumbramientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La opinión más generalizada es que fue hija natural de Isabel Ramírez y Pedro Manuel de Asbaje y Vargas Machuca.&lt;br /&gt;Por la falaz anotación en los registros del ingreso conventual de Juana Inés, el acucioso pero no siempre preciso Ermilo Abreu Gómez, pretende un matrimonio entre los padres de aquélla y hasta su proximidad a la figura paterna. "La lengua vasca se oía en el hogar de Juana Inés", afirmó el ameritado autor de Canek, de quien vale decir que inauguró los estudios modernos sobre Sor Juana en México.&lt;br /&gt;Sin embargo, en el acta de bautizo ya citada -que el mismo Abreu Gómez asegura referida a Sor Juana- se emplea el término "hija de la iglesia", eufemismo con que se significaba la bastardía. Además, parece comprobado que los hermanos de la poeta tuvieron cuando menos dos padres; las dos primeras, de Asbaje y los demás de un tal Diego Ruiz Lozano, cuyo hijo mayor con Isabel Ramírez, la madre, sería, a lo más, ocho años menor que Juana Inés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco se sabe a ciencia cierta de Pedro de Asbaje. Se deduce el origen vasco porque su famosa hija afirmó ser "rama de Vizcaya", pero la ya mencionada Dorothy Schon llevó la curiosidad hasta la región vascongada y no pudo hallar el apellido Asbaje, el cual tampoco parece euzkeda.&lt;br /&gt;Es muy probable que Sor Juana ni siquiera haya conocido a su padre. Los múltiples indicios que ubican su infancia en la hacienda Panoayán, en Amecameca, al lado de su abuelo materno, no permiten pensar en un ayuntamiento ilegal, bajo el techo del señor Ramírez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alrededor de Juana niña se tejen historias que asemejan fantasías, pero que con su obra posterior parecen ensamblar convenientemente.&lt;br /&gt;Así, se dice que aprendió a leer y a escribir, a fuer de escaparse de la madre que mandaba a la hermana mayor a un poblado cercano -Amigas-, a instruirse. La educación prevista para Josefa María -la hermana- fue recibida por nuestra heroína merced a esta audaz acción que, si fue cierta, debió efectuar entre los cuatro y los siete años de edad.&lt;br /&gt;En su Respuesta a Sor Filotea de la Cruz, la misma poeta menciona que para aprender gramática se cortaba el pelo, estableciéndose un plazo para aprender la lección o volvérselo a cortar ya que le parecía incorrecto "que estuviera vestida de cabellos cabeza que estaba desnuda de noticias." Con el mismo rigor y debido a que le asustaba la idea de ser tonta, se abstuvo desde pequeña de comer queso, ya que le habían dicho que el queso hacía rudas a las criaturas que lo gustaban y sobradamente cuando éstas eran mujeres.&lt;br /&gt;A la muerte de su abuelo Ramírez, acaecida cuando ella tenía siete años de edad, debía haber dominado no sólo la lectura sino el aprovechamiento de los textos.&lt;br /&gt;Parece ser que el primer libro que leyó, de la biblioteca de Don Pedro, fue Poetas Latinos, antología de Octavio de Mirandola, con fragmentos de Virgilio, Ovidio, Horacio, Séneca, etc., el cual afortunadamente aún se conserva. En la primera página del volumen, con letra que algunos quieren ver infantil, aparece la inscripción "JHS de Juana Inés de la Cruz, la peor". Sin fecha, la autodegradante mención no puede relacionarse con nada concreto, a despecho de las variadas interpretaciones que genera. Cabe señalar, nada más, que Juana Inés fue su nombre religioso, ya que no fue Juana de pila, lo que hace dudar que la inscripción, si la hizo la poeta, fuera escrita en su niñez.&lt;br /&gt;Antes de dejar su tierra natal, con el sustento de lo que presumiblemente aprendió en la biblioteca del abuelo y contando siete o cuando mucho ocho años de edad, escribió una Loa al Santísimo Sacramentado, que por su calidad o por lo precoz de la autora, le valieron el elogio del vicario de Amecameca, Fray Francisco Muñoz y el obsequio de un libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sor Juana deja el hogar materno en 1651. El motivo ha sido muy discutido sin quedar todavía en claro.&lt;br /&gt;Aunque sólo tenía ocho años, su temprana inteligencia, dice Patricia Cox, servía a su madre -que nunca supo leer y escribir- en la administración de la hacienda Panoayán. Sería entonces menos una carga que un soporte.&lt;br /&gt;Pudo ser que el nuevo amasiato de Isabel Ramírez con Ruiz Lozano fuera causa de la separación. Al morir don Pedro Ramírez cesaba el impedimento para que su hija conviviera con aquél, pero debió haber resultado incómodo tanto para la madre, como para las hijas Asbaje, la presencia de un extraño.&lt;br /&gt;Ermilo Abreu dice que fue la propia niña quien rogó a su madre que la enviara con los parientes ricos, cosa que ciertamente resulta muy difícil de creer, a menos que aceptemos un hostigamiento para la menor, de lo cual, por otro lado, no hay indicios, más que algunas afirmaciones novelescas, como la de Margarita López Portillo.&lt;br /&gt;Otro supuesto es que la madre haya vislumbrado, aún en su ignorancia, las dotes excepcionales de Juana Inés y decidiera encomendarla a una hermana suya, María Ramírez, casada con el acaudalado caballero Juan de Mata, matrimonio cercano a la corte virreinal de la Nueva España, donde la adelantada infante habría de deslumbrar a los principales de su tiempo.&lt;br /&gt;Debemos recordar que a esas alturas Isabel Ramírez ya tenía cuando menos cuatro hijos; que si bien alguna ayuda debía recibir de su amante, el peso mayor del sostenimiento de la casa recaía sobre sus hombros y que la hija más bonita y educada, según se dice, lo era Juana Inés. No parece arriesgado colegir que razones puramente materiales llevaron a la futura monja hasta la casa de Don Juan de Mata, quien habría aceptado asistir a su cuñada manteniendo a una de las hijas, la más atractiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo Misterio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No a la juventud tan presta&lt;br /&gt;condenes por indiscreta,&lt;br /&gt;que aunque en juveniles años&lt;br /&gt;(según Séneca enseña),&lt;br /&gt;no puede caber cordura&lt;br /&gt;por la falta de experiencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La etapa más oscura de la ya de por si poca iluminada existencia de Sor Juana, se comprende en los diez años transcurridos entre el arribo a la casa de sus dichos tíos y la toma de los hábitos de monja.&lt;br /&gt;En la biografía del padre Calleja se cita que a su llegada a la capital todos "se admiraban no tanto del ingenio cuanto de la memoria y noticias que tenía en edad que parecía que apenas había tenido tiempo para aprender a hablar." Esto nos indica que a la lectura de "Poetas Latinos" habría añadido el conocimiento de los demás volúmenes de la biblioteca del abuelo y, seguramente, en su estancia en la rica residencia de los Mata, su afán literario debe haber encontrado un más amplio material, todo lo cual le permitió alcanzar la magnífica técnica que lograría en su obra, incluso en la fase temprana.&lt;br /&gt;El mismo Calleja menciona que aprendió latín, en veinte lecciones, enseñada por el Bachiller Martín de Olivas, a quien le dedicó un acróstico.&lt;br /&gt;Patricia Cox señala que fue su desarrollo intelectual la principal ocupación de Juana Inés en esta etapa. Cita que siguió con delicia la crónica de "Grandeza Mexicana" de Bernardo de Balbuena, que obtuvo prestado, con reservas, de una orden religiosa. Esto confirma la versión de Abreu Gómez, respecto de que "los libros de calidad -literaria o filosófica- se refugiaban en los centros autorizados por la iglesia. Las autoridades religiosas impedían la circulación de los escritos en castellano por el peligro que ofrecían para la propagación de las ideas heréticas o no ortodoxas".&lt;br /&gt;Sor Juana, con el dominio del latín y la preeminencia de sus parientes que debió darle acceso a los centros religiosos de cultura, tuvo a la mano las obras más selectas, católicas o profanas, como lo demuestran en sus poemas las referencias a los clásicos, así como sus menciones mitológicas. Es posible que aprendiera también el portugués, ya que en la carta Atenagórica critica el sermón del Mandato del lusitano Antonio Vieyra.&lt;br /&gt;En esa época de su vida -o de su leyenda, que se confunden-, se dice que asistió secretamente, vestida de hombre y con el sacrificio de su cabellera, a una audiencia en la Real y Pontificia Universidad de la Nueva España. Con todo, aún si esta visita que Abreu Gómez pone en duda, se hubiera dado, es improbable que dejara satisfecha la que parece haber sido su mayor ambición, cursar estudios universitarios, cosa vedada para todas las mujeres de su siglo y para ella.&lt;br /&gt;Paz y Ermilo Abreu, quizás el primero influenciado por el segundo, coinciden en que el tiempo que vivió la poeta en casa de sus tíos fue para ella de melancolía y soledad. A riesgo de irreverente debo decir que no me parece que esa afirmación tenga sustento, como no se le podría reconocer objetivamente a ninguna reflexión sobre sentimientos íntimos de un personaje tan distante en el tiempo. Más bien la teoría de la soledad pretende justificar el ingreso de Juana Inés a la corte de los Virreyes de la Nueva España, Marqueses de Mancera, con el título de "muy querida de la señora Virreina", cuando tenía apenas dieciséis años de edad.&lt;br /&gt;Es seguro que para entonces la muy probada capacidad poética de la adolescente fuera motivo bastante para ser admitida en Palacio. De la vida cortesana sabemos que ahí se encontraba un mundo distinto al plebeyo, en que se allegaban todos los placeres que regalaran a los muy variados gustos de la nobleza. Concurrían, como en un circo, especímenes diversos que iban de lo refinado a lo exótico, de lo genial a lo pintoresco. No puede imaginarse mejor lugar entonces para dar cabida a una casi niña que dominaba, mejor que sus mayores, los secretos de la más depurada poética y que, con el modelo del rococó culterano y el ambiguo conceptismo, ensayaba formas y tropos innovadores.&lt;br /&gt;De este modo se explica y se concede veracidad a la famosa comparecencia de Sor Juana ante los sabios de su tiempo, que sus admiradores teológicos utilizan también como inferencia a su santidad, comparándola con el episodio del niño Jesús ante los doctos del Templo. Así refiere el hecho Calleja: "El señor Marqués de Mancera, que hoy vive y viva muchos años, me ha contado dos veces que estando con no vulgar admiración de ver en Juana Inés tanta variedad de noticias, quiso desengañarse y saber si esa sabiduría tan admirable era infusa o adquirida o artificio o no natural y juntó un día en su palacio cuantos hombres profesaban letras en la Universidad y ciudad de México. El número de todos llegaría a cuarenta y en las profesiones eran varios, como teólogos, escriturarios, filósofos, matemáticos, historiadores, poetas, humanistas y no pocos de los que por alusivo gracejo llamamos "tertulios", que sin haber cursado por destino de facultades, con su mucho ingenio y alguna aplicación, suelen hacer, no en vano, muy buen juicio de todo. Concurrieron pues, el día señalado a certamen de tan curiosa invitación; y atestigua el señor Marqués, que no cabe en humano juicio creer lo que vio, pues dice que, a la manera de un galeón real -traslado las palabras de Su Excelencia- se defendería de pocas chalupas que le embistieran, así se desembarazaba Juana Inés de las preguntas, argumentos y réplicas que tantos, cada uno en su clase, la propusieron. ¿Qué estudio, qué entendimiento, qué discurso y qué memoria sería menester para ello?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte y como, curiosa aunque justamente, critica Paz, uno de los rasgos menos simpáticos de Sor Juana era "su gusto por las zalamerías y su afición a nada discretas adulaciones de los poderosos". Dedica carretadas de poemas con las más exageradas lindezas a Leonor Carreto, marquesa de Mancera, la virreina que, no por menos, si es verdad lo dicho por Calleja, "no podía vivir sin su Juana Inés".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tercer Misterio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dísteme aplausos para más baldones&lt;br /&gt;subir me hiciste para penas tales;&lt;br /&gt;porque viéndome rica de tus dones&lt;br /&gt;nadie tuviera lástima a mis males.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, si fue tan esplendorosa la posición social de Sor Juana en la corte, si era hermosa y lisonjera, de influencia en palacio e inteligencia clara, a qué atribuir su ingreso voluntario a una orden religiosa.&lt;br /&gt;Hasta entonces, y fuera de su infantil Loa al Santísimo, no había tenido inclinaciones precisamente pías, por más que tal aseguren sus devotos espirituales. Estos afirman que un regalo de la marquesa de Mancera; "El Castillo Interior" de Santa Teresa de Jesús, le reveló su vocación religiosa y, con ella, el deseo de retirarse a una vida conventual donde gozara el recogimiento propio de un alma en busca de la paz y el sosiego, como la mejor fuente para sus anhelos intelectuales. Como la pastora Marcela, de su admirado Cervantes, habría pensado: "Yo nací libre y para poder vivir libre, escogí la soledad de los campos."&lt;br /&gt;Esta bucólica versión, que fue la difundida por sus primeros biógrafos -católicos-, no resulta exacta.&lt;br /&gt;El propio Calleja, cita Abreu Gómez, "llega a la conclusión de que Juana Inés no fue extática ni vivió con exaltaciones religiosas." Su obra no nos revela un alma sumisa, sino analítica y sagaz. Ella sabía que su condición social, por más que gozara de los favores virreinales, era dudosa. En 1664, la hermana mayor, Josefa María, había casado con un oscuro personaje que a poco la abandonó, dejándole un hijo y el desamparo. Para empeorar su situación y el descrédito familiar, Josefa inició relaciones públicas con Francisco de Villena, escribano público del Arzobispado de México y de la Real Audiencia, hombre demasiado famoso para que el hecho pasara inadvertido. La más joven dama de la virreina, debió haber acusado un profundo malestar al saberse objeto de maledicencias por su propio origen incierto al que se añadía el escándalo filial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su confesor, Antonio Núñez de Miranda, fue una figura principal en la decisión de Juana Inés para tomar los hábitos. El padre Aureliano Tapia Méndez, descubrió recientemente en la Biblioteca del Seminario Arquidocesiano de Monterrey la copia de una carta dirigida aparentemente por Sor Juana a Núñez de Miranda, donde queda claro que éste convenció a su brillante pupila de que el mejor futuro para la realización de sus posibilidades literaria lo obtendría en el centro de actividades de reflexión y acopio de conocimiento que constituían los claustros. Muchos indicios ya existían de que presionó a la poeta para profesar, o cuando menos la alentó vigorosamente en ese sentido. Juan de Oviedo, citado por Paz, refirió que en la fiesta posterior a la iniciación, pagada por Núñez de Miranda, se convidó "a lo más granado de los cabildos eclesiásticos y secular, sagradas religiones y nobleza de México y él mismo, la víspera de la profesión, se puso a componer de su mano las luminarias." Este siniestro personaje revelaría sus verdaderas intenciones al exigir a Sor Juana, ya monja, la renuncia a sus estudios y trabajos, lo que llevó a la poeta a romper con él y prescindir de su confesionario en 1680. Desgraciadamente volverá a aparecer en esta historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paz refiere también que en la época de Sor Juana, la religión era un oficio viable tanto para el ascenso social como para la consolidación económica. Antes de sacar conclusiones sobre los motivos de la poeta para su ordenamiento, vale transcribir el muy citado párrafo de su Respuesta a Sor Filotea de la Cruz, donde dice: "Entréme religiosa porque, aunque conocía que tenía el estado cosas (de las accesorias hablo, no de las formales) muchas repugnantes a mi genio, con todo, para la total negación que tenía al matrimonio, era lo menos desproporcionado y lo más decente que podía elegir en materia de la seguridad que deseaba de mi salvación; a cuyo primer respeto (como al fin más importante) cedieron y sujetaron la cerviz todas las impertenencillas de mi genio, que eran de querer vivir sola; de no querer tener ocupación obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio, ni rumor de comunidad que impidiese el sosegado silencio de mis libros."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es claro que "el estado" religioso no le fue anticipadamente grato, lo que hace tambalear las versiones de su santidad. Debemos creerle su declarada negación total al matrimonio, como la causa eje de su decisión, aunada a la innegable búsqueda del conocimiento que su admirable erudición confirma.&lt;br /&gt;La teoría más aceptable sobre su ineptitud marital, proviene del hecho de que un matrimonio ventajoso significaba una dote, imposible para su pobre condición. Sin dejar de mencionar que los gravámenes sociales que sobre ella pesaban y que ya se han señalado, eran muy fuertes. No significarían tal vez un impedimento total, como no lo fueron para sus hermanas que contrajeron nupcias infortunadas, pero la hubieran orillado a una mediocridad que distaba mucho de lo que ella llamó su "genio".&lt;br /&gt;Algunos aventuran que en el ordenamiento religioso pudo buscar la poeta el consuelo a un desengaño amoroso o inclusive acusan a "Juana Inés, la peor" de cargar con el "pecado nefando", por la ambigüedad sexual de sus poemas. Presunciones de la imaginación, que si bien no pueden ser radicalmente negadas tampoco tienen manera de probarse. La grandilocuencia amorosa en la poesía de Sor Juana, dirigida a veces hacia algunas mujeres principales, especialmente las virreinas, pasó la rigurosa censura de la Inquisición y después de esa, debe quedar a salvo de las mentes más puritanas. En cualquier caso, me parece que si hubiera sido dominada por grandes pasiones, su carácter no la habría llevado al convento. Es evidente que la joven Juana Inés no fue pusilánime ni resignada y tal revela que si aceptó el claustro, logró el mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inicialmente, como la Santa de Avila, eligió la orden de las Carmelitas Descalzas, en cuyo convento de San José tomó el velo el 14 de agosto de 1667. A esta orden, la más humilde, la llevaron su propia pobreza y lo oscuro de su linaje. Las Carmelitas, místicas y rigurosas en el observamiento de los votos, no exigían una gran dote ni condicionaban el ingreso a los requisitos de otros conventos. Como que el suyo no era el que recibía más solicitudes. Sin embargo, su extremismo no fue tolerado por la joven que provenía de Palacio. Apenas transcurridos cuatro meses, bajo el pretexto de un tabardillo pertinaz que no podía cuidarse en las celdas frías y húmedas de San José, Sor Juana abandona la orden de Teresa de Ahumada.&lt;br /&gt;Para reingresar a un claustro, esta vez al exclusivo de la orden de San Jerónimo, concurrieron varias razones. En primer lugar, el patrocinio de Pedro Velázquez de la Cadena, acaudalado y generoso caballero que entregó la enorme suma de tres mil pesos de los de entonces para la dote conventual. Se decía que Núñez de Miranda había conseguido la dote, pero en el documento hallado por Tapia Méndez, la propia Sor Juana lo niega. De otra parte, el Arzobispo de México, Fray Payo Enríquez de Rivera, a ruego de la interesada quien se pintó victoriosa de la muerte, ofreció autorizar la confirmación de Juana Inés. El por qué no había podido confirmar se atribuye a que su padre, vivo pero ausente, era un impedimento. Al morir, se dice, en 1668, allanó el asunto y permitió que Isabel Ramírez compareciera falsamente, como la viuda de Asbaje, el 24 de febrero de 1669, cuando Sor Juana Inés de la Cruz ingresó formalmente y para siempre a la Orden del Convento de Nuestro Padre San Jerónimo de la ciudad de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuarto Misterio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nocturna más no funesta,&lt;br /&gt;de noche, mi pluma escribe,&lt;br /&gt;pues para dar alabanzas&lt;br /&gt;horas de laudes elige.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las órdenes religiosas en la Nueva España del Siglo XVII asemejaban, según Octavio Paz, a las modernas sociedades anónimas, "aunque con una salvedad: las órdenes eran ricas, pero no sus accionistas, los frailes y las monjas".&lt;br /&gt;Sor Juana, en San Jerónimo, fue dueña de su celda, constante de dos pisos, con baño, estancia, cocina y recámara propias. Como bien dice Paz, más que una celda, hablamos de un departamento. El voto de pobreza era infrecuentemente observado entre las monjas de órdenes ricas, como el de las Jerónimas, quienes podían tener bienes, poseer joyas y realizar cualquier actividad económica. Sus vestidos y tocados reflejaban opulencia y competían con el de otros conventos de similar alcurnia. Sor Juana no fue excepción, sus retratos nos la pintan ricamente ataviada, con costosas alhajas y rodeada de una biblioteca vasta, símbolo no menor de riqueza. Se dice que fue archivera y contadora del convento y que de sus obras de encargo y regalos que recibía llegó a acumular un capital que colocaba a réditos entre particulares.&lt;br /&gt;Y si la pobreza era un voto mal respetado, otro tanto lo era el de clausura. Ermilo Abreu asegura que nuestra Décima Musa vivió desde su celda, casi, una nueva vida cortesana. Sin salir de su encierro, recibía irrestrictamente a gran número de tertulios y se carteaba con medio mundo. Merced a sus variados talentos, participó en los coros y representaciones teatrales del convento, compuso canciones y loas e inclusive realizó un tratado de música -que no se conserva- al que llamó El Caracol, significando que la armonía no es un círculo sino una espiral. También se dice que cultivo la pintura y que hizo un retrato de la Marquesa de la Laguna y otro de si misma. Con tantas ocupaciones, debía escribir de noche, dice Abreu Gómez, justificando el epígrafe.&lt;br /&gt;De su vida monástica sabemos lo que fragmentariamente se ha recogido por los testimonios de quienes la trataron.&lt;br /&gt;Patricia Cox relata la ocasión en que la priora del convento reconvino a Sor Juana cuando ésta le pidió permiso para estudiar. "Los estudios, hermana, -habría dicho la priora- son cosas que rechaza la Inquisición, porque en ellas no hay nada bueno." Sor Juana, indignada, azoró a sus compañeras al estallar en cólera y gritarle a su superiora: "Tonta...más que tonta". La priora llevó el asunto al arzobispo Fray Payo quien, según la Cox, escuchó divertido y sentenció: "Pruebe su reverencia lo contrario y se le hará justicia". La única consecuencia para Sor Juana fue servir por tres meses de ayudante en la cocina, castigo leve si se considera que las monjas comían en sus refectorios y no en el comedor común.&lt;br /&gt;Cierta o no la anécdota -citada también por Paz- revela el relajamiento de costumbres en el convento, como lo comprueba también la descripción de las visitas en el locutorio hecha por Juan Ignacio de Castorena y Ursúa, rector de la Universidad de México, Obispo de Yucatán y gran amigo y editor de Sor Juana: "más felices (que sus lectores) fuimos los que merecimos ser sus oyentes: ya silogizando consecuencias, argüía escolásticamente en las más difíciles disputas; ya sobre diversos sermones, adelantando con mayor delicadeza los discursos; ya componiendo versos de repente en distintos idiomas y metros, nos admiraba a todos y se granjeaba la aclamación del más rígido tertulio de los cortesanos."&lt;br /&gt;Sor Juana siguió siendo muy querida de la señora virreina de Mancera, que la visitaba con frecuencia, hasta que fue nombrado un nuevo virrey de la Nueva España, en 1673. Dn. Pedro Nuño Colón de Portugal, Duque de Veragua, de quien se dice compró el cargo por cincuenta mil ducados. Mala inversión. El flamante virrey murió a los pocos días de su arribo a la ciudad de México. Nuestra monja jerónima no perdió la ocasión para rendirle alabanza en tres barrocos sonetos elegíacos. Otra muerte sorpresiva y circunstancial fue la de Leonor de Carreto, la exvirreina, quien falleció el 21 de abril de 1674 en Tepeaca, entre Puebla y Veracruz, con la paradoja de que Da. Leonor solía mandar al caño a quienes la exasperaban con la frase "vaya al rollo de Tepeaca". Esta muerte sí debió haber sido sumamente penosa para Sor Juana y le motivó tres magníficos sonetos "lágrimas negras de mi pluma triste."&lt;br /&gt;Para el virreinato vacante fue nombrado Fray Payo, el Arzobispo, que de este modo unió en su persona, como escribe Paz, las dos potestades, el bastón y el cayado. Ya hemos hablado de la benevolencia y el afecto conque el Arzobispo Virrey trataba a Sor Juana, por lo que su años de Imperio le fueron favorables. En 1674, finalmente, le es concedida la anhelada confirmación.&lt;br /&gt;Fray Payo gobernó hasta 1680, año en que se retiró de sus dos cargos. El Arzobispado quedaría en manos de Francisco de Aguilar y Seijas, Obispo de Morelia, triste factor en el final de esta historia. Para cubrir el cargo de virrey, llegó a México Dn. Tomás Antonio de la Cerda, Marqués de la Laguna, descendiente de Alfonso el Sabio y de San Luis de Francia. La virreina, su esposa, era María Luisa Manrique de Lara y Gonzaga, condesa de Paredes de Nava, de espléndido linaje también, en el que se encontraban Jorge Manrique y el Marqués de Santillana.&lt;br /&gt;Era costumbre levantar Arcos Triunfales al arribo de los nuevos virreyes y, para la recepción de los marqueses de la Laguna, se proyectaron la realización de dos Arcos en la ciudad de México y se encomendó el honor a las dos figuras principales de su tiempo en la Nueva España. Carlos de Sigüenza y Góngora ejecutó el de Santo Domingo y Sor Juana el de Catedral. Los Arcos, eran estructuras físicas de artificio, decorados para la ocasión, donde se daba lectura a composiciones laudatorias de bienvenida. Con su pluma obsequiosa la monja deslumbra a los nuevos virreyes. Escribe su Neptuno Alegórico, ejemplo de la humana arquitectura, si se nos admite la paráfrasis, donde compara a los soberanos con dioses mitológicos. De tan halagador recibimiento, los virreyes quedaron prendados de la jerónima y la hicieron su favorita, más aún, si cabe de lo que lo fue para sus antecesores. En particular para la Marquesa, a quien Sor Juana dio en llamar Lysi, en ardientes poemas amorosos. Se dice que Da. Luisa fue mujer de extraordinaria belleza y espíritu sensible y de la misma edad que la poeta, por lo que se entendieron de maravilla. Gracias a la virrreina la obra de Sor Juana magnificó su dimensión y se hizo más fecunda. Bajo su protección escribió Primero Sueño y El Divino Narciso, acaso sus piezas cumbres. En un agasajo de los marqueses de la Laguna se estrenó Los Empeños de una casa, su comedia calderoniana. De sus 216 poemas que se conservan, 52 están dedicados a los marqueses de la Laguna. Tan estrecha fue la relación con Da. Luisa, tan encendidos y amorosos los poemas a ella dedicados, que despiertan recurrentes comentarios sobre la sexualidad de la poeta. Octavio Paz dedica un análisis aparte para la exégesis de la retórica de Sor Juana en dichos poemas. Erudito trabajo que concluye con la tesis de una profunda amistad amorosa y platónica. Como opinamos antes, es prácticamente imposible a la distancia del tiempo y las condiciones de la época hacer una afirmación sobre la intimidad de nuestro personaje. Cabe decir nada más que si se dieron a la luz los poemas, tuvieron que ser lícitos. El Santo Oficio no hubiera permitido ni a una virreina la exhibición de amores prohibidos.&lt;br /&gt;Después de seis años de su gobierno, los virreyes de la Laguna entregaron el poder en 1686 y abandonaron estas tierras dos años más tarde. La amargura de la partida de su amiga, debió compensarla Sor Juana por la fidelidad de aquélla, que en 1689, publica en Madrid la primera edición de su obra, Inundación Castálida, reeditado en 1691, que alcanzaría, según Abreu Gómez, 9 ediciones más, un éxito incomparable.&lt;br /&gt;La dedicatoria a la Marquesa está en el primer soneto del volumen que concluye: "Así, Lysi, divina, estos borrones\ que hijos del alma son, partos de pecho,\ será razón que a ti te destituya\ Y no lo impidan tus imperfecciones, pues vienen ser tuyos de derecho\ los conceptos de un alma que es tan tuya."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del nuevo Virrey, Melchor de Portocarrero y Lasso, no hay noticias de que tuviera contacto con Sor Juana. Ocupo el poder dos años, mismos en los cuales los de la Laguna, estaban todavía en México. A Portocarrero le sucedió Gaspar de Sandoval Cerda Silva y Mendoza, conde de Galve, casado con Elvira María de Toledo. Con ellos en el trono transcurrirían los últimos años de Sor Juana, a quien le darían el trato especial de costumbre y la protección de sus antecesores, hasta 1692, en que ocurrirían los hechos a que nos referiremos más adelante. Después de dos décadas en el convento, la poeta había conseguido un caudal significativo, proveniente, como dijimos antes, de sus obras de encargo y de los regalos de sus admiradores. Su situación parecía magnífica, por sus triunfos y reconocimientos. Paz hace un espléndido resumen de esos veinte años:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Gozó sin interrupción de la protección de todos los virreyes. Fue confidente y amiga de dos virreinas: Leonor Carreto y María Luisa Manrique de Lara. Proveía al palacio con loas, comedias y poemas para los festejos y ceremonias y a las catedrales de México y Puebla con villancicos para las solemnidades litúrgicas por ambas actividades recibía no sólo beneficios económicos sino algo más y más precioso: influencia y prestigio. Sus poemas circulaban de mano en mano y nadie se escandalizaba por el tono acentuadamente erótico de mucho de ellos. Sus comedias se representaban en la ciudad y en Madrid se había aplaudido la aparición del primer tomo de sus obras... era tan famosa en España y América del Sur como en México... En sus escritos tocaba con libertad todo género de asuntos en toda clase de estilos... representó el ideal de su época: un monstruo, un caso único, un ejemplar singular. Por si sola era una especie: monja, poetisa, música, pintora, teóloga andante, metáfora encarnada... Pero todo esto es la apariencia, la representación. La verdadera Sor Juana está sola, recomida por sus pensamientos."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quinto Misterio&lt;br /&gt;No pienso ya si hay glorias&lt;br /&gt;porque estoy de pensarlo tan distante&lt;br /&gt;que aún las dulces memorias&lt;br /&gt;de mi pasado bien, tan ignorante&lt;br /&gt;las mira de mi mal el desengaño,&lt;br /&gt;que ignoro si fue bien, y sé que es daño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A fines de 1690 apareció publicada la Carta Atenagórica de la madre Juana Inés de la Cruz, religiosa de San Jerónimo...Que imprime y dedica a la misma Sor Filotea de la Cruz, su estudiosa aficionada en el Convento de la Santísima Trinidad de la Puebla de los Angeles, capítulo principal de la intriga por la cual la gran poeta perdería sus alas literarias. La infame cadena de esta intriga es a lo que acertadamente Paz califica como Las Trampas de la Fe.&lt;br /&gt;La tal Filotea de la Cruz no fue otro que el influyente Manuel Fernández de Santa Cruz, Obispo de la Arquidiócesis de Puebla, segunda en importancia, después de la de México. Hasta entonces se había contado entre los protectores y amigos de Sor Juana y de ese modo le habría solicitado un comentario sobre el Sermón del Mandato del jesuita portugués Antonio de Vieyra, leído por su autor en la capilla real de Lisboa, en 1650, con motivo de la ceremonia del lavatorio de Jueves Santo.&lt;br /&gt;El tema del Sermón es profundamente retórico, acerca de la calidad del amor de Cristo, de más fineza, según Vieyra, al ausentarse del mundo, después de la resurrección. Pone por ejemplo, que la Magdalena lo vio morir en la cruz sin verter una lágrima, pero no pudo contener el llanto cuando fue a buscarlo en el sepulcro y no lo halló, por lo cual deducía que es más dolorosa su ausencia que su muerte.&lt;br /&gt;Sor Juana, con su estilo laberíntico y de argumentaciones poderosas, refuta la versión y sostiene que la muerte de Cristo es más dolorosa que su ausencia, porque por la Eucaristía se representa su presencia viva en las especies del pan y el vino, y cada presencia suya le cuesta la muerte, la que no escatima al sufrir una y mil muertes.&lt;br /&gt;Es posible que Sor Juana supusiera que su comentario no tendría ningún efecto. Lo concluye con la frase: "Finalmente, este papel es tan privado que sólo lo escribo porque V. md. me lo manda y sólo para que V. md. lo vea." Debió verse sorprendida cuando supo de su aparición pública, precedida de una carta de Sor Filotea, la solicitante, en que después de alabarla como "honra de su sexo", por los versos en que ha sido "tan celebrada como Santa Teresa" y aprobar su comentario sobre el Sermón, manifestando su asombro porque una mujer venciera a un teólogo, deplora de su poesía "la elección de sus asuntos". La invita no a que "mude el genio, renunciando a los libros, sino que lo mejore leyendo alguna vez el de Jesucristo", lo que implica una acusación terrible para una monja.&lt;br /&gt;Dice aún más Sor Filotea: "Lástima es que tan grande entendimiento de tal manera se abata a las raseras noticias de la tierra que no desee penetrar lo que pasa en el cielo, y ya que se humilla al suelo, que no baje más abajo considerando lo que pasa en el Infierno".&lt;br /&gt;Sor Juana fue la perdedora en la pugna entre el obispo de Puebla y el Arzobispo de México, pugna derivada de que al retiro de Fray Payo como Arzobispo, Fernández de Santa Cruz se sentía sucesor natural del Arzobispado, que finalmente se otorgó a Aguilar y Seijas. Este, de la orden jesuita como Vieyra, introdujo y fue el propulsor de la obra del portugués en la Nueva España. Es natural que le haya resultado muy molesto el comentario de la monja, cuya cercanía con Fernández de Santa Cruz le era conocida. Además fue un secreto a voces que el obispo poblano fue el solicitante de la crítica, el destinatario embozado de la carta y quien le dio su aprobación, la publicó y prologó. Las consecuencias, sin embargo, sólo fueron para Sor Juana.&lt;br /&gt;Con la aparición de la carta se desató un ataque ensañado contra la poeta, que dividió entre atacante y defensores el ambiente clerical de la época y que se extendió hasta la metrópoli y Portugal. Entre los defensores estuvieron el obispo de Yucatán, Castorena y Ursúa, al cual Sor Juana le dedicó una graciosa décima de agradecimiento: "pues debéis a mi defensa, lucir vuestro entendimiento".&lt;br /&gt;Sor Juana se vio cercada entre los que la condenaban por el comentario y el ataque vertido en la propia Carta por Sor Filotea, que la acusa de una inclinación deshonesta a lo profano. Paz sospecha que la monja sabía que la crítica al Sermón iba a ser censurado, pero se sentía protegida por el destinatario, Fernández de Santa Cruz. Si lo sabía o no, constituyó una traición que éste utilizara ocasión tan inoportuna para atacar la naturaleza de sus escritos. Ello se ha justificado como un intento del obispo de atenuar su aprobación a la Carta, sabedor de que de ese modo señalaría a la autora para la condena. Soltó la piedra que atacaba a Aguilar y Seijas y escondió la mano tras la reconvención a la autora. Otro motivo de su actitud traidora debió ser que realmente no eran de sus gustos los poemas profanos de Sor Juana.&lt;br /&gt;Esta optó por repeler el ataque más próximo, el de su propio aliado. Debió sentirse resguardada para ello. El Virrey, conde de Galve y su esposa, le eran afines. Contaba con muchos amigos en la metrópoli, pero sobre todo con el Marqués de la Laguna, muy próximo a la Corte Real de Madrid. Todavía en 1692, a instancias de su fiel Lysi, se reeditarían sus obras, con la inclusión de la Carta Atenagórica, y un selecto grupo de teólogos e intelectuales, a instancias de la Marquesa, darían su beneplácito a la teoría de Sor Juana.&lt;br /&gt;Así pues se aventuró a efectuar la célebre Respuesta a Sor Filotea de la Cruz, fechada el 1 de marzo de 1691. En esta réplica Sor Juana reflexiona acerca de su vocación y sobre la pasión primordial de su vida, el conocimiento universal. A la larga, es también una defensa de las letras profanas. Documento magnífico que requiere un estudio mayor que el de este espacio, la Respuesta es a la vez un reclamo doloroso desde la posición femenina, disminuida además por su condición de monja, hacia el privilegio del saber. No reniega de la condición religiosa pero deja claro que fue un recurso para su circunstancia. Dentro del texto, incluye una frase difícil de interpretar. Dice no recordar haber escrito por su gusto, sino por ruegos y preceptos ajenos, "con la excepción de un papelillo que llaman El Sueño (Primero Sueño)". Si dijo la verdad, estaría negando la sinceridad de sus apasionados versos. Paz sugiere no creerle literalmente y que su intención fue poner aparte el poema que constituye una autobiografía espiritual. Por otro lado, consiente en dedicarse al estudio de los Libros Sagrados y recibe la amonestación de Sor Filotea "vestida en traje de consejo" ofreciendo que tendrá para ella "substancia de precepto". Revela su temor a tener ruidos con el Santo Oficio, pero no se halla culpable ni se arrepiente. A pesar del tono humilde conque matiza todo el escrito, no hay en su trasfondo otro deseo que el de justificación, nunca el de abatimiento.&lt;br /&gt;La Respuesta no se publica hasta después de la muerte de Sor Juana, en el volumen Fama y obras póstumas que Castorena y Ursúa edita en 1700, aunque el manuscrito si circuló entre el medio.&lt;br /&gt;Fernández de Santa Cruz se abstuvo de responderle, pero retiró su amistad a la monja, vale decir su apoyo que pronto le iba a ser una gran pérdida. Era sabida la misoginia del Arzobispo Aguilar y Seijas, que se preciaba de no haber recibido a mujer alguna en el Arzobispado. A la jerónima, desde su posición de favorita de la corte tuvo que consecuentarla , pero las circunstancias se dieron para ejercer sobre ella su intolerancia.&lt;br /&gt;Una inundación, en 1692, provocó la pérdida de las cosechas y la rebelión de los indios ante la especulación de granos que pretendieron los criollos. Aguilar y Seijas aprovechó el caso para hacerse popular, anatemizando contra los especuladores cuando el Virrey, duque de Galve, se había echado a la plebe encima por su indecisión. El Arzobispo quedó prácticamente sin contrapeso en la corte virreinal. Un hecho luctuoso vino a empeorar la situación de Sor Juana, la repentina muerte en ese mismo año del Marqués de la Laguna. El respaldo de la metrópoli le quedó vedado.&lt;br /&gt;Estaba acorralada. En ese momento su antiguo confesor, Núñez de Miranda, aparece de nuevo y ella tiene que aceptar su ayuda por el miedo nunca secreto que tuvo de ser llevada a la Inquisición. Hace una confesión general a Núñez de Miranda y éste logra su abjuramiento. Según Calleja, a poco, Sor Juana presentó al Tribunal Divino "una petición que, en forma casuisdica, impetra perdón de sus culpas". Acepta su falta de religiosidad por haberse dedicado a quehaceres paganos, pide volver a tomar los hábitos, ofrece enmendarse en un año y solicita que se tenga por inexistente su vida anterior en aras de una nueva vida de auténtica religión.&lt;br /&gt;Calleja y Oviedo aseguraron que comenzó a flagelarse, a ejemplo de su confesor. Entregó todos sus libros e instrumentos mundanos y de ciencia a Aguilar y Seijas y sólo conservó, según Calleja, "tres librillos de devoción y muchos cilicios y disciplinas".&lt;br /&gt;El 5 de marzo de 1694 firma una Protesta a Dios, "rubricada con su sangre, para abandonar los estudios humanos y proseguir, desembarazada de ese afecto, en el camino de la perfección." Tal vez es la fecha de su muerte. Su desaparición física tendría lugar el 17 de abril de 1695, a las cuatro de la mañana, víctima de una epidemia de gran mortandad, el padecimiento es el enigma final de su vida.&lt;br /&gt;Sus últimas letras son las de la anotación en el libro de profesiones del convento:&lt;br /&gt;"Aquí arriba se ha de anotar el día de mi muerte, mes y año. Suplico, por amor de Dios y de su purísima madre, a mis amadas hermanas las religiosas que son y en lo adelante fuesen, me encomienden a Dios, que he sido y soy la peor que ha habido. A todas pido perdón por el amor de Dios y de su madre. Yo, la peor del mundo: Juana Inés de la Cruz."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LETANIA (ora pro nobis)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piramidel, funesta de la tierra,&lt;br /&gt;nacida sombra, al cielo encomienda&lt;br /&gt;de vanos obeliscos punta altiva,&lt;br /&gt;escalar pretendiendo las estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Neurótica, perfeccionista, convenenciera, narcisista, lesbiana, iluminada, santa, cobarde, perjura, gran poeta. Me gusta imaginarme a Sor Juana como nos la muestra el retrato anónimo que hoy se halla en el Museo de Filadelfia y algunos atribuyen a su propia mano. En ese retrato no tiene el gesto adusto de los firmados por Miranda y Cabrera. En ese cuadro sonríe. No resisto la comparación con la Gioconda. Además de otras similitudes está la sonrisa. Sor Juana ríe, reirá por siempre jamás. Contra las intolerancias de su época que la recluyeron en cuerpo y alma e intentaron reducirla. Contra el tiempo y el olvido que tampoco la vencieron porque llega poderosa y fresca a reprocharnos "hombres necios", como si lo hubiera escrito ayer. Ríe Sor Juana, superior en genio a todos los pequeños seres que la rodearon y que sólo conservamos en el recuerdo por el honor de haber vivido a su lado. Alma mayor, Ruega señora por nosotros en esta hora que es la hora de saber que nuestras penas o desdichas pueden compararse a las que tu venciste con voluntad y talento. Tu misterio mayor, el que dibujaste con la vida, es nuestro ejemplo. Aquí estamos ante ti, jerónima decadente, anhelantes de tu gloria, extasiados de tu valor, revivificados por tu poder, por los siglos de los siglos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-5794643222969443036?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/5794643222969443036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=5794643222969443036' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5794643222969443036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5794643222969443036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/los-misterios-de-sor-juana.html' title='LOS MISTERIOS DE SOR JUANA'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-5193376293352331603</id><published>2008-07-08T20:14:00.000-07:00</published><updated>2008-07-08T20:19:25.395-07:00</updated><title type='text'>MISS SAIGON</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;MISS SAIGON&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Desde su inauguración como teatro, en 1930, con el musical The New Yorkers de Cole Porter, protagonizado por Jimmy Durante y Hope Williams, el Broadway ha sido la sede principal de la calle que le da nombre y que es sinónimo de las producciones teatrales más espectaculares del mundo.&lt;br /&gt;    Esta sala, propiedad de la Organización Shubert -que lo es también de otros importantes escenarios en Manhattan-, por su ubicación y amplitud es tradicionalmente la más solicitada para abrir temporadas de obras de estreno. En ella se han presentado originalmente desde el anterior gran éxito Los Miserables, hasta El Rey y Yo, con Yul Brinner, pasando por Evita, Zorba, Cabaret o Mame, por citar algunas de una lista interminable. Prácticamente todos los grandes nombres de la escena norteamericana han logrado grandes triunfos aquí como Vivian Leigh -Tovarich-, Melba Moore -Purlie-, Ethel Merman -Gypsy, Anita tomó su fusil- y muchísimos ejemplos más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Todo lo anterior justifica la  presencia actual en este teatro neoyorquino de Miss Saigon, la producción más ambiciosa de la temporada cuya puesta causó gran expectación desde que el afamado Cameron Mackintosh -productor de 300 obras entre las cuales se cuentan El Fantasma de la Opera, Cats y Los Miserables- anunció el montaje del nuevo musical de Alain Boublil y Claude Michel Schonberg -autores de Los Miserables-, adaptado con la colaboración de Richard Maltby Jr.&lt;br /&gt;   La historia fue inspirada por una fotografía aparecida en el France Soir Magazine en octubre de 1985, donde se puede ver la cruel realidad de los niños desamparados de la guerra en Indochina, finalizada formalmente en abril de 1975, con el retiro de las tropas norteamericanas de Saigón -hoy ciudad Ho Chi Minh-, pero cuyas consecuencias todavía podemos leer en los periódicos, no siendo la menor de ellas esa profusión de expresiones del remordimiento occidental por las evidencias brutales de aquella guerra estúpida. Dentro de estas expresiones en contra de la violencia desnaturalizada se ubica Miss Saigon, obra en dos actos dirigida por Nicholes Hytner con la dirección musical de Jay Alger, que como veremos es una versión libérrima de Madame Butterfly.&lt;br /&gt;   El espectáculo inicia en un patético cabaret vietnamita donde trasnochados marines se refocilan con las hetairas que patrocina "el ingeniero", proxeneta local que organiza la competencia "Miss Saigón" entre sus pupilas. El cuadro se desarticula por las moralistas reflexiones del sargento Chris que con su carita de niño bueno repudia los excesos del triste concurso y no halla más medio para aliviar su pena que ceder a las insistencias de un compañero y llevarse a la "debutante" Kim. "Why God, Why?", clamará al día siguiente, después de desflorar a Kim y aprestarse a abandonarla.  sin embargo, seducido por un no explicado encanto, decide separar a la flamante prostituta de su nuevo trabajo y hasta "casa" con ella en una ceremonia religiosa oriental Made in Broadway.&lt;br /&gt;   En los siguientes cuadros, merced a un impresionante despliegue tecnológico, la obra nos llevará a las majestuosas celebraciones de la Vietnam "liberada" y, en un juego de épocas, al momento histórico del apresurado desalojo de la base militar en Saigón, con el ya famoso pero siempre impresionante descenso de un helicóptero en pleno escenario. Los juegos de luces, cambios mecánicos de escenografía y el tramoyaje de estatuas monumentales, cadillacs, neones y marquesinas, son deslumbrantes y no dejan lugar a dudas sobre el lugar en que estamos.&lt;br /&gt;    En medio de estas maravillas técnicas se desarrolla la trama en la cual sabemos que Chris tiene que abandonar a Kim porque el helicóptero no esperaba y ésta se refugia con "el ingeniero" en Bangkok, después de matar a un alto oficial vietnamita que la requería de amores (¿?). A través de un programa de la ONU para la búsqueda de refugiados de guerra -secuencia que se presenta a través de un emotivo llamado real para ayudar a los menores víctimas de dicho flagelo- Chris, ya casado con una linda gringuita, da con el paradero de Kim y de -surprise- la criatura producto de sus amores. Confuso, se lo cuenta a su esposa y con ella se va a Bangkok. Muy previsiblemente se enfrentan Kim y la esposa gringa, con el resultado de que Miss Saigon tira el arpa y se pega un tiro para que el padre se lleve a su hijo a vivir el "sueño americano". Su muerte es la acusación final que la obra lanza al público americano -y a algunos colados, como el suscrito- sobre el dolor impuesto a un pueblo tan distante en lo geográfico y en lo cultural, pero que ahora llevan al peso de todos los muertos y los inmigrantes que la puesta ejemplifica.&lt;br /&gt;   Dramáticamente la obra es pobre y queda muy por debajo de su calidad musical, que es excelente, y de la de sus interpretes, especialmente de Alan Muraoka que hace un clásico del papel del "ingeniero", en su cuarta aparición teatral en Broadway. En el papel de Kim nos tocó ver a Emy Baysic -alternante de la titular Rona Figueroa-, quien es por mucho la mejor cantante de la compañía y lleva adelante su rol con una gran fuerza, pese a estar en su primera gran producción. Eric Kunze, en el papel de Chris, por el contrario, aunque ha tenido ya protagónicos tan importantes como el Marius de Los Miserables, hace depender mucho su desempeño de una gran apostura física, pero ya sea porque lleva el personaje más débil e incoloro o porque sus principales intervenciones son en compañía de estupendas cantantes como la Baysic o Tami Tappan -en el papel de Ellen, la esposa-, su presencia es de poco aporte. El resto de la numerosa compañía tiene una sincronización perfecta en los musicales en que aparece, las coreografías son originales y sorprendentes y el contexto general del montaje es impresionante en su realización.&lt;br /&gt;   En resumen, haciendo a un lado lo flojo de la historia, Miss Saigon logra dejar, en el espectador corriente, el mensaje de una nuevo planteamiento contra los excesos de la violencia y un aviso de sus consecuencias. Este pronunciamiento, no obstante, no resistirá las tres cuadras que nos separan de Times Square, donde un anuncio luminoso va actualizando el número de los muertos por disparo de arma de fuego, en este país del gran sueño.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;New York, julio de 1994&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-5193376293352331603?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/5193376293352331603/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=5193376293352331603' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5193376293352331603'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5193376293352331603'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/miss-saigon.html' title='MISS SAIGON'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-7381150245702495143</id><published>2008-07-08T20:13:00.002-07:00</published><updated>2008-07-08T20:14:11.104-07:00</updated><title type='text'>LA PATITA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;LA PATITA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Con una concha de estrellas, empujada por una levísima brisa de fin de primavera, la noche segura, pausadamente, los tacones dorados de Patricia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   La margen de la Avenida Itzaes, donde se hallaron los mataderos del rastro municipal, dormía su ausencia de habitantes con la vela de sus moradores nocturnos. Una cadena de taxis permitía ver, intermitentemente, a los borrachines extraviados de las mil cantinas cercanas y a suripantas de segunda, sin la categoría de sus colegas de los prostíbulos del rumbo ni tan desprestigiadas como las de los portales de la Plaza Grande o del mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Un volkswaguen gris se aproximó al paso de Patricia, el conductor, reconociéndola‚, disminuyó la velocidad, bajó la ventanilla derecha, la llamó "Patita" y le bromeó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -¨A cómo está  el kilo hoy?&lt;br /&gt;   -Como la última vez maestro. Ese es el pacto.&lt;br /&gt;   -Buena onda, pero hoy me tienes que hacer rebaja, es quince de mayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Era quince de mayo. De noche las flores blancas de azahar se vuelven fuentes de dulce olor y no hay sitio que no alcance su poderoso encanto. Los grillos entonan la melodía aprendida para las grandes ocasiones. La tierra, preñada por las lluvias de mediodía, palpita suspirante. La brisa es celestina de todas las especies vivas.&lt;br /&gt;   Tener dieciséis‚ años en una noche de mayo es una provocación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   El segundo A, en pleno, estaba congregado en la casa quinta de Ramírez, que fuera lugar de retiro, cuando Itzimná  era el punto de descanso, lejanísimo, de la casta divina yucateca.&lt;br /&gt;   Los amplios corredores y los magníficos jardines, jugaban, en la oscuridad, con la adolescencia de la reunión y con su afán de vida.&lt;br /&gt;   Patricia, de la mano de su primera copa, enfrentaba el desafío de la primavera con un sencillo vestido blanco, sin mangas. Recorría obnubilada la esplendidez de los salones, sus cuadros y espejos, muebles y adornos, espacios y sombras.&lt;br /&gt;   Prácticamente no tenía amistades en el colegio de ricos en que era becaria y fue por la insistencia de su madre que asistió a la fiesta de celebración del maestro Alcudia.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;   -Tienes que aprovechar, muchacha, relacionarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Pero, ahí, estaba, sola, entre los demás  que se entendían, que  platicaban su lenguaje y se reían con sus bromas.&lt;br /&gt;   Que tenían sus recuerdos.&lt;br /&gt;   Que tenían su futuro.&lt;br /&gt;   Que tenían.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;   Y Patricia bailaba el cansado vals de su soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   En su recorrido tropezó con parejas incipientes, con aprendices de borrachos, con bufonadas y sainetes y, en todos los casos, su presencia interrumpía la gestión de la juventud pudiente y era acogida con sonrisas de compromiso y, con suavidad elocuente, expulsada de un medio al que no pertenecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -¿Cómo estás Patricia?, qué buena fiesta ¿No?&lt;br /&gt;   -Sí maestro.&lt;br /&gt;   -Se los agradezco mucho. realmente lo que nos pagan no costea ni la gasolina que gasto para ir a darles clase, pero me gusta mucho tratar con jóvenes como ustedes. Creo que así me siento todavía joven.&lt;br /&gt;   -Si usted es joven, maestro.&lt;br /&gt;   -Bueno, comparado con ustedes, soy un anciano de treinta años que además habla muy formalmente y no tiene más tema que tratar de hacer de la filosofía y la literatura ciencias honorables. Como si a los quince años eso tuviera alguna importancia.&lt;br /&gt;   -A mi me gusta mucho oírlo maestro. La verdad a veces no lo entiendo. Pero todo lo que dice es tan bonito. Sobre todo en literatura. Creo que ya leí dos veces el libro, bueno, casi, los poemas.&lt;br /&gt;   -Mira, en primer lugar me llamo Fernando, no maestro. En segundo lugar, lo que estás diciendo es un regalo extra esta noche, pero, en tercer lugar, déjame pensar como te lo agradezco mientras te sirvo y me sirvo otra copa.&lt;br /&gt;   -Este...yo casi no tomo, pero está  bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Mientras esperaba la vuelta del maestro,  sintió algo inquietante cuando se dio cuenta que Eros y Psique la contemplaban desde la pared de enfrente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Aquí tienes, patita.&lt;br /&gt;  -Maestro, digo, Fernando, ya tengo que irme. Vine sola y ya son casi las doce. No voy a alcanzar el último camión.&lt;br /&gt;   -Pero no tienes que irte en camión, caramba, yo te llevo después. O de una vez si ya te aburrí.&lt;br /&gt;   -No, pero quiero irme ahora...contigo.&lt;br /&gt;   -¿Cómo?&lt;br /&gt;   -Quiero que me digas los poemas que dices en clase...pero no aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Cuando llegó a su casa entro sigilosa y se acostó rápidamente, con el fuego todavía latiéndole‚ en el centro de su reciente entrega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   --¿Quién fue? ¿Quién te jodió? Porque ya estás jodida. Me lleva la chingada. ¿Cómo crees que te voy a mantener con tu carga? ¿Con la pensión que dejó tu papá , que apenas da para los dos? Por lo pronto dejas la escuela y mientras puedes te pones a trabajar aunque sea de gata. Y luego a ver. Pendeja. Lo único que se puede ser cuando se es pobre, es decente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Se vistió de pobre, que era la única manera que conocía de vestirse de decente.&lt;br /&gt;   Era domingo, el día que había inventado para ser una administradora de restaurante, en su día de descanso, que puede viajar a Valladolid a estar con su madre y su hijo.&lt;br /&gt;   Casi siempre era recibida por la alegría alborozada de Fernandito y sus bolsas eran tomadas por la curiosidad de gato del muchacho y su sorpresa ingenua ante los pobres y constantes regalos de cada domingo. Pero cuando empujó la reja del frente, en la puerta se tropezó con el gesto de reproche que siempre le dirigía su madre.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;   -Patito no está, fue a alquilar una película.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;   Se sintió desalentada. Cada día era más agobiante su trabajo, cada día menos solicitado y más desagradable.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;   -Ah, me tienes que subir el diario. Voy a ir al doctor. Me duele todo, creo que ya me voy a morir. Y ese condenado chamaco. Tengo todo el día que estar recogiendo lo que deja tirado y limpiando lo que ensucia. Salió un puerco y un desobligado como tu. Maldita la hora...&lt;br /&gt;   -Ya mamá .&lt;br /&gt;   -Y te tengo más novedades del niño. Claro. Quién sabe que pata puso ese huevo y que inclinaciones trae, pero yo ya no me puedo responsabilizar de él.&lt;br /&gt;   -Fernandito es muy bueno mamá , muy tranquilo, buen estudiante, a tí te trata con mucho respeto y...&lt;br /&gt;   -Y ya. Me respeta porque me doy a respetar y por eso está  bien educado. Pero no me quiere, porque se da cuenta de que tu tampoco me quieres. Como si yo me tuviera la culpa de que tu fueras... lo que eres.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;   Había mucho calor, nada fresco en el refrigerador y tanta desdicha en su corazón. Venirse a pelear cada domingo con su madre, después‚s de una semana de un oficio que odiaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Cállate mamá . -Por la ventana vio venir a su hijo.&lt;br /&gt;   -!Mamá ! Hoy llegaste más temprano.&lt;br /&gt;   -Ayer no hubo casi clientes y cerramos pronto. ¿Qué alquilaste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -"Cocoon " y "Los Últimos Hombres del Presidente" ¿Quieres ver una ahorita?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Prepara la video. Al ratito voy, primero quiero platicar un rato con tu abuelita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Se preparó una limonada bajo la inquisición y, resignadamente, preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -¿Qué pasa con Patito?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Es muy raro. No tiene amigos ni amigas. No juega ningún deporte. Se encierra en su cuarto y le estoy hable y hable y no me contesta. No es normal. Sólo falta que sea del otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Patricia se estremeció. Eso seria terrible. La vida le había enseñado que sólo los hombres son felices. Muchas veces había llorado con la Juana su desgracia. "Pata, lo único peor que ser un puto feo es ser un puto pobre".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Estás loca mamá , eso no puede ser. Fernandito no tiene modalitos ni nada. Los muchachos de ahora son así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Está  bueno, no me hagas caso. ahorita ya se metió al baño. ¿Sabes que hace? ¿Cómo se dice? Porquerías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Se masturba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -La masturbación es el peor de los vicios. ¿Nunca han visto en Progreso a un loquito que anda así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   El maestro Habacuc, en vez de explicar el tema de matemáticas, como de costumbre, prevenía a sus alumnos sobre los peligros del onanismo. Después de balancearse con los puños semicerrados, expuso otro de sus famosos ejemplos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Yo supe del caso de un muchacho que cuando se casó no podía acostarse con su mujer, porque no se excitaba. Tenía que meterse primero al baño y empezar a masturbarse. Naturalmente acabó en un manicomio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Motivados por tan aleccionadora arenga, Concha y Chili exhibían a los admirados ojos de sus compañeros sus respectivas virilidades en erecta competencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Le voy a meter esto en la boca a Habacuc para que sepa que, mamadas, aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Yo se lo voy a meter a la mamá  del que viva más lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Ya te chingaron Patito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   La plaza cercada de Valladolid, limpia y clara, recogía, entre sus añosos almendros, los inicios en la varonía de Fernandito, los dos exhibicionistas y Licho, que a sus diecisiete años era la voz experimentada y guía espiritual del grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Bueno, bueno, con el Pato que nadie se meta. Lo que tenemos que hacer es estrenarnos o dice mi papá  que podemos quedarnos ciegos. Miren que podemos hacer. El sábado le pido el coche al viejo, compramos unas canastillas, nos vamos a Mérida y ya me dijo mi carnal donde estan las putas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Yo no voy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Mira Fer, tu vas o aquí¡ entre todos te violamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -No me van a dejar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Pero si lo dejaron. Y su miedo fue cayendo entorpecido por las cervezas y el miedo común congregados en el Topaz negro que se lanzó con cuatro pasajeros de la aventura que recorrió dos horas de burlas y presunciones e inquietud desaforada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -¿Cuánto dinero trajeron?&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;   -¿Nos alcanzará?&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;   -Si no nos las repartimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Y el Topaz alcanzó rugiente la Avenida Itzaes, conoció su camellón adoquinado, sus hospitales, su zoológico, la Gatita Blanca y el Gatito Negro y, cuando tomó el retorno de la gasolinera, espejeó la concha de estrellas que cubría la noche y con el vuelo de la levísima brisa de fin de primavera, fue siguiendo, pausadamente, los tacones dorados de Patricia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-7381150245702495143?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/7381150245702495143/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=7381150245702495143' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/7381150245702495143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/7381150245702495143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/la-patita.html' title='LA PATITA'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-4541820984002554735</id><published>2008-07-08T20:13:00.001-07:00</published><updated>2008-07-08T20:13:50.099-07:00</updated><title type='text'>MADRE SOLO HAY UNA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;MADRE SOLO HAY UNA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Nací, según decía mi madre, en un día enteramente predestinado. Un viernes trece. Un séptimo mes. Ella que de Nostradamus directamente, decía, aprendió las consecuencias definitivas de la fecha del nacimiento de las personas en su futuro, me auguraba una existencia pletórica de eventos insospechados y una personalidad adornada por todas las gracias -y pecados- posibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Sin embargo, no me parece que mi madre haya tenido jamás  contacto con literatura esotérica alguna. Además se según mis cuentase no nací un viernes sino un jueves. De haber pretendido un mundo absoluto de sorpresas desde mi nacimiento, me imagino que no me hubiera puesto el nombre prosaico de Josefa que me puso, y, para acabar pronto, no hubiera evitado pagar una multa en el Registro Civil, inscribiéndome‚ como si hubiera nacido un mes después dándome así, legalmente, una fecha natal completamente distinta a la real. Lo cierto es que mi madre siempre fue quimérica y un poco chiflada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Tan es así que, no obstante que mi niñez transcurrió en una atonía absoluta, fiel correspondencia a una inteligencia mediocre en una niña más bien retraída, fecha y pasada de peso; mi madre solía relatar la falsa historia de mis conversaciones metafísicas con antepasados ficticios y una facilidad inverosímil para la levitación, la telequinesis y el dominio de lenguas extranjerase vivas y muertas; facultades todas que, inventaba en sus charlas en la salida de la casa donde se sentaba a tomar el fresco de la tarde y chismear con las vecinas, perdí después de mi primera menstruación, la que, mentía, me había acaecido a los siete meses y siete días, una mañana a las siete horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Y no me parece recordar que ni en mi adolescencia ni en mi primera juventud, ningún indicio sobrenatural que concordara con las alucinantes evocaciones que de esa época de mi pasado hacía mi madre, en las cuales me presentaba como el sueño imposible de un príncipe extranjero, visitante incógnito de nuestra ciudad, que tuvo que ser recluido en una clínica mental de su país, tras mi rechazo irrevocable a sus requerimientos. Tampoco me sucedió nunca haber experimentado la revelación del misterio de la Santísima Trinidad, ni anduve jamás  con al aureola del espíritu santo, ni se me apareció la virgen en las grutas de Calcetoc una noche que, sonámbula, a los once añose robé‚ las llaves del coche de mi papá  y me dirigí hacia aquellas grutas. Es más, hasta la fecha no se manejar, no conozco Calcetoc y nunca he sido católica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Definitivamente mi madre se equivocó siempre y, más aun, cuando al terminar la secundaria me anunció una futura carretera en el entonces, para la mujer, casi vedado campo de la Ingeniería Química Industrial en el que mi inexistente brillantez mental me abriría los secretos del elixir de la eterna juventud, la piedra filosofal, el remedio contra la calvicie, la gordura y el escorbuto y un sustituto eficaz de la penicilina para los alérgicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Así pues, empujada por la autora de mis grises días, deambulé‚ por un semestre penosamente interminable, entre la variedad infinita de los primeros estudios preparatorianos, que sólo pude afrontar con mi absoluta incomprensión, ya que las matemáticas me dan migraña, la literatura sueño, la química nausea, la lógica mareos, la física asfixia y la gramática  pasmos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Para colmo, mi progenitora se convirtió en proveedora permanente de toda clase de menjurjes y preparaciones caseras para mis maestros e inclusive para el mismos Director de la prepa, quien, a fin de cuentase sin mayores contemplaciones me expulsó fulminantemente cuando uno de los preparados maternos provocó la disentería de toda la prole del Dire y una amenaza de divorcio por la parte de su esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Mi pobre madre tuvo que resignarse con mi firme voluntad para estudiar, como lo hicieron mis dos mejores amigase un curso, por correspondencia, de Secretaria Comercial, titulo con el cual obtuve, después‚ del suicidio de mi padre (que mi madre adujo a su incapacidad para todo lo material y todos los demás comentaron que no tuvo otra causa que el especialísimo carácter de mi mamacita), mi actual empleo en el banco, con el que, mal que bien, pago la renta del departamento de tres piezas en que vivimos y las medicinas con que la sostengo a ella, a la pobre, arrinconada y muda en la eterna silla de su enfermedad incurable, sosteniendo el tiempo con su entrecortada respiración insomne y velando la espera de sus ojos abiertos y ciegos a una muerte, cuya ausencia, lo se, cada día, más, la desespera.&lt;br /&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-4541820984002554735?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/4541820984002554735/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=4541820984002554735' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/4541820984002554735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/4541820984002554735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/madre-solo-hay-una.html' title='MADRE SOLO HAY UNA'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-8914508786986383194</id><published>2008-07-08T20:12:00.001-07:00</published><updated>2008-07-08T20:12:47.868-07:00</updated><title type='text'>LUCHO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;LUCHO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Todas las mañanas, con el canto del gallo del corral, Lucho se dirigía a abrir la reja de entrada, le daba los buenos días a su chirrido de goznes oxidados y se sentaba a esperar a su amigo Beto, el viejo periodiquero.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;   Mientras Beto aparecía con su gorrito blanco y su mirada de hombre malo, Lucho se desayunaba del aire limpio de la madrugada, ganaba el espacio querido de su calle y ahuyentaba al gato de enfrente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Entre quince o veinte minutos después, un carrito triciclo avanzaba de puerta en puerta hasta la casa de Lucho. Beto, que casi nunca sonreía, aprovechaba la ocasión que le presentaba la espera fiel de su amigo, para abrir las ventanas a la confianza de un saludo amable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    -Buenos días Lucho, sonreía el diariero y en vez de aventar el periódico profesionalmente doblado, se lo entregaba a su cotidiana visita. Lucho, a su vez, respondía el saludo entrecerrando los ojos y haciendo un movimiento cordial con la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Hasta mañana, si Dios quiere, concluía Beto la rutina de su encuentro y la profunda voz grave de Lucho lo despedía hasta el día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Esto era todas las mañanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Pero la de hoy fue distinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Lucho oyó claramente el canto que mandaba en el gallinero, quiso incorporarse, pero no le respondieron las extremidades de su cansado cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Debe ser la muerte, pensó, está  bien.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;   Le dolió, eso sí, no poder asistir a su cita matinal con Beto. Sabia que a él le iba a extrañar no verlo este día, pero la noticia de su muerte seria para su amigo como morir, también‚ un poquito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                   &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;@@@@@@@@@@@@@@@@&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Hoy sí que todo me salió mal. Llegué‚ al Diario y que ya subió, que si lo publicaron, que si nos avisaron con tiempo, que no se qué. Llevo cuarenta anos trabajando en esto, señor, desde que me corrieron de la Secretaría que porque no le lavaba bien las llantas al coche del jefe y que dejaba mi bicicleta en el estacionamiento, creé usted que por eso me corrieron. Bueno, esa es otra historia. Le estaba diciendo que hoy llego al diario y que subió un veinte por ciento. Y cómo lo iba yo a pagar si lo de ayer que vendí es lo que llevo para pagar lo de hoy. Sólo porque les dije que yo soy más antiguo que el Diario, me fiaron, porque usted creé que voy a andar con más dinero en la madrugada. Ni de loco. Como están las cosas. Y como dice doña Chata -mi mujer es Doña Chata- menos que eso necesito para pasarme el día hasta sin dar del cuerpo. De verdad, yo soy así, todo me afecta mucho. Ya iba  a disgusto haciendo mi reparto. Hasta dije, hoy que vea a Lucho, ni caso le voy a hacer, no estoy de humor. Fíjese que hasta le doble el periódico para aventarlo, como hacía antes de que me enseñara a entregárselo. Pero no lo ví. Me extrañó. En las mañanas no hay nadie más en la casa, porque usted sabe que la seño Marina, desde lo del pobrecito niño y su mamá , no viene hasta el mediodía para traerle su comida, menos los domingos que liquida tempranito conmigo. Y pues sí, me extraño mucho no verlo y hasta me puso más a disgusto. No se‚ porque se me ocurrió ahora en la tarde salir a dar la vuelta, así nomás s, de punto de loco, y pase‚ por aquí. Como le vi a usted, pues le pregunté‚ y le hago la explicación para que no crea que estoy chocheando. Pero uno ya esta viejo y se acostumbra a las pocas cosas que no le cambian y cuando le cambian pues se siente que esta vida es cada vez menos la de uno. Por eso lloro señor, porque veo también a la seño y al niño y es que, Lucho, pues, era mi amigo. Y ya vé, se murió de viejo. Ya casi todos mis amigos se murieron de viejos. Ay señor, hoy si que todo me salió mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;@@@@@@@@@@@@@@@&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mediodía de todos los días, Lucho despertaba de su siesta matutina e iba a orinar al traspatio, debajo de los naranjos agrios. Hasta un par de años antes, Marina lo regañaba porque su sitio favorito para orinar era el aguacate del frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Viejo cochino, le decía. Pero lo que no consiguieron ni palabras rudas ni ruegos. lo logró la rama más alta y cargada del enorme  árbol que se vino abajo llevándose en su caída la reja y parte del murete pegada a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -El miedo no anda en burro, le burlaba Marina cada vez que se acordaba de que a partir de ese día, el metódico Lucho designó como nuevo sitio para el desahogo de sus  necesidades, a los tupidos naranjales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de orinar, la vida de Lucho quedaba en éxtasis hasta la llegada de Marina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el desgraciado día en que perdiera a su nuera y a su único nieto varón, Marina iba al atardecer a casa de su hijo y atendía a éste y a sus dos nietas. Cuando Rodrigo, su hijo, cerraba el consultorio, cenaba con su madre y sus hijas; al día siguiente, después de sus clases en la Universidad, regresaba a Marina a la casa de Lucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a su llegada, ritualmente, Marina recibía el homenaje, cada día renovado, de Lucho. Entre sus manifestaciones de cariño le servía la comida y, cuando terminaba, se sentaban juntos a disfrutar en silencio de su compañía. Ella se ponía a bordar o a leer el periódico y poco a poco se iba quedando dormida entre los brazos de su poltrona. Entonces Lucho se levantaba y salía a esperar a Juliancito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso era todos los mediodías, pero el de hoy fue distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucho ni sintió ganas de orinar ni estaba en condiciones de alcanzar el traspatio. Lo que tenia en el corazón era la pena inmensa de comprender que su idilio se veía truncado por el prematuro fin que tienen siempre las cosas hermosas, poco importa lo que duren. Se sentía impotente para seguir en la felicidad completa en que vivía y se juzgaba culpable de morir irresponsablemente cuando le quedaban tantas tardes de ternura en el paraíso perdido a que condenaba a Marina. Entendía que no era injusto, pero sus ojos se cegaban en el ultimo llanto por su amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;@@@@@@@@@@@@@@@@&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Mi hermana Meche lo trajo a la casa. Fue un caso de amor a primera vista. ¨Usted puede creer lo que le digo?, pero así fue, desde que lo vi me conquistó. todo me gustó de él, su porte tan elegante, el brillo de su pelo, sus ojos tan inteligentes y comprensivos. Aunque era más bueno que el pan, cuando algo nos amenazaba era tan decidido, irradiaba tanto valor, que una se sentía completamente segura con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagínese, tantos años de viuda y de solitaria y aparecía él, así como era. Tan cariñoso y tan fuerte. Y yo, en cambio, siempre estoy adolorida de algo. Pensaba que él me iba a enterrar, pero ya ve cómo es la vida, señor. Yo no gano para penas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan pronto lo conocieron mi hijo y mis nietecitos, quedaron encantados con el Lucho. Aceptaron así nada más que se quedara conmigo. Una vez oí que Rodrigo le dijera a mi pobrecita nuera, que en paz descanse, lo contento que estaba de ver cómo quería yo a Lucho y cómo me quería él; que me veía distinta, cambiada ¨cómo dijo?, como se dice ahora ¿cómo? desestresada, eso es. Ya ve que como mi hijo es psicólogo, esa es su palabrita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando murió mi Rodriguito, que debe estar en el cielo el angelito, Lucho lo sintió tanto o mas que yo. Creería usted, se quedaba frente a la video, viendo la película donde aparece Rodito y le chorreaban las lágrimas y cuando yo apagaba la televisión ni se movía, como esperando que mi pobre nietecito, que en Santa Gloria esté, saliera de la pantalla a jugar con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hoy tan pronto se le descompuso el coche a mi hijo. Se le boto la carga o no se qué‚, pero el caso es que llego tardísimo y después tuvo que llevar el carro a cambiarle la batería, me parece. Así que ni su comida le traje a mi Luchito, señor, ni se‚ si me estaba necesitando, me estaba llamando mientras se moría, solito. ¿cómo no me voy a desesperar? ¿Qué quiere que haga? Ahora si me quedé sola. Si viera usted lo que sentí cuando llegue y vi a Juliancito gritándole. El inocente niño no sabía lo que le pasaba que no salía a jugar a la pelota con él. Pero yo desde que lo vi me di cuenta, me golpeó el corazón, como si se me revelara. No se que voy a hacer sin él. Ya estoy muy vieja. No se‚ porque me castiga tanto el Señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; @@@@@@@@@@@@@@@&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía dos meses de la muerte de Rodriguito y su mamá . Lucho se había acostumbrado a ser la mascota favorita del niño. Acompañaba siempre a Marina cuando ésta iba a visitar a sus nietos y desde que llegaba, el niño se le trepaba encima, le jalaba las orejas, le apretaba el cuello y, con ‚éstas y otras demostraciones de cariño, le hacía patente lo importante que era para sus pocos años. Por supuesto, para el viejo Lucho, el contacto con la inocencia infantil y su revigorizante efecto constituía también una de las circunstancias vitales que se encontraba a su edad. Esta fuente de vida, al verse bruscamente segada, fue forjando una losa en su carácter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue de este modo hasta el día en que una pelota de caucho rebasó la verja lateral de la casa y rodó hasta sus narices. Todavía no acababa de discernir el origen de la presencia de tan inusual objeto, cuando detrás s de el llegó corriendo Juliancito. Cautelosamente, temeroso de alguna reacción agresiva de parte de Lucho, fue acercándose a su pelota. Lucho comprendió enseguida que la vida le brindaba una nueva oportunidad. Tomó la pelotita y se fue corriendo hacia el niño para entregársela. Juliancito, al principio retrocedió con desconfianza, pero al ver la actitud cariños de Lucho, de inmediato le invitó a su juego, hasta entonces solitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran aproximadamente las cinco de la tarde. Marina dormía su siesta diaria. Desde entonces, todas las tardes a la misma hora, Lucho y Juliancito se encontraban a refrendar su desigual amistad nacida con la fuerza de dos soledades refugiadas la una en la otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hoy a las cinco de la tarde fue distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Juliancito no encontraba su pelota. Además, su mamá  tenía en el horno una sorpresa para Lucho. Al fin encontró lo que buscaba. Una mordisqueada pelota de caucho. Pasó por la cocina, se metió a la carrera una galleta a la boca y le gritó a su mamá que el horno estaba apagado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Te he dicho mil veces que no hables con la boca llena. Toma y salúdame a Lucho, le dijo mientras le entregaba cuidadosamente unas doradas croquetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Con su habilidad diezañera rebasó sin soltar su carga la breve verja del jardín y empezó a llamar a gritos a Lucho.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;   Pero Lucho no podía contestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Rodeó la casa hasta llegar al rincón donde dormía y ahí lo vió. Tendido de una manera extraña. Inmóvil. Se acerco y lo llamó nuevamente. Primero con suavidad y luego desesperadamente. Seguía llamándolo cuando lo encontró Marina, llorando entre sus gritos, llorando por instinto ya que su mente infantil no alcanzaba a comprender que el perro había muerto.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-8914508786986383194?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/8914508786986383194/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=8914508786986383194' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/8914508786986383194'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/8914508786986383194'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/lucho.html' title='LUCHO'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-6918005810968191295</id><published>2008-07-08T20:11:00.001-07:00</published><updated>2008-07-08T20:11:54.033-07:00</updated><title type='text'>UN INSPECTOR LLAMA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;UN INSPECTOR LLAMA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   La ignorancia puede ser tan engañosa como la imaginación. Peripatéticamente averiguamos que Broadway es la calle más larga de Manhattan, de la longitud de la misma isla, y que de esta característica recibe su nombre que en español quiere decir calle amplia, grande.  Así, la calle Broadway -la gran calle- se viste de negro y gris en el lúgubre Harlem, va emergiendo rojiza y todavía sucia por el barrio latino -muy cerca de West Side- y después de pasar por Lincoln Center y entroncar con Central Park y la ocho, da cabida en diez cuadras, entre las calles 43 y la 53*, a la zona teatral más importante de América. Descendiendo hacia Brooklyn, Broadway visitará aún Times Square y el Madison, la villa universitaria "Greenwich", la zona gay, el elegante y  bohemio Soho, Little Italy y Chinatown, el Ayuntamiento y el New York Stock Exchange&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;   Pero para el mundo, Broadway no es parte de ningún barrio, ni zona de inmigrantes, bulevar turístico o área comercial. El Broadway de nuestro sueño es el coto del drama y la comedia, los grandes musicales y las obras más aclamadas, cuya calidad se mide por los años de permanencia en cartelera. Entre cafés italianos, cabarets de mala muerte, el tonight show, cines pornos, tiendas y más tiendas fotográficas y de souvenirs, van surgiendo los  teatros famosos, el Radio City Hall, el más alejado, en su integración a los rascacielos del Rockefeller Center; el Shubert, que lleva el nombre de la mayor organización teatral de la ciudad y que actualmente presenta  la célebre Crazy for You de Gershwin; el Eugene O´Neil, presentando la eterna Vaselina (Greese) con Rosie O'Donell; El Imperial, donde se ha alcanzado la cifra de 34 millones de espectadores para Los Miserables; el Broadhurst y la impactante presentación de El Beso de la Mujer Araña que le valió un Tony a Chita Rivera y 6 más para la puesta en 1993; el Broadway con la producción más reciente de Cameron Mackintosh, Miss Saigón; por supuesto, el Majestic con el Fantasma de la Opera y tantos nombre ilustres más, como el Gershwin, el Plymouth, el Music Box, el Helen Hayes, 36 en total con un repertorio de excelencia que asegura los montajes más espectaculares. Sin embargo, al llegar a estos teatros uno pudiera esperarse magnificentes escalinatas de mármol que conduzcan a fastuosas entradas de estatuas y columnas, frisos y bajorrelieves y, por el contrario, desde fuera, los edificios son modestos y a ras de calle, las fachadas son sencillas y hasta rústicas, las taquillas estrechas e incómodas como los foyers que recuerdan salas cinemátograficas y, por los que conocimos, las salas son austeras, pero de magnífica visibilidad y perfecta acústica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Un ejemplo típico es el Royale, en la calle 45, inaugurado en 1927 y que representa dignamente la escencia de Broadway. Es una sala más bien pequeña, de crujientes pisos de madera y pesados butacones aterciopelados, con aroma de oro antiguo y un sabor nostálgico que nos lleva inmediatamente a épocas de esplendor que este teatro ha conocido. Ruedan por el escenario las presencias de Lilis Jourdan y James Dean que triunfaron en 1954 con el Inmoralista de Guidè. También triunfaron en este teatro Geraldine Page, Lauren Bacall, Charles Boyer, Agnes Morehead, Bette Davis -La Noche de la Iguana de Tennessee Williams-; Laurence Olivier y Anthony Queen -Becket-. Aquí se estableció la marca de presentaciones consecutivas para un musical, con las 3338 logradas por Vaselina entre 1972 y 1980. Siempre se recuerda el inolvidable desafio de Anne Banckroft y Max Von Sidow en Dueto para Uno. Andrew Lloyd Weber y Tim Rice presentaron en esta sala el exitoso José el Soñador y Ron Silver ganó un Tony por su actuación en Speed the Plow, obra que marcó el debut en Broadway de Madonna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Actualmente Noel Pearson y Joseph Harris presentan el thriller de J. B. Priestley "An Inspector Calls", cuyo estreno se efectuó en Moscú, en 1945 y su presentación original en Nueva York data de 1947, en el teatro Booth. El director Stephen Daldry hace una espléndida adaptación de este clásico, utilizando el manejo de elementos subjetivos para reforzar la trama. En el inicio, un chiquillo vaga desorientado sobre el escenario hasta forzar a puntapiés que se eleve el pesado telón para dar paso a una maravillosa escenografía. Ante nuestros ojos aparece el casco de una mansión victoriana en Yorkshire, Inglaterra, en medio de una noche lluviosa de un realismo pasmoso. La lluvia escampa y de las nieblas que la suceden irán surgiendo sombras que rodean la residencia. Estas sombras -niños, servidumbre, el pueblo- irán destacando el argumento junto con la iluminación y el acompañamiento musical en vivo, conducido por Terry Farrow. Las luces de la casa se encienden y adivinamos desde afuera el comedor donde se celebra el compromiso matrimonial del aristócrata Gerald Croft, con Edna, hija del industrial Arthur Birling y su arribista esposa Sybil. La animada reunión no es vista por los espectadores hasta que la cena concluye y los varones, Gerald, Arthur y su hijo Eric, salen a la terraza a fumar un cigarro. En ese momento se les comunica la llegada del inspector Goole, de la policía local, quien investiga el suicido de una joven, conocida por varios nombres. Con esos dierentes apelativos, tras serles mostrada su foto, resulta que la muchacha ha sido afrentada por todos los Birling y por Croft, orillandola a quitarse la vida. Las bajezas de que hicieron víctima a la joven provocan violentos enfrentamientos y recriminaciones entre los honorables miembros de la familia y el pretendiente quienes van exhibiendo sus debilidades, sumiendose en una progresiva degradacion que el director acompaña de una ambientación depresiva, la aparición alterna de sombras y el destrozo escenográfico. Al terminar las entrevistas del inspector Goole, con una velada amenaza de enjuiciamiento, miserables y ruinosos, los protagonistas se enfrentan al pueblo que se ha adueñado de la residencia, en silencio, avisándoles de su inminente desgracia social. Desesperado, Mr. Birling, trata de averiguar en la policía local acerca de la procedencia del inspector Goole. Entre sorprendido y entusiasta, se entera de que no hay ningún inspector de ese apellido, que ningún suicido está en investigación y que, de hecho, nadie se ha quitado la vida en la ciudad, en mucho tiempo. Las luces se aclaran, la escenografía se repone mecánicamente y la familia, aliviada, ve renacer su posición amenazada y se apresta a hacer a un lado lo ocurrido para reanudar la celebración interrumpida, como si nada hubiera pasado, cuando suena el teléfono y...un inspector llama. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   El magnífico Philip Bosco, ganador del Tony al mejor actor por Lend me a Tenor en 1989 y muy famosos por cintas como Secretaria Ejecutiva, FX 2 o Tres Hombres y Un Bebé, luce su extraordinario fraseo como Arthur Birling, personaje hecho a su medida. Como su esposa Sybil, la primerísima actriz, Rosemary Harris, logra una magnífica representación en sus afectaciones de dama pretenciosa y madre atribulada, confirmando el porque ha sido merecedora de practicamente todos los premios teatrales en Londres y Nueva York. Otro actor de amplia trayectoria, el inglés Keneth Cranshaw, pese a sus credenciales shakespereanas y de haber compartido créditos con Mia Farrow, Liam Neeson y Ryan O'Neall, hace un inspector Goole disparejo, de menos a más, tal vez por exigencias del director para llevar la trama a un clímax dramático, pero mostrándose, al principio, apresurado y fuera de tono, hasta llegar a alcanzar un muy buen nivel en el desarrollo de la interpretación. Marcus D'Amico y Jane Adams -ganadora del Tony a la actriz de reparto por esta puesta en 1994- son los hijos Birling y Aden Gillet, como el pretendiente de la chica, completan el cuadro protagónico, sosteniendo el muy buen nivel general de la obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El público ha gozado esta muestra de teatro de alta escuela y lo agradece reiteradamente al repertorio que una y otra vez lo espera, al subir y bajar del telón, entre aplausos inacabables.  La función de mediodía ha concluido y los espectadores, dócilmente, nos conduciremos hasta el viejo Sardis, a la vuelta, sobre la 44, entre sus paredes tapizadas de retratos de los grandes de la escena neoyorkina, para rematar una función con el gusto traidicional del Broadway que hoy finalmente conocimos y que ya nos ha enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   *En Manhattan, como en Mérida, la nomenclatura de las calles es númerica, con la diferencia de que la numeración no es de pares y nones, sino consecutiva, a lo largo de ordinales (1,2,3) y, a lo ancho, de cardinales (1a., 2a.) A las primeras se les llama calles y a las segundas avenidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;New York, Julio de 1994&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-6918005810968191295?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/6918005810968191295/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=6918005810968191295' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/6918005810968191295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/6918005810968191295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/un-inspector-llama.html' title='UN INSPECTOR LLAMA'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-5135099786918469737</id><published>2008-07-08T20:05:00.000-07:00</published><updated>2008-07-08T20:06:09.366-07:00</updated><title type='text'>HEBDOMADARIO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;HEBDOMADARIO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Campañas las de mi tiempo hijito...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El abuelo entorna los ojos para ajustar el diafragma de su memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   La primera que me acuerdo, en mi pueblo, fue cuando sólo habían tres coches de alquiler; el mío, el de tu tío Carlos y el del Guanaco...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   El Guanaco era tu peluquero papá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   ¿El peluquero? Bueno, algo así, al rato me acuerdo bien. Y se preparaba la llegada del candidato desde tres días antes.  Se alistaban los restoranes, el cura, el alcalde y el maestro, las fuerzas vivas como les decían. Claro, nosotros los transportistas, con las charchinas en su punto y de relux. Se organizaba la feria, el palenque, la corrida y, si había tiempo, peleas de box...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "Kid Barato se trepaba los calzones con las manos enguantadas. Torpemente embadurnado de vaselina, sobre los moretones que comenzaban a hincharse, apenas veía y poco podía hacer para parar los cansados golpes de su rival que, diez años y veinte kilos mayor, perdía la ventaja de su potencia, disminuida por la edad y el peso. Pero Kid Barato no iba a tener tiempo de revertir las condiciones del pleito. Detrás de un débil pero bien colocado gancho, a lo que le quedaba de hígado, se fue de bruces contra la orinada lona del cuadrángulo encordado en el que se metió..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   ...porque me empujó el condenado turco Ardif que desde esa época ya sacaba dinero hasta de las piedras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   La pelea no fue contra el turco, viejo, el turco te pegó en un baile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Bueno, si yo te lo conté, cómo lo vas a saber tu mejor, a ver. Pero lo que te estaba diciendo era de la campaña de don Fidencio Mukul, que se hizo célebre porque fue el primer indio de la Revolución que iba a llegar a Diputado. Indio y requeteindio, de los que cuando decían má...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Y a poco no todos eran indios en el pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   ¿Qué te pasa? ¿Cómo vas a comparar a nuestra familia? Tu bisabuelo fue hacendado ¿No has visto las fotos? Sólo porque se murió de repente y mi mamá estaba muy joven y sus hijos éramos unos niños, no hubo quién nos representara y todo se le quedó a la primera camada del viejo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Que ni les dió el apellido, dormita la abuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Pero nos heredó la clase, defiende abochornada la tía Alicia, violando su inmutabilidad por primera vez en la semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Y mientras vivió,  fuimos los niños ricos del pueblo, invitados de honor a todas las fiestas, sobre todo la de la Guadalupana, que era la patrona...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "El emblema mal pintado y peor dibujado -con una clara y extraña tendencia a la izquierda- encabezaba la procesión. Los monótonos cantos terminaban en el centro de la casa grande, donde la señora de la hacienda había terminado de preparar los festejos. Lucidos mestizos, de punta en blanco y con las alpargatas nuevas. Las mujeres, con el terno multicolor de hilo contado y los rosarios de coral o filigrana. Todos eran esperados en las largas mesas colmadas de comidas típicas, tragos baratos y dulces de la región. Para la  diversión general se había trasladado el tronco con cebo que retaba la agilidad de los jóvenes y el mínimo coso portátil esperaba a los espontáneos para la charlotada. La misma banda de artistas improvisados, que festejaba los revolcones de la parodia taurina con una poco reconocible Macarena, se instalaría después en endebles templetes para amenizar la velada nocturna con los ritmos más populares del momento. Si las tarimas - o los músicos, de tomados- no se venían abajo antes, el cuadro tradicional vería su fin con las primeras luces de la amanecida, cuando los más crudos terminaban de retirarse a sus pobres viviendas, después de festejar a la Virgen."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   ...Y que alguien me niegue que en esa época no se comía y bebía como debe ser y se sabía festejar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   La abuela dice que eran puras borracheras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   ¿Y como se iba uno a divertir? Pero no me sigas distrayendo que se me olvida el cuento. Te decía que entonces ni se hablaba de oposición. Todo era el Partido, lo que naturalmente era mejor porque a esa pobre gente que está acostumbrada a que le manden, qué le vas a ir a decir de democracias y de sufragios y de no se cuantos inventos de ahora. Entonces nos decían: Ya se decidió que fulanito va a ser el diputado, y se acabó. Ni se gastaba dinero de más en a ver quién va a ser ni tenían que llegar tantos tipos que después ni los vuelves a ver y sólo están buscando su tajada para callarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Pero tu me dijiste que Fidencio Mukul tuvo que imponerse a los que no lo querían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Ah, en el mismo Partido. Entonces el más abusado ganaba la candidatura y no había opositor porque por los muertos no se vota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;      "Usando como tribuna la cama del carrito de mulas conque recorría los pueblos más escondidos del Estado, Pablo Caballero se dirigía a la multitud que le oía : &lt;los&gt; Aspaventoso y atrabancado, Pablo mezclaba los conceptos del enciclopedismo francés, todavía de moda, con los novedosos tratados de la dialéctica alemana y los aplicaba a la realidad del momento. Para estar seguro de que lo entendieran, esperaba a que Vinicio Tuyub, su mozo, tradujera el discurso a la lengua que más dominaba su público. Vinicio, a su vez, le ponía de su cosecha el aderezo con que el mensaje llegaba vibrante y motivador a los concurrentes al mitin. &lt;porque&gt;"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Pobre, y su sangre fue la única que entintó la carretera en la que lo sorprendieron una tarde, cuando regresaba al pueblo. Dicen que lo estuvieron siguiendo después del mitin y esperaron a que se parara a orinar para caerles encima a él y a su Sancho Panza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   ¿Agarraron a los asesinos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   ¿Quién los iba a agarrar?, si fueron los mismos bandidos de la policía que manejaba aquel Mukul y que es el ídolo de este viejo porque lo ocupaban para sus fechorías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No seas ignorante y calumniosa mujer. Nunca se supo quienes fueron y hubieron muchos sospechosos. El maestrito les tiraba a todos, por eso hay que reconocer que lo querían los indios. Pero era muy ingenuo. En vez de ponerse bien arriba se quiso lanzar sólo y ya vez lo que le pasó. En cambio Fidencio sabía caer bien y acuérdate qué campañas, o también me vas a negar lo de las campañas, eh, me lo vas a negar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "La plaza reventaba de bandas y papelitos de china recortados como para una posada. Desde temprano se habían instalado, en quioscos de madera que ostentaban por todas partes los colores del Partido y la foto del Candidato, puestos de fritangas y aguardiente. El Palacio Municipal, daba en su balcón, desde una falda alusiva, el recibimiento al héroe de la Patria. Los pitos y tamborazos de las bandas competían en efusividad para enrarecer el sacrificado ambiente provincial del pueblo. De repente, entre gritos anunciatorios, emergía por la única calle pavimentada que conducía a la plaza, la abigarrada comitiva, a cuyo frente se veía a Fidencio Mukul, de punta en blanco, como si supiera la alba acepción de la palabra candidato. Flanqueado por la reina de belleza local, en traje típico, y por las Autoridades constituidas, Fidencio, los brazos en alto, el ceño fruncido y la sonrisa suficiente, como aparecía en todos los retratos que lo rodeaban, fue conducido hasta el balcón que le daba la bienvenida oficial y desde ahí, entrecortado, con la voz engolada y el gesto emocionado se dirigió a la concurrencia &lt;agradeciéndoles&gt;"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Hijo, ¿ya fuiste por el periódico de hoy?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   ¿Para qué, abuelo? ¿Para qué?    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-5135099786918469737?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/5135099786918469737/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=5135099786918469737' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5135099786918469737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5135099786918469737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/hebdomadario.html' title='HEBDOMADARIO'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-5508547883143509521</id><published>2008-07-08T20:04:00.001-07:00</published><updated>2008-07-08T20:04:53.766-07:00</updated><title type='text'>CAROLA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; CAROLA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de su espeso maquillaje, las cejas finamente delineadas se alzaban, con su voz, para brindarme el desproporcionado rojo corazón de su beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Mi noviecito, mi noviecito,- me destornillaba el oído- ven, mi rey, dame un besito,-me aventaba su perpetuo tufo de tablajera clandestina- te voy a regalar una medallita de la buena suerte -me rasgaba la nariz con sus infinitas uñas de hechicera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Tan pronto podía me arrancaba de su abrazo de martirio y, con el pecho desbocado por el terror y la repugnancia, me alejaba llorando mientras los demás niños me burlaban por ser el novio de Carola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Carola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Se arremangaba el rebozo de mestiza por el cuello viperino y con las piernas abiertas y el trasero levantado, apoyada en el palo de escoba que usaba por bastón, seguía recorriendo las calles malas, cazando abejas con tapitas de coca cola, despanzurrando sapos a pedradas, analizando con el tacto y el gusto -y los ojos espantosamente puestos en blanco- los líquenes del charco más grande de la cuadra y rezando a su margen antes de arrancarlos girando siempre hacia su izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Tu novia es la bruja, tu novia es Carola, me gritaban en la escuela y yo sufría inconsolable, porque no, la verdad es que yo no era novio de Carola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Carola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -¿Qué tal Carolina?, la saludaba la traidora de Mamá cuando entraba a comprar sus porquerías a la tienda, con el Diablo. Dile a tu perro que se quede afuera, no me vaya a orinar otra vez la pared.&lt;br /&gt;  -Diablo, vete pa' fuera. Pero si ahí está mi noviecito, -localizaba mis ojos azorados detrás de las faldas de mamá-. Ven a que te dé un besito mi rey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Aquí tiene Carola: creolina, alcohol, aceite de linaza, almidón, polejía y alfileres de cabecita. Media docena de huevos de patio, un kilo de galletas de animalitos y tres cuartos de manteca. ¿Algo más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Un besito de mi novio. Porque tu eres mi noviecito ¿Verdad nené? ¿Verdad que eres el noviecito de Carola?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Carola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Cuando la luna se pone como una piedra entalcada y parece que al cielo le hubiera entrado el sarampión de tan manchado de estrellas, se cogen florecitas amarillas, de cualquier tipo, de preferencia sin olor, pero que piquen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -No es cierto Carola, no puedes salir a coger flores de noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -No salgo sola chiquito, salgo con mi gato. El me guía mientras platica con los iguanos. A él le tienen miedo hasta los fantasmas de la oscuridad y se le hacen a un lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Y ¿Para qué quieres las flores?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Para mi círculo. Un día de estos me van a ver de quince años.&lt;br /&gt;Yo estaba lo más lejos posible del grupo de chamacos que rodeaban a la vieja, pero lo suficientemente cerca para oír fascinado las invocaciones que la llevarían de vuelta a la juventud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Y cuando te bebes la sangre refinada, ya empiezas a sentir la vida que te renace. Suena tu corazón como un volador que se revienta y se te reparte pro todo el cuerpo un cosquilleo. No te quema el fuego de las velas que vas apagando y encendiendo con las manos, mientras le gritas al tiempo, primero cosas bonitas, luego mentadas de madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Ven aquí callejero -Mamá llegaba y, antes de empezar a oír la explosión de regaños, sentía el jalón de cabellos que me izaba para llevarme casi en vilo hasta la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Cómo puedes estar ahí achocado entre la chusma oyendo a esa mugrosa degenerada y loca de Carola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Carola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Un día llegó la policía con un coche que tenía como mosquiteros en la parte de atrás, adonde empujaron a Carola después de sacarla de la barraca de cartón y lámina en que vivía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Ya era hora de que acabaran con las cochinadas de esa inmoral. Condenada vieja que usaba su covacha para rentar a las pirujillas de la Avenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Y vendía alcohol.&lt;br /&gt;   -Y mariguana.&lt;br /&gt;   -Y se robaba la sangre del rastro.&lt;br /&gt;   -Porque era bruja.&lt;br /&gt;   -Y hacía mal de ojo al que le caía mal.&lt;br /&gt;    -Qué bueno que se llevaron a&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Carola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SUCESOS DE POLICIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Una mujer joven fue hallada muerta en el interior de una humilde vivienda, en extrañas circunstancias. La joven yacía enmedio de un círculo de veladoras y flores amarillas, sobre el piso de tierra de la casucha; estaba exageradamente maquillada y alrededor del cuello tenía un rebozo empapado de la sangre que, aparentemente, ella misma había vomitado. La policía está en la búsqueda de la propietaria del predio que, según los vecinos es una anciana a la que sólo conocen por el nombre de Carola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-5508547883143509521?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/5508547883143509521/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=5508547883143509521' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5508547883143509521'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5508547883143509521'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/carola.html' title='CAROLA'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-2519903649186345624</id><published>2008-07-08T20:03:00.000-07:00</published><updated>2008-07-09T09:38:34.862-07:00</updated><title type='text'>LA PASION EN LA SANTA CAPILLA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;LA PASION EN LA SANTA CAPILLA&lt;br /&gt;O&lt;br /&gt;UNA DE LAS MAS BELLAS MORADAS DEL PARAISO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sainte Chapelle: luces de la Santa Pasión&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;París, sucio, maloliente, caro como nunca y siempre irresistible, con su pasado monumental que corre por museos, palacios, iglesias y plazas mientras pregona los siglos de una cultura que nada parece menguar.&lt;br /&gt;En el centro de la Ile de la Cité, la isla que hiere el corazón del Sena parisino, se levanta majestuosa la Santa Capilla -Sainte Chapelle-, adjunta al hoy Palacio de Justicia francés, que fuera sede real en el medioevo galo.&lt;br /&gt;A principios del Siglo XIII, las Sagradas Reliquias de la Pasión se vieron en peligro por el avance de los infieles -turcos, griegos y búlgaros-, sobre Constantinopla, donde estaban depositadas. En 1237, Balduino II, el emperador bizantino, entró en pláticas con el Rey Luis IX, San Luis de Francia, quien no consideró prudente organizar una expedición de defensa, pero aceptó adquirir las reliquias para ponerlas a salvo. Balduino ya había pignorado, en Venecia, la Corona de espinas de Cristo. Cerciorado de su autenticidad, San Luis la adquirió, en 1239, por 135,000 libras. Dos años después llegaban a Francia, por la misma vía, un lote de las preciadas reliquias, entre ellas, gran parte de la verdadera Cruz, fragmentos de la Santa Lanza, la esponja, el manto y el sudario. Se dice que incluso se se conservaban restos de la sangre, la leche y el pelo de la Virgen, el cráneo de San Juan Bautista, la vara de Moisés y otros objetos bíblicos. Entonces, el Rey Santo, para urna de tan preciosas reliquias, dispuso dentro de su Palacio, la construcción de este magnífico ejemplo del gótico francés, cuya consagración, pasados seis años del inicio de la obra, se efectuó el 26 de abril de 1648.&lt;br /&gt;Una leyenda curiosa -y poco probable- se tejió sobre el diseño de la capilla. Se cuenta que el diseñador fue un arquitecto desconocido que antes de presentar su proyecto conoció el de un colega, a todas luces superior. Movido por la envidia, mata al compañero y huye, para terminar en los arrabales de la ciudad, como un paria. Un monje lo auxilia y le aconseja, tras su confesión, que se recluya en un convento dominico a expiar su culpa. El arquitecto se convierte en novicio y conoce a un joven arquitecto a quien, nuevamente aconsejado por el monje, le brinda su proyecto, que se convierte en el aprobado por el Rey. Según la leyenda el monje era Tomás de Aquino y el joven arquitecto Pedro de Montreuil, que oficialmente es el artífice de la obra. Ahora se sabe que Montreuil era ya un hombre maduro cuando se comenzó la capilla, por lo que la historia sólo ha servido para poner en tela de juicio el verdadero nombre de su constructor.&lt;br /&gt;Los siglos trajeron incontables transformaciones a "una de las más bellas moradas del paraiso", como se le conoce desde el XIV. Es obvio que no sirvió de modo eficaz para su objeto original, ya que las Reliquias acabaron por perderse en manos de los detentadores del poder, que las regalaron o dispusieron de ellas de algún modo, como Carlos V, que dió una espina a su cuñado, Carlos IV de Bohemia y un trozo de la Cruz a el duque de Berry, su hermano. Como símbolo de la realeza, la Capilla debió sufrir las destrucciones revolucionarias de 1789. Del mobiliario y los objetos reales que contenía, lo poco que se salvó se conserva en otros sitios, como Notre Dame o la Biblioteca Nacional. Los tímpanos, coronas y flores de lis, signos reales, fueron martillados. En 1857, el arquitecto Lassus se encargó de la restauración que devolvió a la capilla gran parte del esplendor que podemos todavía admirar.&lt;br /&gt;Como la mayoría de las capillas de su género, la Sainte Chapelle consta de dos niveles, el superior para los señores y el inferior para los servidores. La nave central es única, con cuatro bovedillas que se rematan en un traverso de siete arcos. Desde la parte inferior se destacan las decoraciones magnificentes de arquerías trilobuladas entre las cuales doce hermosos medallones, adornados con cabujones y trozos de vidrio, representan a los apóstoles, cuyas estatuas vigilan el solemne escenario de la capilla superior. Esta, la consagrada a las reliquias de la Pasión, es de una esplendidez subyugante. Los Reyes y sus invitados principales podían acceder a ella directamente desde sus habitaciones y admirar el contraste de la luz tornasolada que se filtra por los vitrales para crear un ambiente irreal que deslumbra al visitante cuando penetra al interior. El arte gótico más depurado desciende desde la bóveda celeste, centelleada de estrellas doradas, que parece flotar sobre los finos montantes de las vidrieras en una aparente fragilidad inverosímil. Las vidrieras son auténticamente un sueño extasiado de color. Se les considera uno de los conjuntos más completos del arte de la Edad Media. Su tonalidad violeta se hizo un clásico que imitaría la producción de Chartres hasta la posteridad. Las escenas bíblicas que se representan son poco visibles ya que se supone que el artista -o los artistas, dado que más de una escuela puede estar representada en ellos- quiso darle menor importancia a las imágenes que al total del mosaico que embruja a los sentidos. Sobre la puerta principal, un portentoso rosetón, con nervios de orígen falmígero y el emblema de Carlos VIII, remata hermosamente la estancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres genios musicales en la Santa Capilla&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mal pueden las palabras relatar la emoción de quien concurre a la Santa Capilla. Pero la misión se hizo más difícil durante este verano, cuando el Ayuntamiento parisino regaló a la ciudad y a sus innumerables turistas con la organización de una serie de conciertos en la Capilla Superior. Bajo la dirección de su fundador, el maestro Brice Thomas, el juvenil ensamble instrumental "Les Franciliens" y su violín solista Fréderic Moreau, ejecutaron un programa excelso: "La Pequeña Serenata Nocturna" de Mozart, el "Adagio" para cuerdas de Albinioni y, como platillo principal, "Las Cuatro Estaciones" de Vivaldi.&lt;br /&gt;La orquesta, creada en 1989, reune a talentosos artistas, ninguno mayor de 26 años, todos los cuales han sido laureados o finalistas de Conservatorios Nacionales Europeos. Se han presentado en los más selectos escenarios franceses y su violín solo, Moreau, de apenas 25 años, obtuvo por unanimidad -algo excepcional- el Premier Prix del Conservatorio Nacional de Música de París en 1989.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mozart compuso la "petit musique de nuit", al final de su vida. Contemporánea de la ópera "Don Giovanni" y de sus últimas sinfonías, esta obra alegre y viva contrasta agudamente con el tono dramático de sus creaciones postreras y con el propio final de la existencia del autor. El Allegro introductorio es tal vez lo más popular de toda su producción y, por su belleza, se utiliza con frecuencia para sesiones didácticas sobre instrumentos de cuerdas. El segundo movimiento, un tierno Romance, coincidió con el declive de la luz natural que fue incrementando la iluminación violácea de la capilla y que durante el majestuoso Minuetto del tercer movimiento ya tenía al espectador convencido de hallarse en un espacio celestial. La rotunda alegría del Rondó finalizó la ejecución entre el éxtasis de la concurrencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la participación central de los dulces quejidos adolescentes del arpa, el ensamble bordó, seguidamente, el clásico Adagio para cuerdas de Albinoni, todo melancolía y emoción. El nombre de la arpista, injustamente omitido en el programa, nos impide darle el crédito a su maravillosa ejecución que el público reconoció con el aplauso más prolongado de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en plena penumbra gótica, con el oro del proscenio iluminado solamente, se inició la interpretación de las cuatro estaciones de Vivaldi.&lt;br /&gt;El célebre allegro inicial de La Primavera, envolvió el regio recinto con el canto de los pájaros, el soplo de la brisa y los murmullos de la fuente. De súbito, la tormenta interrumpe la fiesta y oscurece el azul, pero la calma renace y las aves entonan de nuevo su salutación a la vida. El prado se mece por el zumbido de las flores, los caballeros reposan junto a los fieles perros. La gaita enmarca el baile de ninfas y pastores que retozan en el esplendor primaveral.&lt;br /&gt;El Verano, en su Allegro non molto, representa al sol y su fuego implacable, cabalgando sobre el hombre y sus rebaños, abrasando la pradera. El Adagio introduce la respuesta de la tórtola y el jilguero al monótono llamado del cucú. La brisa suspira, pero acalla su voz cuando Bóreas muge y anuncia el vendaval. Los pastores, aterrados ante la inminente borrasca, como moscas enloquecidas, abandonan el reposo. Ay, sus temores son ciertos, el cielo tiemba y se ufana mientras el granizo siega las espigas.&lt;br /&gt;El Otoño se presenta alegremente, entre danzas y cantos de los villanos que celebran la abundante cosecha. Más de uno, embiagado, se abandona al sueño. El aire se hace clemente, la estación invita al regocijo. El nuevo amanecer verá a los cazadores en el afán de la presa mayor, el cuerno de caza, los fusiles y los perros furibundos en pos del animal que huye, espantado por el ruido y por los perdigones que, al fin, la hieren. El Allegro final canta su estéril intento de escapar hasta que muere agotada.&lt;br /&gt;El Invierno es una visión de cristales de hielos temblorosos ante los embates del cierzo. La lluvia inunda todos los espacios. Cautelosamente, los hombres abandonan la tranquilidad del hogar, castañean, resbalan, caen. Se abrazan de nuevo y corren sobre la nieve húmeda y constante. Los vientos se desencadenan, pero el panorama es de la mayor alegría.&lt;br /&gt;La renovación de las estaciones representa el ciclo vital que, una y otra vez, nos manifiesta la gloria de la naturaleza; la gran enseñanza de la eternidad que siempre cambia y vuelve a ser la misma.&lt;br /&gt;Mozart, Albinoni, Vivaldi, por si mismos, son también el ejemplo del género humano sobrepuesto a la llaneza de sus épocas, para trascender a todas las generaciones y coincidir en el arte magnífico de "Les Franciliens" que por esta noche estival se han congregado en una de las moradas más bellas del paraíso, como una invitación selecta para los dichosos iniciados que admiramos la belleza de estos otros símbolos de la pasión, vertidos con la poesía que se creó ante nuestros sentidos para comunicarnos la gloria sublime de vivir, en el marco sin igual de este sucio, maloliente, imprescindible París. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Paris, verano de 1992&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-2519903649186345624?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/2519903649186345624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=2519903649186345624' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/2519903649186345624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/2519903649186345624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/la-pasion-en-la-santa-capilla.html' title='LA PASION EN LA SANTA CAPILLA'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-1647554273083607879</id><published>2008-07-08T20:02:00.001-07:00</published><updated>2008-07-08T20:02:37.927-07:00</updated><title type='text'>ANDREA Y EL MAR</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;ANDREA Y EL MAR&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Andrea era la caricia de la luz del faro sobre las olas. La filigrana del instante mágico en que la espuma victoriosa preña al mar. Furtiva de un prisma de sombras, atisbando los negros azules con su mirada morena, Andrea era la brisa y la sal que canta canciones a los oídos de las caracolas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   No sé si ya es el momento de contar su historia. Todavía los amaneceres en que el sol despide sin ella a la noche resultan insoportables. Todavía la arena intenta el dibujo de su forma revuelta pero perpetua. Y, sobre todo, el mar la extraña, todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   La desconocida barrió con su rastro exánime el agudo deslave de pìedra calcárea que, desde el entronque del camino carretero conque iniciaba el pueblo, transcurría hasta el muelle. Su paso de aparición tránsfuga parecía concluir en cada saliente de la calle, en cada charco merodeado de cangrejos, en las nubes de chaquistes que moteaban el fin del atardecer.&lt;br /&gt;   Las chozas de los pescadores a esas horas ya tenían las velas encendidas para prevenir al viento del norte. Sus habitantes, acostumbrados a las leyendas marinas, tardaron en comparecer al rumor de la extraña embarazada que iba con obstinación hacia la playa, como un galeote ruinoso. Cuando los pobladores empezaron a seguirla curiosos, ella ya había llegado al breve malecón de palmas enanas y seguía semejando una tortuga en reversa, a punto de desfallecer. Una angustia enorme le surgía del rostro y era un imán para las miradas a la vez que repelía hasta al más compadecido de su andar trabajoso, con las piernas abiertas y los brazos en péndulo. La cadencia del cuadro componía un sueño levitado hacia su destino de olas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Sus pies alcanzaron por fin la arena mientras la noche se hacía dueña del horizonte y la brisa arrastraba los primeros truenos de la tormenta. Ella, indiferente a la pasión de la tempestad que hizo huir a los vecinos, se tendió frente al mar y sumergió en el agua su expresión. La lluvia comenzó a borrar las formas e intentaba inundar a la materia cuando los gritos de la parturienta rompieron contra la oscuridad rasgada de relámpagos. Por un instante, su alarido doblegó al barrunto del oleaje y las nubes, estremecidas por el ciclónico embate de los elementos. Luego, toda la naturaleza encabritada desapareció en el olvido de los tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Pasada la medianoche, la luna deshizo a la tempestad en trazos blancos y se mostró al océano que pareció quedar satisfecho de su cotidiana búsqueda.&lt;br /&gt;La curiosidad de los pobladores pudo salir entonces de su encierro y los llevó hasta la playa húmeda como hembra en celo. Revisaron infructuosos por la costa,  atisbando entre las dunas y recorriendo en varios sentidos los senderos de la madrugada, pero no hallaron a la mujer. Conjeturaron que, si no había sido un fantasma, un alma errante  escapada de los infiernos que acababan de ver desatarse, debió ser una infeliz que se vino a regalar al mar. Estaban por retirarse cuando el llanto de Andrea rondó sus oídos desde el interior del castillo arenoso en que se hallaba, la primera de tantas guaridas que le robaría a la playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Justa, a sus cincuenta años acababa de ser madre por décima vez. La última, le dijo a su marido. Así sería porque el siguiente embarazo le costó la vida. Fue ella, madre vocacional, la que recogió a Andrea y se la llevó a su casa, para terminar con el trabajo de parto que se quedó a medias, lavar el cuerpecito oscuro perpetrado de escamas y brindarle el pecho generoso que le dio alimento. Justa también la llevaría después frente al cura para que le pusieran el nombre que resultó de un anagrama de Leandro, su hermano de leche y su primer amante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Pero yo no quería hablar de recuerdos, hacer memorias torpes de las islas imaginarias que la rodearon siempre, dibujando en su alma una convicción de ninfa y náyade. Yo odio pastorear por esos años que transcurrió  junto a la playa mientras su silueta se perdía entre el vaivén permanente de las olas, adoptando su voluptuosidad; sazonando su piel del gusto salobre de las algas, hurtando la rémora de los naufragios ante la indiferencia de las gaviotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Cuando Justa perdió el resuello y se murió entre el charco de sangre que le desbordaba el sexo, Andrea lloró su único llanto de amor.  El marido de Justa, incapaz sin su mujer de sostener a la prole, apenas acertó a repartir a los huérfanos entre sus parientes. Andrea, ausente desde entonces al mundo exterior, se dejó conducir a casa de la tía Chela, junto con Leandro. Ahí crecerían los dos, en calidad de arrimados, con las fluctuaciones de la divina providencia y al titubeante amparo de su mutua compañía.&lt;br /&gt;    Leandro, desde que tuvo uso de razón y fuerzas para ayudar en las labores de la pesca ribereña, tomó a su cargo la protección de Andrea y consiguió para ambos un nuevo lugar para vivir. Para él, ella nunca fue una hermana postiza sino su dama enamorada, que lo recibía cariñosa aunque distante cuando regresaba, cargado de sol y de cansancio, de las rudas tareas de pescador.&lt;br /&gt;   Al llegar a la adolescencia, ella ya era la figurita etérea que siempre sería, con la piel tostada y llena de luz que tienen los vagabundos de la playa. Desde mucho antes había aprendido a reconocer los diminutos esteros en que se refugiaba para impregnarse de la luminosidad solar y del frescor marino; ya llamaba por sus nombres a los especímenes que desafiaban el tesoro del plancton y se uncía de la lluvia de las palmeras en la resaca de los temporales. Lejana de todos los demás habitantes del pueblo, era aceptada como una curiosidad local, adoptiva común de todos los que recordaban el enigma de su origen.&lt;br /&gt;     Leandro, por su parte, se convirtió en un mocetón de músculos acerados y voluntad indomable. Pronto aprendió el arte de la captura de los peces más redituables y se negó firmemente a la práctica de cobrar la raya en la cantina, trocada en alcohol y en mujeres. Esto le permitió fomentar un capital y adquirir siendo casi un niño, su primer equipo de aperos y, al poco tiempo, su propia embarcación. Como Andrea, era muy apreciado en el pueblo y, como ella, sostenía un contacto mínimo con los demás. Su urgencia era terminar el trabajo y correr a la choza en que vivían para sostener su existencia en el limbo del mudo regazo de Andrea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Porque ni a mi me abrió jamás su espacio interior. Yo que la vi formarse con el prodigio de sus turgencias menores, cual copos de piloncillo; que suavizé mi tacto con el vello dúctil que la enmarcó en aureola y se hizo mullido colchón en su pubis melífluo; que, sin propuestas o reticencias, cultivé la primera perla de su ostra y me incendié en su concha voraz que me consumió por entero, descubriéndome la furia del éxtasis y los límites de la dicha. Yo que a partir del primer amor me hice su esclavo y me contagié de su pasión oceánica, para huir con ella cada noche hacia la mar celestina que nos acogió el sexo y los humores entre dimanaciones de estrellas. Yo, su guardian, su dueño, el lacayo de su trono, también vi vedado el acceso a la visión encantada que la tenía presa, el duende furtivo que secretamente la raptaba para llenarla del semen del mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Las largas tardes del verano eran las favoritas de Andrea porque le permitían extender sus charlas absortas con el rumor de las olas y su inacabable juego con las asterias. Desde que comenzó a acostarse con Leandro, debía evitar las noches para sus divagaciones marinas ya que se aficionó  a fornicar en el mar y se le hizo innoble reunir sus impulsos carnales con su contemplación metafísica. De cualquier modo, sus ayuntamientos al compás del reflujo de la marea, fueron siéndole cada vez más vitales y pronto Leandro no pudo sostener el ritmo que ella le impuso. A pesar de su hercúlea constitución y la fogosidad de su juventud, la exigencia de la muchacha fue creciendo cada vez más y acabó por derrotarlo. Humillado tuvo  que resignarse a verla salir por las noches, sola, humeante de deseo, a rebuscar entre el contoneo de la bajamar un consuelo para el piélago de sus ansias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Los murmullos costeños, confundidos con el aroma de los efluvios de Andrea, se hicieron gritos desesperados que no tardaron en despertar la virilidad del pueblo. De las chozas de palma se desprendieron, en orden, nunca más de uno a la vez, todos los hombres de la aldea que fueron a encontrarse con la sirena bruja que los recibía en sus piernas y les abrevaba la savia de la especie, en acometidas furiosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Y entonces sí me hice invisible para ella. Ciega, salía del templo que le forjé, para ir hacia la mar de su sacrificio. Su piel regresaba después envuelta en las miasmas de mil cópulas, como un códice vivo, relatando la epopeya de su vaina insaciable. Nada oía, sonámbula invencible, se refugiaba a su retorno en un sueño obstinado del que sólo la rescataba la luz de la aurora. Entonces abría los ojos limpios, despejados de la borrasca que los perdía e, inocente,  le bastaba una sonrisa para volver a ser mi ama y yo su can.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Aunque su delirio nocturno conoció a todos los varones del pueblo, alrededor del hecho se tendió un pacto de silencio. Y así, cuando Andrea volvía a la playa, a la luz del sol, para recoger los hábitos de sus parrandas marinas y lavar los restos de su verguenza, las otras mujeres la recibían con el afecto de rutina, sin reconocer  en ella a la enemiga que por las noches les robaba, aunque sólo a una, pero siempre a una, el ansia de su macho. Volvía a ser la niña hurí, discurriendo por el mar su solemne liturgia de arena y sal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Los primeros síntomas del embarazo fueron los que diluyeron el encanto. Mientras las mujeres se apresuraban a felicitar a Leandro por la preñez de Andrea, sus maridos se sintieron picados por la el orgullo de la verdadera paternidad. El prestigio súcubo de la aparición acuática, despertó en ellos el afán de ser dueños de la especie, de ser engendradores de su estirpe.&lt;br /&gt;   Andrea, al darse cuenta de su estado, canceló repentina toda salida de su choza. Le pidió a Leandro que clausurara todas las ventanas y atrancara las puertas. Le suplicó que no saliera sino a lo más indispensable y, sin darle explicaciones, permanecía por horas, acurrucada e inmóvil, atenazándose el vientre.  Los hombres como olfatearon antes su furor sexual, intuyeron entonces su miedo que los enervó al extremo. Empezaron a rondarla celosos, a atisbar hacia su intimidad tapiada, a rumiar la desesperación de su ausencia y a enfrentarse entre ellos cada vez más violentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Suave, como el hito de sus suspiros, fue acercándose otra vez a mi. Por fin creí suplantar a los dioses del mar a que rendía su devoción. Su trémula entrega,  su tímida confianza, fueron mi  felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Como si el avance del embarazo emitiera un númen fatídico, el acecho de los amantes furtivos se convirtió en una guerra sorda y desleal, de prepotencias y alevosías. La muerte se vistió de irremediable solución en los conflictos que nacían a la entrada de la vivienda de Andrea y discurrían hacia el mar, al fin, el auténtico amante abandonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Entonces, las mujeres que no pudieron descifrar el enigma del orígen, descubrieron el origen del enigma. Supieron, con el instinto de preservación de que son depositarias, que era su turno de dar lugar a la égida. Unidas sin concierto,  comparecieron ante el refugio de Andrea e implacablemente destruyeron los esfuerzos de Leandro para protegerla. El muchacho, que quiso dar su vida para evitarle cualquier daño, se rindió impotente ante todo el pueblo femenino que acabó venciéndolo por su superioridad numérica y la convicción de expulsar a quien se había convertido en el germen de su desgracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Leandro recuperó el sentido horas después, auxiliado por las mismas manos que lo agredieron. Las mujeres que le limpiaban las heridas, solícitas, se negaban, sin embargo a decirle que había sido de Andrea. Renuentes a contestar sus inquisiciones, no lograron detenerlo en la búsqueda de Andrea. Sin pensarlo ni un instante corrió hacia la playa y de inmediato reconoció sus huellas en fuga. La clara marca de sus pies que la marea respetaba, lo llevó tras ella, por la margen serpenteada del mar. Su prisa no cedió ni ante el embate de los alisios que lo empujaban en contra de su ruta desesperada. La lluvia inició liviana para reactivar sus sentidos pero paulatinamente fue cegándolo y cuando se aunó con la noche y los alaridos del cielo, terminó por robarle el aliento y tuvo que continuar a rastras, jineteado por la tormenta. Estaba a punto de desfallecer otra vez cuando escuchó los aullidos de Andrea. La ansiedad se le renovó en un instante y, en un esfuerzo supremo, se incorporó en su carrera imposible.&lt;br /&gt;     Cuando la distinguió, tendida en la arena, entre la oscuridad y la lluvia, ya no gritaba,  pero le pareció que seguía moviéndose. Se le acercó con angustia, como si su cercanía pudiera lastimarla. No parecía sufrir ya que la parte superior de su cuerpo estaba inmóvil, pero sus caderas se movían en una danza macabra e inexplicable. Aunque despejó sus ojos del pelo anegado y revuelto que lo cubría, su mente no alcanzaba a entender la terrible visión. Entre las piernas de Andrea, Andrea querida, niña de mi amor,  muerta sin remedio, entre sus piernas amadas donde hallé los trinos de todas las aves y la luz del alba, de su vientre, dulce, riquísimo almíbar que me dió calor, queriendo salir a la vida, con sus ojos angustiados y sin párpados, el mismo color lleno de ternura, un enorme pez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Andrea era el sueño inacabable de la marea, la virgen floración del musgo matinal que corre una pátina sobre las olas. Era el eco sagrado de las embarcaciones perdidas que pregonan sus tesoros para embrujar a las nubes. Fue una filtración de los dioses que no pudo volver a su fuente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Ya su historia la saben. La he contado al viento para que el mar se entere y la deje de esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-1647554273083607879?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/1647554273083607879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=1647554273083607879' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/1647554273083607879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/1647554273083607879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/andrea-y-el-mar.html' title='ANDREA Y EL MAR'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-5244929765353986976</id><published>2008-07-08T20:01:00.001-07:00</published><updated>2008-07-08T20:01:37.834-07:00</updated><title type='text'>AQUI TODOS HABLAN DE LA ROSA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;AQUI TODOS HABLAN DE LA ROSA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la eterna calle de Alcalá, con su falda almidoná, a unos pasos del Teatro de Bellas Artes al que me referí en la entrega anterior, poco antes de arribar a la Puerta del Sol, junto a la calle Sevilla -quizás de allí su nombre-, se levanta el majestuoso Teatro Alcázar, éste sí, dotado de la prestancia y donosura armoniosa de una de las calles más bellas de esta hermosa capital española.&lt;br /&gt;A partir de las columnas marmóreas de su foyer se introduce, por escaleras laberínticas, a una espaciosa sala de butacones aterciopelados que esperan al espectador para contribuir a disfrutar cómodamente la función.&lt;br /&gt;Esta noche la ocasión es con motivo de la presentación de “La Rosa Tatuada” de Tennesse Williams, obra que marca el retorno al teatro de Concha Velasco, actriz muy identificada con el público por su larga trayectoria en la cual, desde muy joven, ha alternado la comedia y el drama, tanto en cine como en televisión. Una reciente encuesta la eligió ni más ni menos que como la poseedora de las piernas más bellas del cine hispano. No es una chica Almodóvar, pero está hoy, ya en la cincuentena, demostrando la firme personalidad de una diva. La edad, sin embargo, no le ayuda mucho con el personaje que requeriría una intérprete más fresca. Serafina delle Rose, el eje central de la pieza, mujer fogosa y pasional, inmigrante italiana, llega a embarazarse dos veces en la representación y resulta difícil imaginarse a la Velasco en esas lides.&lt;br /&gt;No es esta circunstancia, de cualquier modo, el pecado principal de la puesta. Tampoco lo es que la traducción, como admite el responsable, Vicente Molina Foix, por eufonía cambiara el sentido del título que originalmente se interpreta como “el tatuaje en forma de rosa”,  invirtiendo inciertamente sustantivo y adjetivo, en contra de lo que el autor trató de expresar. Todo sería sustentable si la dirección hubiera sido más aplicada. Como se sabe, Tennesse Williams, trata en sus dramas de cubrir hasta lo posible las funciones de adaptador, coreógrafo, director de escena y aún de caracteres. Define a sus personajes y las reacciones de tal modo que llega a precisar, por ejemplo, que la madre de Brick en “La gata sobre el tejado de zinc caliente”, es “terriblemente sincera”, para indicar el tono de su personaje. Así, al Director en una obra de este autor tan imperativo, le queda un margen muy estrecho de maniobra. O puede optar, como hace en esta ocasión José Carlos Plaza, por dejar discurrir sus recursos y aún introducir morcillas de su cosecha, todo, lamentablemente, con poca fortuna.&lt;br /&gt;Pero lo peor de todo es el casting, poco feliz. La obra principia con una Serafina joven y realizada en espera de su marido para comunicarle el embarazo del que sería su segundo hijo. Su alternante en la escena es Asunta -personificada por Paca Ojea-, vendedora de elixires de la buenaventura y artes de amor y personaje que debía de ser agente de la réplica de la hembra satisfecha a la taimada marchante de mercaderías de ilusión, para plasmar precisamente la plenitud de Serafina. Pero la Asunta en esta puesta es espantosa, deja a la Velasco sola en sus arrebatos y reduce sensiblemente con su atonía este lienzo inicial. Otro tanto ocurre cuando le toca acompañar a Serafina al conocer la noticia del imprevisto fallecimiento de su marido, que es el origen del drama de la pieza. La Ojea, de voz débil, expresión monótona y sin la menor chispa, apaga los excesos de la Velasco y crea espacios vacíos que el Director parece no advertir o en todo caso no es capaz de resolver. La consecuencia es que Concha se acaba perdiendo en su soledad y recurre a tonos sobreactuados que mal le van con los períodos de sumisión y dulzura, que el personaje, en estas circunstancias, debiera exhibir. Cuando, por el contrario, la pieza le exige grandilocuencia tenemos oportunidad de verla en esplendor, pero como se mira, el conjunto es irregular.&lt;br /&gt;Después del deceso del marido de Serafina, que le provoca un aborto, ésta se sume en una postración de diez años, de la cual no logra sacarla ni el reclamo de su hija, que la rechaza por el abandono de su persona y por no asistir a su fiesta de graduación; pero lo que la viene a reanimar es la noticia bastante póstuma de que el marido le fue infiel. Ciega de furia e incrédula, arremete contra su recuerdo y en otra actuación patética, al reclamarle al confesor del difunto,  Fidel Almansa, que hace el papel del sacerdote reclamado, lo hace tan mal que la escena que debía ser dramática provoca la risa del respetable, porque el pobre padre, sacudido al viento y a punto de naufragar durante todas sus líneas,  no es del peso de la robusta Velasco.&lt;br /&gt;La aparición de un nuevo amor para Serafina, un hombre más joven, inmigrante, camionero y con un tatuaje de rosa, como el marido muerto, le suaviza el encono, le provoca un nuevo embarazo y, algo insólito en don Tennesse, le da a la obra un final feliz.&lt;br /&gt;Aparentemente cuando compuso este melodramón, el autor se hallaba enamorado y se refirió a su pieza como “mi obra de amor por el mundo”. Tal vez consciente de sus limitaciones, para curarse en salud declararía a Vogue , antes de su estreno en 1950, que fue su deseo “manejar formas nuevas”. En cualquier obra de Tennesse Williams, tenemos que referirnos a sus exitosas piezas “El zoo de cristal”, “La gata…” y por supuesto “Un tranvía llamado Deseo”.  Como sello de su estilo, en todas encontramos los sórdidos deseos ocultos en seres intrincados que, al calor del entorno del sur norteamericano, afloran de su marginalidad hacia la exposición de sus pasiones. La temática gira en torno o particulariza siempre el intenso drama de una mujer que desde una pausa existencial en que la enfoca la pieza, va intensificando sus acentos hasta develar tonos del carácter femenino atormentado por un trauma que identifica el género hasta convertirse en auténticos clásicos del teatro universal.  Pero esta Serafina delle Rose no sufre con la misma pena, para que pueda colocarse al lado de sus congéneres en las otras obras citadas. A su dolor le falta además una veracidad creíble. Resulta que no puede quitarse de la piel el recuerdo de su marido porque durante los más de diez años que lo fue, todas las noches, sin excepción, llegó a hacerle apasionadamente el amor. Y además este caguamo se cargaba una querida, por lo menos, para quemar infiernitos. La falta de un marido ardoroso es un drama marcadamente menor que el de la ninfomanía de Blanche Dubois o la desconfianza por un marido “sospechoso” que convierte a Margaret en una gata caliente. En fin, sin perder la estilística chejoviana que le caracteriza, esta obra de Tennesse Williams, merece el poco renombre que la coloca detrás de sus piezas principales.&lt;br /&gt;Dentro del ya criticado reparto, no quiero dejar de mencionar una reminiscencia de los setentas, la aparición de Pilar Bayona, aquella gemela que junto a su hermana Mili, hizo época en México. Aparece en un papelito absolutamente prescindible, como acompañante de la vecina que le revela a Serafina la infidelidad de su marido y como viene se va, sin pena ni gloria.&lt;br /&gt;Sin pena ni gloria también concluye la obra, en la que los espectadores, fieles a la Velasco, la acompañan hasta su salida, para brindarle un pálido y apresurado reconocimiento, muy por debajo de sus laureles. Mejor suerte para ella –y para nosotros- en la próxima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madrid. Marzo de 1998. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-5244929765353986976?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/5244929765353986976/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=5244929765353986976' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5244929765353986976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5244929765353986976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/aqui-todos-hablan-de-la-rosa.html' title='AQUI TODOS HABLAN DE LA ROSA'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-5937388707172282029</id><published>2008-07-08T18:09:00.001-07:00</published><updated>2008-07-08T18:09:26.235-07:00</updated><title type='text'>YUNKÁ</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;YUNKA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "Yo soy Yunká. El señor de la selva, el orfebre del verde iluminado que se eleva hasta morder el sol. Soy el alto parlamento de las ardillas entre las cimas de lianas y el rumor ambulatorio de las hormigas. Desde mi pecho de madera inerme, soy el todopoderoso patrón de la hondonada y el valle, de la humedad y la sombra, canturreando el silbido de los pasos del viento por las siluetas de mis fantasmas."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Pero la visita comienza por un recodo de tramoya, más coreografía que plancton, en el cual, a la manera de comediantes desgastados, los guías entonan un quejumbroso himno a la desolación, por la mano egoísta del hombre.&lt;br /&gt;   La naturaleza -dicen- nos dotó de un suelo noventa por ciento selvático. Hoy día sólo una décima parte subsiste. Y para demostrarlo, a lo "largo" de quince minutos de un sendero estrecho, el ramón y la ceiba desaparecen, para dar paso a la llanura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "De mi trono aún abrevan las fieras que son mis súbditos, señal de mi poderío. Los felinos que arrebatan con la mirada, las aves que conducen el sonido del espacio, los reptiles que dibujan en la tierra las vertientes de las espinas y los insectos que determinan el ritmo de mi corazón."&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;   No obstante  -dice el guía- si existen, ya no es posible verlos. El ejemplar que nos muestran del jaguar -jaguarín-, que fue símbolo de religiones antiguas, es un pobre minusválido, cuyos ojos han perdido el color, por los flechazos de las cámaras que le han robado hasta el alma. Los monos que hoy son invitados artificiales de paseo por los árboles, perecerán porque han perdido la costumbre de su hábitat. De las víboras ni hablar, no pueden transcurrir por los caminos del hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "A mi reino se han agregado las recientes figuras del ciervo y el antílope, la jirafa desgarbada y la mística cebra. El Asia milenaria y la estepa africana disfrazan mis dominios con sus nativos, en calidad de víctimas usurpadoras que, entre formaciones nostálgicas, solventan las culpas de alguna ambición errada."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Esos son los bambis -nos señala el guía- y vemos al estereotipo de la ternura, ensayando unos brinquitos. Más allá, el despistado bebé de un elefante  -¿un elefante enano?- intenta confundirse entre los corrales de los rinocerontes. Todos son herbívoros -recuerda el chofer del autobús que ahora nos conduce por el increíble recorrido-, pero -advierte- hay que estar prevenido por si alguno se pone nervioso. Asentimos escépticos mientras contemplamos los bultos arrumbados que recuerdan las especies salvajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "Y el agua. En lagunas, esteros, albuferas, ríos. Corriendo por todas mis arterias como el maná de mi fortuna. Inmune todavía por la potencia de su caudal, heredado de las montañas. El agua, diseñando la orografía de mi imperio y alimentando sus vidas. Las vidas de todos."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Y al borde de la laguna, descontrolados como sus paisanos, ante un lodo extraño, los hipopótamos permutan el agua de sus ríos por esta novedosa charca, que limita la última parte del recorrido. El "contacto con la naturaleza" se convertirá desde aquí en un abúlico transcurrir por las explicaciones de la nueva guía -"esta laguna todavía tiene tortugas, lagartos y peces de la región, pero desde este bote motorizado es imposible verlos"- que dejarán a las posibilidades de la imaginación todos los recursos de este parque ecológico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Hay frío, el viento a la intemperie de las palapas sin paredes, donde esperamos el autobús de regreso, se cuela por el espíritu incierto que no alcanza a definir su ser. "Soy Yunká, señor de la selva", sigue repitiendo en este ambiente raro, como un programa aprendido. Irá tras nosotros, guturizado, por las sinuosidades de la carretera que lleva a la ciudad, donde desaparecerá en un gemido -sollozo- que ya no alcanzaremos a escuchar.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-5937388707172282029?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/5937388707172282029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=5937388707172282029' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5937388707172282029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5937388707172282029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/yunk.html' title='YUNKÁ'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-4689125784341590349</id><published>2008-07-08T18:05:00.001-07:00</published><updated>2008-07-08T18:05:47.225-07:00</updated><title type='text'>DOMINGO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;DOMINGO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Las horas se arrastran como las hojas entre los resabios de marzo.&lt;br /&gt;            Por detrás del muro, agitando los setos del vecino, la voz lejana de un cronista deportivo.&lt;br /&gt;            El calor doblega los ánimos del mediodía.&lt;br /&gt;            Desde un tamarindo, el pájaro me observa, en la terraza, junto a la piscina.&lt;br /&gt;            Se pregunta por qué escribo con tanto afán, entre papeles, libros y un portafolios desencajado.&lt;br /&gt;            Quizás se imagine que soy un poeta en éxtasis, a la caza de la musa.&lt;br /&gt;            Tal vez por eso se alegra y canta, describe un círculo por sobre mi espacio y se reconforta del calor con un rápido chapuzón en el agua del estanque.&lt;br /&gt;            Lo hace otras veces, siempre con menos prisa, en amable invitación.          Quiere ser parte de mi historia, inundar mi poema.&lt;br /&gt;     Cuando me doy cuenta, lo miro con tristeza y le confieso que estoy trabajando, que estos papeles no son el rumbo de mis sentimientos o la nave de un sueño, sino la cruda realidad que freiré para comer.&lt;br /&gt;            Antes de que me pida más explicaciones, me refugio en la casa y, fatalmente, tropiezo con un espejo. Desde dentro, un ser que apenas reconozco, me descubre y  se asombra de mi presencia. Me pregunta si soy el mismo que a los veinte años leyó a Baudelaire y juró, sobre los senos de una prostituta anciana, ser un poeta maldito. Aquél que cabalgaba sobre lomos de trenes imaginarios por los senderos de la Amazonia y hasta los puentes de París. No me parezco, se dice, a las leyendas que cazaban estirpes ni a los dragones que vomitaban fuego. Y yo alguna vez se lo prometí, me recuerda, le prometí la poesía, los trenes, las estirpes y el fuego.&lt;br /&gt;            Pero a cambio, le digo, tengo esta casa, con el confort suficiente para pasarme los domingos encerrado mientras un pajarito me acompaña y disfruta de mi piscina.&lt;br /&gt;            El del espejo se queda serio. No entiendo su expresión. Adivino:&lt;br /&gt;            -¿Te doy pena?&lt;br /&gt;            La figura distante sonríe cruel.&lt;br /&gt;            -No, los ricos nunca me dan pena.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-4689125784341590349?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/4689125784341590349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=4689125784341590349' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/4689125784341590349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/4689125784341590349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/domingo.html' title='DOMINGO'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-1722561042274450273</id><published>2008-07-08T18:04:00.000-07:00</published><updated>2008-07-09T09:56:14.094-07:00</updated><title type='text'>LA PESQUISA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;LA PESQUISA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué cuánto tiempo llevo aquí? Saque usted la cuenta. El día que entré se inauguraron las Olimpiadas y me acuerdo muy bién porque quién me iba a decir a mi de la aglomeración. Para llegar tuve que esperar tres camiones y me tiré más de media hora de retraso. Eso sí, primera y única vez en tantos años. Sí, siempre como portero, ya ve que con el problema de mi cadera pues en qué otra cosa. No, el más antiguo no. Si el que me contrató fue don Jorgito que en aquel entonces era el superintendente de la compañía. Sólo él, tan buena persona, me pudo emplear, a mi edad y con mi defecto, fíjese, luego que me corrieron por chocar un carro de la camionera y sin pagarme la rehabilitación. Sí, yo los conozco perfectamente a todos, como no, hasta por los motes. Luego de tanto tiempo de verlos entrar y salir un día sí y el otro también y cada que se presenta la oportunidad les presta uno un servicio, que un recado, que un encargo, en fin. ¿El Director? Uy, ese pobre muchachito, le voy a decir que esta mal hablar así, yo nunca he renegado de mis patrones y eso que he tenido cada fiera, pero de donde vino éste. Era todo antojos y aquí su buen para atendérselos. Y cuidadito me fuera a retrasar tantito cuando me hablaba o para venirle a jalar la puerta cuando llegaba, porque créame que se me quedaba mirando con cara de bisté. Incapaz que él fuera a empujar esta mustia puertecita. Podía yo estar trayendo sus paquetes o regresando de comprarle sus cigarros o el periódico o lo que se le hubiera ocurrido ese día, pero él se esperaba a que yo viniera arrastrando mi pierna baldada, para darle paso al Emperador. No, como iba a creer que me alegre lo que le pasó, pero Dios sabe porque manda las cosas. Uno no puede tenerle estima a una gente que pasa diario junto a usted y no es capaz de darle los buenos días o las buenas tardes porque el caballero rara vez llegaba antes del mediodía. Qué diferencia con don Jorgito. El que también es jefe, cuándo va a dejar de llegar sonriente y saludando a todo mundo, siempre tempranito, el primero. Bueno, casi siempre, hoy no, porque algo debió pasarle y se presentó hasta después de las diez. Sí, claro, mucho después de lo del Director. Yo creo que a ese lo mataron unos muchachitos que entraron muy sospechosos, como ocultándose. Se veían como disfrazados, con tremendos bigotes y sombreros que les cubrían el rostro y cuando salieron ya mero me tumban de lo apurados que iban. No, nunca se habían parado antes por aquí y me va que eran fuereños, por el tipo, pero ellos fueron señor, segurito que esos fueron los que mataron al Director.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;********************************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No joven, yo no soy la secretaria del Director. Jacqueline, para variar, se tomó la semanita porque dizque tiene un resfriado terrible, que no le extrañe a usted que se esté curando en la playa. Claro, como su jefe le tiene todas las consideraciones porque ella es muy servicial, se puede imaginar. Hasta he llegado a pensar que a propósito le dan permisos cada jueves y domingo, así viene su tonta y le arregla el archivo, pone al día la correspondencia, prepara las actas retrasadas, en fin, le sacó el puesto, porque ella, entre que llega, se pone su cremita en las manos, se pinta las uñas, espera que se le sequen, baja a desayunar, se dedica a chismorrear con cualquiera que se acerque, leé sus revistitas y luego entra a "acuerdo", resulta que siempre está ocupadísima para hace su trabajo, la pobrecita, y, como dice el alcahuete de su jefe, por eso se enferma tanto y vive estresada. Ay sí, como decía el difunto, que Dios me perdone era un alcahuete. Sí joven, yo sí trabajo de planta, soy la secretaria de don Jorgito desde hace diecinueve años y afortunadamente no he tenido otro jefe que él, más que ocasionalmente como ahora que estoy supliendo en la Dirección. A mí me llaman porque, modestia aparte, conozco la oficina de arriba a abajo. Yo he ido ascendiendo junto con mi jefecito, que ha llegado hasta donde está a base de esfuerzo, no porque le hayan regalado nada como a otros. Es de plano el que más y mejor trabaja aquí, figúrese todo lo que yo he aprendido con él. Desde a hacer el café con su punto de canela, que no lo hay más rico y si no vea como viene todos a robar, hasta a inventariar un archivo muerto, revisar y dictaminar contratos...¿Qué? ¿Celosa yo? ¿De Jacqueline? ¿Qué le pasa? Ni aunque me suplicaran dejaba yo a don Jorgito. Ya sé que así como a mi jefe nunca le van a dar la Dirección y antes lo van a jubilar como parece, porque no hay justicia en este mundo, a una tampoco la toman en cuenta por sus méritos sino por lo que ya usted se imagina, pero yo muy a gusto con mi jefe, sí señor, él es todo corazón ¿No fue él, sin tener por qué, quien me facilitó de su bolsa lo de la operación de mi mamacita, cuando el Director no me quiso autorizar, no digamos su atención médica, siquiera el préstamo para que no perdiera la vista mi madre? Disculpe usted que me ponga sentimental, pero es que todavía me puede aquello. Por eso ni voy a decirle que me pese lo que le pasó a ese fulano. No, la verdad que no me di cuenta de nada. Sí, ya había llegado a trabajar, pero la verdad es que en ese preciso momento, como le diré, pues, no estaba en mi escritorio. Había ido, ya sabe usted, al tocador, y no me fijé quién entró al privado. Sí, ya habían llegado todos, bueno, casi todos, porque don Jorgito, cosa rara, llegó hasta muy al rato. Quién sabe quién mató al Director.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***************************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues sí, mi comandante, yo soy el del aseo aquí ¿A esa hora? Normalmente ya terminé de hacer la limpieza general y estoy pendiente de lo que se ofrezca. Casi siempre al que se le ofrecía era al Directorcito; que si bajara a lavarle el coche, que fuera a ponerle gasolina, revisarle las llantas, el aceite y el agua, un día sí y otro también; los martes y los viernes ir a su casa a hacerle el arreglo a su tamaña casota que parece que adrede la ensuciaran para que yo tenga tanto trabajo. ¿Gratificación especial? Ni lo sueñe. Según, yo para eso estoy. En cambio don Jorgito, déjeme le cuento, a su casa voy los sábados y aunque vive sólo con sus dos jovencitos, desde hace dos años que enviudó, uno llega y todo está tan limpio como lo dejé antes de irme, si ya le he dicho que le estoy robando lo que me paga, pero además me da mi comida y hasta para llevar. Sí verdad, perdóneme, me distraje, usted me preguntó dónde estaba yo a esa hora. Pues ahí, en la oficina del Director, mejor dicho, en la parte de atrás, donde están los archivos. Resulta que hoy salió con el bendito de que su mozo nuevo no sabe asear zapatos y ahí me tiene con el encarguito de la zapatería de toda la sagrada familia. No es que no me guste mi trabajo, lo que pasa es que luego ni un gracias, ni una palmadita, cuantimenos una compensación. Ah sí, le decía que en eso andaba cuando oí el disparo. La verdad es que tardé un poco en salir porque me dió miedo que fuera un asalto y me tocara una bala perdida. Habrán pasado unos diez minutos en que si salía o no salía. Hasta que me armé de valor y me aventé para fuera. Entonces lo vi, como ustedes lo encontraron después, tirado sobre su escritorio y más que frío. Claro que ya no había nadie más en el privado, pues ni que fuera tan quedado el que lo hizo. ¿Imaginarme? Pues me puedo imaginar, vera usted, de alguna de las tantas movidas del licenciado, que ese sí que la gozaba. Todo el tiempo estaba yéndole a comprar chocolatitos de esos caros, con su rellenito de alcohol, o tarjetas de esas que ya sabe, te quiero mucho, te extraño tanto, nadie como tú, ya le tenía medido el gusto. Claro, como era joven, cargadazo y de no malos bigotes, pues no le faltaban. Y eso que la mujer es agraciada y, si me permite la intimidad, no se nota bien atendida. Cuando voy a su casa, si no está con otras viejas estiradas en el cotorreo o con el teléfono pegado a la oreja, se sienta frente a una taza de café que nunca se toma y queda en trance, hasta que algo se le ocurre y le pega un grito a alguno de los criados o a mí, que ya sirvo para lo mismo. Pero se le nota lo insatisfecha, lo despechada. Sí señor, o fue ella o fueron las otras. A mí nadie me quita de la cabeza que una de sus damas se lo echó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*****************************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le voy a suplicar que esto sea breve y que vea usted que no se me vaya a estar molestando para ratificar cosas o dar firmas ni para ningún tipo de diligencias engorrosas de esas en las que ustedes son especialistas. Ya le habrán informado quién soy y no quiero perjudicar a nadie. Yo no me di cuenta de nada ni tengo la menor idea de quien haya asesinado a ese muchacho. Sí, cuando dicen que pasó todo, estaba haciendo antesala afuera de su oficina, pero ni oí el disparo ni me fijé si alguien salió después. Debo haberme quedado dormido o me distraje o qué sé yo, pero no puedo referirle que pasó adentro. Bueno, sé que hubo un disparo porque lo estaban comentando, creo que la secretaria o el de la limpieza ¿Ya habló con ellos? Le pueden decir mucho más que yo. Las personas de mi edad ya no le damos mucha importancia a las cosas que pasan a nuestro alrededor, usted se hace cargo, más allá de nuestras narices. Yo ya estoy jubilado y sólo me gusta salir de vez en cuando a ver como andan mis acciones en esta compañía porque, francamente, vengo a echarme una platicada con un buen amigo, ese gran caballero que es don Jorge. Buen hombre, noble como pocos, don Jorge. El alma de este negocio. Aquí entre nosotros no crea que estoy tan viejo para no entender que mi época de financiero ya es cuestión de historia; ya a nadie le interesan mis anticuadas concepciones y esos jovencitos que están apenas abordando sus naves, reniegan de nuestros consejos, según ellos anacrónicos y en desuso. Puede ser, pero uno todavía está vivo, cuando menos lo suficentemente vivo como para que no lo estén enterrando. Ese es uno de los méritos de Jorge, sabe que todos tienen algo que enseñarnos y por eso ha aprendido tanto y era el indiscutible aquí, hasta ahora, claro, porque ya ve lo que le estaban haciendo. De eso vine precisamente a hablar con el muchachito al que mataron. De ninguna manera iba a permitir que me cambiaran al ejecutivo para que me pusiera a alguno de esos compañeritos suyos que está acomodando desde que lo pusieron al frente por puras influencias, si a mi no me van a venir a contar como se maneja el pandero. Pero no señor, si no soy el único, me consta, eh, no soy el único que se queja de la nueva administración. Pero a mí me dejan a Jorge para atender mis acciones o de plano me retiro, faltaba más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*******************************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo está claro como el agua, mi comandante. El culpable está clavadísimo. Es ese señor al que todos le dicen don Jorge. Tiene treinta años trabajando aquí, según me informaron en el departamento de recursos humanos, donde también me dijeron que desde hace varias administraciones era el consejero principal de la Dirección y parecía que cuando se jubiló el Director anterior a él lo iban a situar en el puesto, pero siempre impusieron al hoy difunto que era el hijo de uno de los principales accionistas de la empresa y que apenas estaba regresando de terminar sus estudios en el extranjero. Averigué que, desde que entró a la compañía, el muertito empezó a hacerle la vida imposible a todos los antiguos, pero especialmente a don Jorge, quesque por la envidia de que todos los clientes, los accionistas, los ejecutivos y hasta el más humilde empleado respetaban al otro y le reconocían más que a él que era el mero mero. Así que a don Jorge le recortaron su cartera, le cambiaron el vehículo por uno de los descontinuados, lo refundieron en una oficina que ya estaba cerrada y es prácticamente inhabitable y, para acabar, lo obligaron a checar tarjeta, como si fuera tropa. Por supuesto, el hombre no aguantó más y pidió su jubilación, que le aceptaron de inmediato. Esta iba a ser su última semana y, cosa extraña, para despedirlo el Director le organizó una reunión. Resulta que sólo invitaron a los nuevos gallones que entraron con el fallecido y durante la pachanga uno de ellos le puso algo en la copa a don Jorge que lo hizo perderse. Ya que estuvo sin sentido, la fiesta se convirtió en un relajo. Vistieron de mujer al pobre viejo y le pintarrajearon la cara, lo iban ultrajando haciendo burla y media mientras lo fotografiaban en poses vergonzosas. Finalmente lo dejaron en la puerta de su casa, medio desnudo, vomitado, apestoso a alcohol y semi inconsciente. El que me contó esto fue precisamente uno de los que lo llevaron a la casa, junto con el mismísimo Director, y me dijo que se quedaron a esperar, desde lejos, para ver que abrieran la puerta, y cuando se asomó uno de los hijos que estaba con una muchacha, se morían de risa viendo la desesperación de los jóvenes. Ya se puede imaginar, ese señor tan digno y tan decente como todos dicen que es, el bochorno que debió pasar. Fui a su casa y me entrevisté con uno de los hijos, le pregunté sobre lo que le acabo de contar y se me soltó a llorar, tamaño muchacho. Se ve que les dolió mucho, pero naturalmente no me quiso platicar nada al respecto. Con el único que me falta hablar es precisamente con don Jorge. Se la ha pasado todo el día en su oficina, sin salir ni recibir a nadie. Yo creo que el asunto está resuelto. Si usted lo declara no creo que le vaya a negar. Enseguidita le suelta la sopa. ¿Quiere que le acompañe comandante? &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Buen trabajo compañero. Le felicito por su labor, pero tengo que prevenirle que no sea tan fantasioso ni tome decisiones tan a la ligera, máxime tratándose de asuntos tan delicados como son siempre los homicidios. No se puede lanzar una acusación tan grave sin analizar a profundidad todos los elementos de la investigación. En primer lugar, cuando menos tres de los testigos afirman que a la hora del crimen su sospechoso no se encontraba en el edificio. Por otro lado, el portero recuerda haber visto a tres sujetos de mala catadura que se introdujeron de manera subrepticia hasta el área de oficinas para salir posteriormente del mismo modo. Además, uno de los empleados reveló que el occiso llevaba una vida desordenada y tenía una gran afición por damas de reputación dudosa. No hace falta mucha imaginación para deducir que es muy posible que alguna mujer despechada o quizás un marido vengativo hayan contratado gente profesional para ultimar al victimado. Esta es mi hipótesis y sobre ella realizaremos la investigación, dejando de lado esa temeraria idea de usted, basada en un hecho sobre cual me parece, sinceramente, que dramatiza. Sí le voy a pedir que vaya a platicar con don Jorge que seguramente está -y es más que lógico- consternado por un acontecimiento tan terrible como el sucedido por la mañana. Hágame el favor de tranquilizarlo, indicándole el rumbo que daremos a la pesquisa y, de camino, devuélvale este sombrero, con su nombre en el forro, que seguramente dejó olvidado en días pasados en la oficina del Director. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-1722561042274450273?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/1722561042274450273/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=1722561042274450273' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/1722561042274450273'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/1722561042274450273'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/la-pesquisa.html' title='LA PESQUISA'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-5688899466123021916</id><published>2008-07-08T18:03:00.000-07:00</published><updated>2008-07-08T18:04:09.146-07:00</updated><title type='text'>LA MAQUINA BOBA</title><content type='html'>LA MAQUINA BOBA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Me enferma. No puede entender que me choca su "gorda, gordita, gordis". Yo tengo un nombre y no soporto los apoditos, menos como esos. Para qué me parto el alma todos los días en los aeróbics entonces. Para tener una figura esbelta y que el papanatas de mi marido en cualquier reunión delante de la gente me cuelgue lo de "mi gorda", el baboso. Claro, como su papá le dice así a mi suegra, él y sus hermanos,  muy machotes mexicanos, ahí van con sus vulgaridades para sobajarla a una. Como eso de que estoy sentada platicando y viene el salvaje y te pasa el brazo, pero no para acariciarte sino como para hacerte un candado, hazme el favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Pues tú tienes mucha razón mano. Lo bueno es que estás abusado y no te dejas, porque con las viejas nomás se dan cuenta de que pescaron menso y no te las quitas de encima. Pero en tu caso da gusto ver como la manejas. Tu mujer es incapaz de llevarte la contraria delante de nosotros y respeta a tus papás y a los cuates. Pero de todos modos no están bien algunas actitudes en las que te descuidas de plano y que debes cuidar antes que se pasen de la raya. Por ejemplo, el otro día que fuimos a cenar a tu casa, te pusiste a servir la mesa y el mantelito en la copa y no sé qué más. Y ya sentados, que el niño salió a pedir un vaso de agua y tu te paraste a dárselo. Cuidado amigo, eso es peligroso, de ahí a que te cuelguen un mandil, qué diferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Mi pobre hijo, la fiera que se echó encima. Yo por mi nieto voy a su casa nada más, porque por ver como se comporta esa malagradecida ni pisaría por ahí. Si pena me da llegar y ver todo de cabeza, la conchuda no sabe ni lavar un plato. La semana que no va su lavandera es incapaz de despintarse las uñas metiéndole mano a una camisa, vaya ni a sus calzones siquiera. Enseguida a despilfarrar el dinero en tintorerías y esas modernidades que inventaron para que cualquier desobligada saque su responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Pues mujer, ya deberías leerle la cartilla a tu suegra, porque si no, luego te destruyen el matrimonio, dímelo a mí que hasta con mis hijos se quedó la arpía. Pero tú, los puntos sobre las íes. No por un mugre juguetito -que luego los niños ni caso le hacen, pero tú tienes que cuidar como de oro- vas a someterte a los caprichos de la mamá del nene. De plano dile que en tu casa se come lo que cocinan tú o tu muchacha y que a tu familia no le venga con grasas y colesteroles. Después ya se te adueña de la casa y acabas siendo su ama de llaves, no, cuidado. Como el día que llegó y nos encontró tomando el cafecito, la cara que te puso, peor que si fueras del servicio. Te puso la carota porque no le tendiste una alfombra roja y al pastelito de mantequilla que llevaba ni lo pelaste. Esas "cortesías" son mañitas hipócritas para comprarte y luego a ver como te la quitas de encima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Pues no creas, la jugada es como en la política. Vas concediendo un poco y luego tienes derecho a darte tus escapadas. Cuando te quieren recriminar pones por delante lo que te sacrificas, que tienes que desestresarte, todo el rollo, ya sabes. No es que sea un paraíso pero así no se te pone tan pesada la gorda. Y si de plano se te calienta mucho, pues mejor, te haces el ofendido y te tomas una o dos semanitas de vacaciones. Cuando regresas te reciben como a la selección cuando gana afuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "Pero al principio no había trampas ni arreglos. La base era la búsqueda sincera de nuestra medida de plenitud compartida. El éxito era la gloria del otro y por una sonrisa se cancelaban las exclusas del mundo y se festejaba al cielo. La opción de nuestra compañía justificaba la eternidad y en cada abrazo se nos destilaba el miedo urgente de la separación. Nunca tuvimos más claro el aliento y absorto el sueño, jamás la fragancia fue menos el aire y más tu presencia..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Y  mira que yo pongo de mi parte. No vayas a creer que soy de esas suegras de las novelas. Mi hija nunca se queja ni me cuenta sus penas porque debe tener alma de mártir, pero sólo ciega dejaría de notar que cada jueves y domingo ese depravado se larga quién sabe a dónde y con quién. Qué cambio dió, el lángara, cuando venía por la muchacha, muy querendón, que si mamita suegra, que si el regalito, que si vamos a misa, luego al cine, a cenar, a todos lados. Ahora, que esperanzas, ni en navidad me quiere venir a visitar, aunque sea un ratito antes de ir a quedarse con la alcahueta de su mamá. Cómo no me di cuenta antes, yo que soy tan fijada, de su carita de mustio. Pero ya le dije a la niña que no se preocupe, que ésta es su casa y cuando quiera dejar a ese monstruo, aquí será bien recibida con su varoncito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "Porque el nuestro era un proyecto de un mundo sin credenciales, sin requisitos ni aduanas. Lleno de un goce esbozado en la mutua ambición de poseernos y entregarnos, de revertir desde el ingenio de la carne todos los principios y los fines. Apostamos a determinar un destino no guiado por signos o metáforas, sino por la realidad de nuestro diario amor, firme y fuerte, como nosotros, como nosotros, único e irrenunciable..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Y a final de cuentas yo para eso estudié un carrera  y tengo una familia que me respalde, carajo. Si creé que me va a ver la cara se va a sentar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Y a final de cuentas, viejas sobran. Si sigue jodiendo me largo y a ver a que santo se atiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "Y a final de cuentas dejamos de vernos como una sola imagen perpetúa, como un sólo tiempo, un sólo espacio; dejamos el entorno de nuestra necesidad fundamental trastocado, como un dios caído..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Claro que debes pensarlo hija, date cuenta que el niño va a necesitar siempre de su padre y no es lo mismo que lo vea cada tanto. Por otro lado, vas a ser una divorciada y quieras que no todos te van a ver distinto. Si te quieres dar tu lugar, te vas a tener que encerrar en la casa y a ver si conseguimos la dispensa para que puedas comulgar. Yo te diría que lo pensaras mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Claro que debes pensarlo hijo. Date cuenta que el niño te va a perder el respeto. Esa mujer lo va a poner en contra tuya y nuestra. Te va a chantajear siempre con eso y de todos modos los vas a mantener. Como quiera que sea ya es mala conocida y a saber que te espera con otra que te salga peor. Yo te diría que lo pensaras mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "Claro que podríamos dejar de lado todo lo que excluyera el éxtasis precario que se quedó en el remoto pasado de nuestra fundación. Después de todo somos lo que quedamos de alguna lágrima y el fulgor rebotando por las aceras de nuestra esperanza. Somos el rescoldo vivo de miles de caricias que nadie más supo darnos y, fuera de los demás, de los ritos y de los absurdos juegos de esta maquinaria boba, somos tú y yo que podríamos tratar de amarnos  mejor."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-5688899466123021916?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/5688899466123021916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=5688899466123021916' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5688899466123021916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/5688899466123021916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/la-maquina-boba.html' title='LA MAQUINA BOBA'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-4216565220446658766</id><published>2008-07-08T18:01:00.002-07:00</published><updated>2008-07-08T18:03:27.957-07:00</updated><title type='text'>YA NO SOMOS HÉROES</title><content type='html'>YA NO SOMOS HEROES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Eric&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzó (como) una alborada en el horizonte de su niñez y se asomó al postigo de la adolescencia.&lt;br /&gt;   -Y se hizo la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Las formas de las cosas se desdibujaron en la polémica de las  horas vacías, donde se abreva la grandiosa información de la vida, preñada de sueños y delitos. Y se concentró en el abochornamiento de un mediodía la proteína del saber, la ciencia del recreo, la cátedra de la molicie. Ahí, donde se aprende que somos todos coincidencias en un cuento, se enfrentaron los antes y los ahoras tan poderosos y salimos con la herrumbre de las armaduras en un lamentable estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Y se evaporaron las largas compañías frente al pasado, inundadas de todas las cargas de agosto, porque ya no le recaudaban a su realidad. Vagos, como los habitantes de aquellos juegos frente al mar, se fueron revelando los fenómenos de una edad que llegó como un discurso de bienvenida. Y fácilmente, como los olvidos de la lluvia, se deslizaron las amarras de aquel barco que capitaneamos alguna vez, destrozado el pendón de la calavera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Alguien nos dijo que amar no es sencillo, que requiere del polvo de la prudencia y la piedra de la voluntad. Pero no suena ninguna campana cuando el cariño y la rutina se intersectan y uno se queda solo, contemplando fotos gastadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Para Eric, sin que contaran los arrullos y las proezas, desaparecieron del hogar y de sus juegos los héroes que fuimos y delante de nuestros mágicos poderes se presentaron las gorduras y los males olores que nos contaminaron la maravilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Es un buen chico, todavía nos ve con conmiseración, como fingiendo que cree que recuperaremos la aureola y detendremos al tiempo y rescataremos la caída. Sonríe, con el mismo suave paso con que nos mandó al caño junto a Supermán y King Kong.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-4216565220446658766?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/4216565220446658766/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=4216565220446658766' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/4216565220446658766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/4216565220446658766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/ya-no-somos-hroes.html' title='YA NO SOMOS HÉROES'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-342527905631768813</id><published>2008-07-08T18:01:00.001-07:00</published><updated>2008-07-08T18:01:44.639-07:00</updated><title type='text'>CARMEN</title><content type='html'>CARMEN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            "Para un hombre me imagino que es más difícil entenderlo. Oyes cuando comentan que basta con cruzar las piernas y tú ya no puedes ser penetrada.&lt;br /&gt;            La verdad es que para una tampoco es muy fácil de entender. Lo de siempre es pensar que eso es algo que les ocurre a las demás y si te llega a pasar a ti, pues, como dice el chiste, relájate y disfrútalo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Carmen maravillosa. Profunda, querida, hija. La mejor de mis historias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            "Pero es que por tradición, la educación religiosa, el rollo moral, por lo que gustes y mandes, una que es muy liberada y no le hace caso a nada de eso, muy valemadrista, por encima de las minucias sociales, sólo es ver que cualquier cochino esté morboseandote los pechos para sentirte ultrajada y que te reviente lo del objeto sexual y la manipulación de roles. Te dan ganas de ir y apretarle un huevo al cabrón. Ahora imagínate que una bola de degenerados te restrieguen tu debilidad  y tú sólo puedas responder con el viejo y ridículo expediente de tu llanto, y entre tu vergüenza y su burla, la desesperación y el jodido raciocinio que te hace ver que tu resistencia los excita y que su excitación es tu derrota."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;               Yo pude haberte dicho algo, supongo, inventándolo. En mi mano, literalmente armada con este mismo lápiz que hoy te recuerda, estuvo la posibilidad de hacerte saber, sin el dolor de verte a los ojos, que comprendía lo que por ti pasaba, cariño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;               "No sabes lo que es sentir ahogarse tus gritos entre frases absurdamente obscenas, que si las oyeras en otro contexto, te harían sonreír con suficiencia y reflexionar sobre la elementalidad de la plebe, sobre su condicionamiento hacia formas y modos gastados de expresión que constituyen su representatividad. La onda sociológica, pues. Pero bajo el peso abrumador de tu impotencia, esas mismas vulgaridades te hacen pensar que te has vuelto loca, que todo es un contrasentido que te ha hecho presa de repente. Recuerdo en especial que uno de aquellos animales me insultaba porque yo no me quedaba quieta y así no se podía venir y, mientras tanto, se babeaba en mi cara como una bestia repugnante. De repente me sorprendí analizando la técnica erótica de ese baboso que ignoraba la mínima sutileza de un amante. ¿No te mata? Es que deveras ya la locura y la razón pierden sus límites y se relacionan penosamente."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;               Pero ninguno de los dos confió en el otro, en el amor del otro. Los dos sostuvimos una absurda batalla entre el respeto y el orgullo. Nos pareció inmadura y primitiva la relación de las palabras y los sentimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            "Y lo físico es otro fenómeno. No sólo por el modo sistemático, profesional, con que me golpearon, en la medida inexacta de una resistencia que se concentraba en mi incapacidad para aceptar la poca suerte de mi lucha, sino por la asunción de un papel absolutamente ajeno  a mí, de una manera vehemente y ciega. Yo, que me he fabricado mi mundo a partir de conceptos, que nunca quise, por feminista, dejarme crecer las uñas, las utilicé, así, romas como las traigo, buscando ojos, cuellos, testículos. Me fracturé los dedos de tanto patear, me pegaban en la parte interna de los muslos para mantenerme abierta, pero a la menor liberación, al mínimo aflojamiento, se me rebelaba la tensión acumulada en cada brazo, en cada pierna sujetados, para, incansable, seguir rasgando, seguir pateando."&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;            Carmen. Fugaz siempre, como los días de tu niñez que fueron míos, pero no sólo míos, pero siempre míos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            "Y sé que querrás saber si experimenté algún placer cuando me penetraban. Después de lo que te conté de Raúl, primero y de Omar, ahora, es natural. Pero no, cuando te dije que Raúl me conquistó haciéndome el amor como él lo hacía, lleno de imaginación y febrilidad, convirtiendo en seda sus caricias y regateándome su virilidad hasta que se agotaba mi ansia y mi búsqueda, erupcionando conmigo, me refería al placer que ha llevado el antecedente de la ternura, que se ha dimensionado de piel adentro a piel afuera. Y cuando te confesé que me siento enamorada del pene de Omar, tan grande, tan hermoso, tan dulce, quería realmente decir que el hombre que amo me hace sentirme privilegiada, dueña de una capacidad de excepción de ser feliz a partir del deseo realizado, inmune a cualquier envidia, prolongada hasta el extremo de la más sincera vanidad. En cambio, lo de es noche fue una pesadilla interminable que convirtió mi sexo en algo ajeno y monstruoso y me impregnó la carne de un recuerdo de asco, dolor y un inmenso odio."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            "Pero a pesar del tiempo, o con su complicidad, siempre fuiste mi niña, frágil y etérea, como ahora, recostada en esta cama absurda de tu convalecencia. Tú no lo sabes porque no te eduqué para fueras una cursi o un accesorio mío, pero yo te veo aún a través de la felicidad aquella de despertarme cada mañana y descubrirte en la cuna, con el tesoro de tu mirada gozosa por mi cercanía."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Pobre viejo, no encuentra las palabras que sostengan nuestra posición y revelen claramente sus sentimientos. El le da tanta importancia a esas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "Me gustaría presumir de mi participación en tu modo de visualizar el universo, de ideologizar tu sexo, de seleccionar tus bellas artes, de fomentar aspiraciones, discriminadas o dudosas, con retóricas y transparencias. Quisiera sentirme el Prometeo que te comunicó el fuego de esa combatividad invencible con la que te oponías a las costumbre y las rutinas, con la que no cejabas de inventar cada parte de tu ser. Sin embargo, más allá de mis comprensiones y de mis impulsos, tus fórmulas te diseñaron ese espíritu más abierto que independiente, que permitió, entre tantas cosas buenas, nuestra relación de confidencias y reflexiones. Si hay algo hermoso como el amor, es la amistad y no puede describirse la belleza del amor y la amistad compartidas."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Viejo querido. Padre de mi honestidad y de mi fuerza interior aunque quieras disimularlo con una modestia que no te conocía. Tú que tuviste que ver tanto con mi felicidad, te quedaste, de repente, a la intemperie de mi desdicha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            "Recuerdo, desde muy niña, tu emoción por las palabras, por conocerlas, desentrañarlas, recorrerlas en todos sus sentidos. Para mí, ser escritor fue, por un lado, el orgullo de tu orgullo y,  por otro, la incertidumbre de tu crítica, la primera y la más difícil, la que no me perdonaba mi inclinación por los clásicos, mi parcialidad o imparcialidad, mis inconsecuencias, sobre todo, mi preferencia por los personajes masculinos. Cómo te indignó que mi Margarita fuera mesera y su galán un estudiante y que ella se quedara esperándolo toda la vida llena de pasión en las entrañas. Te discutí  que así tenía que darse la historia, porque en la mujer existe esa permanencia en los afectos, producto no de una inferioridad, sino de la calificada virtud de ser leal. Los hombres en cambio -te sostuve- tenemos la discutible aptitud de olvidar, sin remordimientos. En esa ocasión, como en tantas otras, llegué a reconocer que estaba en un error, pero hoy, al verte, absorta y muda, no puedo dejar de suponer que la ausencia de Omar, su completo abandono, es la  parte fundamental de tu estado."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "Tú que me conoces como nadie, debes estarle dando vueltas a mi postración, a  mi mudez, a mi inmovilidad, pero espero que comprendas que todo esto es externo y por dentro estoy armando este confuso rompecabezas en que se ha convertido mi mundo. Es tan duro dejar de ser feliz, perder del alcance de la mano todos los granitos de arena de la dicha. Sentirse realizada es un arma de dos filos, porque te vuelve indiferente, te da la idea de que lo bello es simplemente natural y tú te lo mereces. Te hace definir la prepotencia en los demás y disimula tu soberbia en una suficiencia altanera que combina las rebeldías y la lucha diaria, como si fueran mayores o más importantes que tus satisfactores, que el amor y la tranquilidad, que la placidez cotidiana. Y, de golpe, tu mazo de naipes se desmorona y ya no están ahí, junto a ti, próximas y confiables, como una bendición, las cosas que redondeaban tu vida, dándoles un sentido."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Y junto con tu silencio se fueron enredando las horas muertas y nuestro cariño en receso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   "Viejo hermoso. Me dejaste tu cuaderno de apuntes y, breves y buenos, me he vertido en ellos, con su profundidad que es la de mi circunstancia. A pesar de todo he podido equilibrarme y tomar y respetar la decisión de quitarme la vida. Tal como has supuesto, no puedo encontrarme en una realidad en la que tendré que desprenderme de la pasión que colmaba mi existencia. Le agradezco, sin embargo, a Omar que ni se haya parado por aquí. Me doy cuenta que lo vería siempre con desconfianza y recelo. Mi herida es más profunda que mis sentimientos y me hace aborrecer cualquier contacto anterior o futuro. Ya nunca sería igual, me defraudaría, en primer lugar, a mi misma. Y además, esto es más extenso que lo carnal. A lo mejor lo físico podría superarlo, pero, para mí que traté de ser, como dijo Machado, en el buen sentido de la palabra, buena; que quise portarme bien con todos y no hacer nunca daño conscientemente a nadie, que quise a la humanidad sin distingos, sólo por ser, cómo voy a poder afrontar este odio, esta repugnancia que me inunda cuando oigo una voz, cuando miro una figura, cuando siento un roce, inclusive de ti, papi adorado, inclusive de ti.&lt;br /&gt;   Me siento monstruosa, anormal, incapaz de soportarlo. Cuando leas mis escritos que dejo para que te acompañen y me justifiquen, te pido que nuevamente me comprendas y me apoyes, refugiándote en la felicidad de todos nuestros recuerdos y no en el dolor de mi desgracia. Tengo que decirte que no hubo nunca un padre como tú y que sólo por ti fui libre y dichosa hasta donde pude serlo, hasta cuando pude serlo.&lt;br /&gt;Adiós papá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Adiós  querida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-342527905631768813?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/342527905631768813/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=342527905631768813' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/342527905631768813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/342527905631768813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/carmen.html' title='CARMEN'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-2592289706574381390</id><published>2008-07-08T17:59:00.000-07:00</published><updated>2008-07-08T18:00:11.246-07:00</updated><title type='text'>LA CITA</title><content type='html'>LA  CITA  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Venía bajando de su luz vespertina. Ella, predecible siempre en su permanente visión de viajera despistada. Con sus gafas de doble montaje vigilaba -desnudaba el hilo trémulo de una calle que, de tan desaparecida, concurría por una fuga de su memoria hasta esta realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Y así, cuando la tarde  vacilaba, nacía su obligación de vagar por el mundo plañido de tonos grises, vagar entre los soplos obnubilados de la víspera nocturna, ante la amenaza de la luna y sus misterios.&lt;br /&gt;   -Soy una lechuza tempranera, le contaba a la vagoneta arrumbada frente al Molino.&lt;br /&gt;   Sin percatarse de que ya no existía, rodeaba la glorieta de su esquina y agachaba la cabeza para no importunar a las ramas sin nidos del almendro de la plaza.&lt;br /&gt;   -Cómo voy a dejar de ver lo que quiero, se hacía eterna desde las alambradas que truncaban su ambulantaje, cercando la secundaria invasora que desplazó al zacatal de sus regodeos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Antes de que los grillos la despidieran por sus caminos, recogía la ruta hasta la nueva estación de las vendedoras de flores, que la alejaban de su meta, pero le permitían retomar empuje con los aromas. De ahí hasta el estadio, ya sólo le quedarían muros y edificios sin color, desde donde su sendero le presentaría, a la fuerza, las tardes de lluvia formando charcos, las albarradas que colgaban rosas, el empinado silbo de la tienda de animales, el grito de los marranos, las campanas veladoras del chiverío, su espumosa leche, los espinos de los  yerbazales al borde del pavimento, la curva de la bruja, el gastado camino de los entierros pintado con la sangre de los mataderos, la ceiba alucinada, el carretón del hielo y el desvencijado portón de la ex-municipalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Pasaba al fin la Avenida, refugiándose en su sueño de los bocinazos y las majaderías. Con la luz moribunda, alcanzaría a imaginarse la piedra penúltima, en forma de almohada, donde gozaba de retrasar el encuentro, desandar las cansadas sandalias, y respirar lo que quedaba del aire de los crepúsculos de su tiempo, llenos de brisa.&lt;br /&gt;   -Aquí vendría bien hasta vivir, se repujaba en su dicha,  frente a la entrada del campo de pelota. Su pelo cortito, de macho le llamaba él, también participaba en el juego del viento perdido y bailaba serenamente al compás de  su recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;@@@@@@@@@@@@@&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;De inmediato supo que podía contar con él. La camisa blanca, el alma clara, con risa. Para corresponder a su amable invitación de compartir el lento trayecto de aquel viaje en taxi, se apresuró a enamorarse. Después entraron juntos al espectáculo que los había hecho coincidir y se pasaron platicando, indiferentes a todo, hasta que las luces comenzaron a apagarse y tuvieron que correr bajo la lluvia para tomar otro coche y regresar besándose furiosamente hasta la casa de él, donde se quedaría a dormir esa noche y para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Así es el amor, le enseñó, junto con los arcones de sus ternuras. Antes de que despertara del primer sexo, ya había decidido no morir jamás sin acabar de beberse ese poso de esencias de donde recogió la maravilla. Dobló, entonces, el capítulo de su vida pasada, con una experiencia que le cupo en un remojo de la cara y comenzó a archivar, concienzudamente, los hilos de su paraíso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las lámparas del estadio se encargaban de recibirla, acompañándola con sombras. Ella ignoraba la nueva entrada que cambió la disposición del diamante. Era más cómodo, de todas maneras, usar  los espacios de las paralelas que marginaban las líneas de faul.&lt;br /&gt;   -Sin pisar la raya, saltaba supersticiosa, penetrando al jardín izquierdo. Por el contacto con el césped húmedo le llegaba, inquietante, la frescura de cuarenta años que la habían acogido, cada noche virgen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Pausadamente, apoyada en sus pensamientos, tarareando una música suave, llegaba hasta la caseta del equipo local. Mientras descendía los escalones del mínimo subterráneo, sus amplias faldas dejaban de revolotear, asustadas,  para no interrumpirle el camino hasta la banca desgastada donde  todavía resonaban los murmullos de diez generaciones de equipos de aficionados que habían descargado sus calores y la emoción de mil partidos entre las sucias paredes de ese dogaut.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Pero no sólo eso, sonreía maliciosa, rebuscando entre los olores eternos de orines y sudores la pálida ternura con que lo acompañaba a él hasta este pedacito de cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;@@@@@@@@@@@@&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Y la acostumbró a cantar, como si la voz fuera cómplice de sus emociones y se vislumbrara cada vez que, por los relámpagos de su música interior, le devolviera, entre fragmentos  de boleros, el alma robada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Así es el amor, le repetía, mientras le ayudaba a morder la manzana deliciosa de su inocente pecado. Redescubriendo su fórmula para un mundo feliz, viajaban en ese tren sin arribos ni partidas que, para su dicha, les tocó abordar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Ya plenamente dueña de la oscuridad, acomodada entre los ruidos y en su silencio, calculaba la hora en que él salía de su trabajo y el trayecto que lo llevaría hasta su cita. Como en un juego, abría los ojos cuando su imaginación ya lo había visto llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Sonriendo con la mirada, se semidesnudaban para iniciar un recorrido inexacto a través del parque. Corrían o caminaban gozosos de su presencia y de la distancia que desaproximaban para husmearse por los vapores del ejercicio. Tensos y excitados por el cansancio, volvían al refugio y, entre las voluptuosidades del descanso, les surgía el siempresí del deseo y la humedad de volver a sentirse. Ajenos a la edad que les llegó inmarcesible y a los cambios de sus épocas, convertían de repente a la noche en su fuente de una eterna juventud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;@@@@@@@@@@@@@@&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   El estadio quedó en el abandono pero no su compromiso crepuscular. De cualquier modo, siguieron encontrándose al caer la tarde en la vieja caseta, con una formalidad que supieron respetar los gamberros del rumbo que adoptaron como suyos y protegieron por años a los dos ancianos que regresaban a hacerse el amor al amparo de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Cuando él murió ella no dejó de  volver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   -Soy una fanática, platicaba con los fantasmas de sus viejos conocidos, rescatándoles las anécdotas y los cuentos de color, hasta que llegaba él a reanudar su idilio enlazando este mundo y el otro por la fe de su cariño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Nadie, ni ella,  se dio cuenta de que un día murió y, como él, siguió regresando a su cita.&lt;br /&gt;   Hoy, que han desaparecido el estadio, la calle, la ciudad, el país y el mundo, todavía persisten las noches y la casetita asediada por un par de vagabundos de la eternidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-2592289706574381390?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/2592289706574381390/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=2592289706574381390' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/2592289706574381390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/2592289706574381390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/la-cita.html' title='LA CITA'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7763129306580929184.post-612253706832930002</id><published>2008-07-08T17:58:00.000-07:00</published><updated>2008-07-08T18:00:51.833-07:00</updated><title type='text'>SIRENAS</title><content type='html'>SIRENAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Svetlana&lt;br /&gt;y su alacrán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos colas de sirenas en la bajamar, canta la canción desconocida de esta madrugada, sin parcelas de paz, donde un sueño te ha dejado. No existe el ayer, lleno de espejismos, los parpadeos de la luna que iluminaron tus noches de carne sola o mal compartida y la cruda amarga del arrepentimiento.&lt;br /&gt;Vienes, rehén de mi memoria, a devolverme la lucha dulce de estos años en que lo perdí todo en pos de tu luz. Los siete siglos de esta maldición que traes marcados entre los muslos, por sombras azules, brujas.&lt;br /&gt;La vida es esta guerra.&lt;br /&gt;Los ruidos de la conciencia no caben en palabras. Fluyen por los rincones de la soledad y se escapan antes que puedas prevenirte de su mal.&lt;br /&gt;Tu lo has de saber. Debes reconocer en este laberinto, los caminos que se han burlado de nuestros encuentros sin salidas. Esta ruta vacilante es, a final de cuentas, una mascarada, el carnaval.&lt;br /&gt;Frente a nuestra última distancia, te recuerdo, con los ojos cansados de no volverte a ver.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7763129306580929184-612253706832930002?l=mundo-sergiosal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/feeds/612253706832930002/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7763129306580929184&amp;postID=612253706832930002' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/612253706832930002'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7763129306580929184/posts/default/612253706832930002'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundo-sergiosal.blogspot.com/2008/07/sirenas.html' title='SIRENAS'/><author><name>sergiosal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01008672800716484518</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
